A propósito de lo publicado por el Semanario Universidad el pasado 2 de setiembre sobre la actualización del Plan Regulador de Montes de Oca, considero importante explicar a la ciudadanía cuál es el alcance real de esta propuesta y qué busca atender en nuestro cantón.
La actualización del Plan Regulador se enfoca en responder a problemas como el crecimiento urbano desordenado, las dificultades de movilidad, la presión sobre los servicios públicos, el acceso a la vivienda, la gentrificación, las inundaciones y la necesidad de proteger la biodiversidad, el ambiente y las zonas verdes, rurales y paisajísticas que todavía conserva el cantón. Se trata de orientar el cantón hacia un modelo de desarrollo sostenible que beneficie a sus habitantes.
No se trata, entonces, de impulsar torres indiscriminadamente, como falsamente se afirma. El Plan Regulador promoverá el desarrollo urbano principalmente en aquellos sectores del cantón que cuentan con mayor acceso a servicios, transporte, comercio e infraestructura, como el distrito de San Pedro y algunos sectores de Mercedes y Sabanilla.
Esto permitirá que vivienda, empleo, educación y servicios se encuentren próximos y que se faciliten los desplazamientos a pie, en bicicleta y en transporte público, reduciendo la dependencia del automóvil particular.
La idea es frenar la expansión y la presión urbana que ya están sufriendo las partes altas de Montes de Oca, preservar el carácter rural del distrito de San Rafael y de las zonas altas de Sabanilla, y conservar y proteger las áreas naturales del resto del cantón.
También se incorporan medidas para proteger ríos, nacientes, quebradas y áreas ambientalmente sensibles, mejorar la regulación hídrica y reducir los riesgos de inundaciones y desastres, un problema que afecta a distintas comunidades de Montes de Oca.
Es importante aclarar que es absolutamente falso que se contemple construir torres de 40 pisos, como se afirmó. En la zona de mayor densificación urbana, denominada T6, por ejemplo, se plantea una altura base de 12 pisos y una máxima de 24, condicionada al cumplimiento de requisitos e incentivos urbanísticos que beneficien a la comunidad.
Además, una altura o un uso permitido no significan una autorización automática para construir. Cada proyecto tendría que cumplir con los estudios, requisitos y autorizaciones que correspondan, según sus características, ante las instituciones competentes (AyA, SETENA, Dirección de Aguas, CFIA, etc.).
El proceso ha sido altamente participativo y aún no ha terminado. Se han realizado más de 40 talleres, reuniones y encuentros con la ciudadanía, y se han recibido observaciones de vecinos y vecinas, así como de distintos sectores del cantón. Muchas de esas propuestas se han incorporado o se encuentran en proceso de serlo. En Los Yoses, por ejemplo, se acordó con la comunidad establecer regulaciones específicas para preservar su carácter barrial y evitar edificaciones de gran altura. Y así se ha hecho en otros barrios y comunidades.
Tampoco es cierto que no se hayan publicado los documentos que se han elaborado. Desde el principio, todos los documentos de trabajo han estado disponibles públicamente en el sitio web de la Municipalidad.
Y el proceso continuará con las etapas técnicas y formales correspondientes, incluida la audiencia pública. Aún no estamos ante un texto definitivo, sino ante una propuesta que todavía puede revisarse y mejorarse a partir de los aportes de las comunidades.
El nuevo Plan Regulador se enfocará en poner en el centro a las personas que viven, estudian, trabajan y desarrollan sus actividades en Montes de Oca. El objetivo es avanzar hacia un cantón más accesible, inclusivo y sostenible, con mejores condiciones de vida y una planificación que responda a las características y necesidades reales de sus comunidades.
