
El acompañamiento combina tutorías, apoyos educativos, atención nutricional y trabajo con las familias; el 89% de los hogares atendidos enfrentaba pobreza o pobreza extrema en 2025.
El 95% de los estudiantes participantes en los programas de Asociación Roblealto aprobaron su nivel académico en 2025. Este resultado se registró dentro de un modelo que combina acompañamiento escolar, atención nutricional, salud y apoyo familiar para niños, niñas y adolescentes en condición de vulnerabilidad social.
Durante ese año, la organización atendió a 1.130 personas menores de edad y acompañó a 629 familias. Según sus registros, el 56% de estas familias se encontraba en pobreza y el 33% en pobreza extrema: en conjunto, estas condiciones afectan al 89% de los hogares atendidos.
En el marco del Día de la Niñez, Roblealto comparte esta experiencia para destacar la importancia de atender las dificultades de aprendizaje junto con las condiciones en las que cada niño o niña crece, se alimenta y recibe apoyo. Una tutoría puede ser parte de la respuesta, al igual que la atención emocional, el seguimiento nutricional y las herramientas que necesita su familia para acompañarlo.
“Cuando un niño enfrenta dificultades en la escuela, necesitamos comprender qué está pasando también en su casa, cómo se siente y qué apoyos requiere. Nuestro trabajo consiste en acompañarlo y trabajar con su familia para que tenga mejores condiciones para aprender y desarrollarse”, expresó Marcelle Romero, directora ejecutiva de Asociación Roblealto.
La situación de los hogares atendidos muestra la necesidad de dirigir apoyos hacia familias que enfrentan importantes limitaciones económicas. Como referencia, la Encuesta Nacional de Hogares 2025 del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) registró que el 15,2% de los hogares costarricenses vivía en pobreza, incluido un 3,8% en pobreza extrema.
Apoyos que conectan la escuela, la salud y el hogar
El Décimo Estado de la Educación, publicado en 2025, advierte sobre el agravamiento de la crisis educativa y las dificultades de aprendizaje que comprometen las oportunidades de las nuevas generaciones. Atender estas necesidades requiere identificar los apoyos que necesita cada estudiante y dar seguimiento tanto a su avance académico como a sus aprendizajes.
En Roblealto, esta atención combina acompañamiento académico, desarrollo socioemocional y trabajo con las familias. Durante 2025, la asociación brindó apoyos educativos a 145 estudiantes con adecuaciones curriculares y ofreció tutorías a adolescentes del Programa de Atención al Adolescente (PROAA).
El propósito es que los estudiantes cuenten con herramientas para avanzar en su formación, atender sus dificultades y construir proyectos de vida. La aprobación académica forma parte de ese seguimiento, junto con la atención a sus necesidades educativas y personales.
La salud y la alimentación también integran el modelo. Durante 2025 se realizaron tamizajes de salud a 1.040 niños, niñas y adolescentes para detectar oportunamente factores de riesgo, mientras que 245 personas menores de edad recibieron planes nutricionales personalizados.
Los registros nutricionales institucionales muestran que el 78,8% de la población atendida presentó un estado nutricional normal, el 12,4% sobrepeso y el 7,8% obesidad. Estas dos últimas condiciones sumaron un 20,2%, lo que mantiene el seguimiento nutricional como una de las áreas de atención.
La nutrición infantil constituye, además, un desafío nacional. Una publicación de UNICEF de 2023 reportó que el sobrepeso y la obesidad afectaban al 31,7% de la población de entre 5 y 19 años en Costa Rica.
El acompañamiento de Roblealto se desarrolla mediante sus centros infantiles, el Hogar Bíblico, la Escuela Enrique Strachan y el PROAA. Estos programas ofrecen espacios seguros, atención educativa, apoyo psicosocial, fortalecimiento de las habilidades de crianza y procesos de reunificación familiar cuando son necesarios.
Este trabajo se vincula con los desafíos de protección social y desarrollo de capacidades señalados por el Estado de la Nación. Para la Asociación, ampliar las oportunidades de la niñez requiere apoyar también a las familias y atender las condiciones que limitan su bienestar.
Cuatro acciones para acompañar a niños y niñas
Para las familias y personas cuidadoras, este enfoque puede traducirse en acciones concretas que permitan identificar necesidades y buscar apoyo:
- Conversar con el centro educativo: Consultar cuáles son las dificultades específicas del estudiante, qué apoyos necesita y cómo se dará seguimiento. Mantener esa comunicación durante el curso permite conocer sus avances y ajustar el acompañamiento.
- Dar seguimiento a la salud y la alimentación: Mantener los controles de salud y consultar con los profesionales correspondientes cuando se identifiquen necesidades de atención. El acompañamiento nutricional debe responder a la situación particular de cada niño o niña.
- Escuchar lo que está viviendo: Abrir espacios para conversar sobre cómo se siente en la escuela y en el hogar, qué le preocupa y en qué necesita ayuda. Las familias también pueden buscar acompañamiento psicosocial y herramientas para la crianza.
- Buscar una red de apoyo: Consultar por servicios educativos, de cuidado y de atención familiar. Coordinar con quienes acompañan al niño o la niña permite atender sus necesidades de forma más completa.
“El Día del Niño nos invita a preguntarnos qué oportunidades estamos construyendo durante todo el año. Una tutoría, una atención nutricional o el acompañamiento a una familia forman parte de una misma tarea: que cada niño y niña encuentre apoyo para aprender, crecer y construir su futuro”, señaló Romero.
Las familias interesadas en conocer los programas de Roblealto y condiciones de acceso pueden escribir a [email protected] o comunicarse a los teléfonos 2286-3973 y 2286-0161.
