Lo que estaba previsto como uno de los momentos más delicados del cierre de esta Asamblea Legislativa terminó este lunes en algo mucho más incómodo y amargo: una sesión que ni siquiera empezó. El plenario debía discutir y votar (finalmente) los informes sobre la denuncia por presunto hostigamiento sexual interpuesta contra el diputado Fabricio Alvarado, pero a las 3:00 p.m., cuando se cerraron las puertas, solo había 34 congresistas presentes. Se necesitaban 38. Faltaron 23. No hubo quórum. No hubo debate. No hubo decisión.