La presidenta ratificó "absolutamente toda" su confianza en el ministro y afirmó que las peticiones de renuncia de diputados no incidirán en sus decisiones sobre el gabinete.
La presidenta de la República, Laura Fernández Delgado, calificó este miércoles como un "error" la actuación del ministro de la Presidencia y de Hacienda, Rodrigo Chaves Robles, quien respondió con burlas a un manifestante que le reclamó durante las actividades oficiales del 14 de setiembre en Cartago.
Fernández abordó el episodio durante la conferencia de prensa semanal de Casa Presidencial, luego de que un periodista le preguntara directamente por las expresiones y gestos de Chaves. La mandataria sostuvo que el ministro cayó en una provocación de la persona que lo increpó.
Mi opinión personal es que fue un error caer en la tentación de la provocación de la persona que llegó a insultarlo, a ofenderlo y a faltarle el respeto".
La presidenta, sin embargo, relativizó la gravedad de lo ocurrido al comparar la respuesta de Chaves con otras posibles reacciones ante una provocación. Según Fernández, responder con un "lero lero" fue un error, aunque consideró que pudo haber ocurrido algo más grave, como ordenar el arresto de la persona, insultarla o responderle con una vulgaridad.
Chaves tomó posteriormente la palabra y defendió su actuación. El jerarca sostuvo que alrededor del episodio existe "mucho ruido y ninguna nuez", afirmó que utilizó una expresión propia de la cultura popular costarricense para desactivar el conflicto y comparó su comportamiento con actuaciones de otros dirigentes políticos en el pasado.
El ministro también reconoció la observación de Fernández, aunque evitó comprometerse a que no repetirá una conducta similar.
Bueno, señora presidenta, voy a evitar volverlo a hacer, no se lo prometo".
Al terminar su intervención agregó: "Me llevo su llamada de atención. Con mucho respeto. Se la agradezco mucho".
El episodio ocurrió el lunes en Cartago, durante las actividades oficiales por la Independencia, cuando ciudadanos reclamaron por los controles de acceso a la Plaza Mayor. La Fuerza Pública solicitó documentos de identidad y mantuvo un perímetro de seguridad alrededor del sitio, medidas que generaron cuestionamientos de ciudadanos y sectores de oposición.
Las actuaciones de Chaves también llegaron este miércoles al plenario de la Asamblea Legislativa, donde diputaciones de oposición cuestionaron al ministro y algunas plantearon que debía abandonar el cargo. Consultada en Casa Presidencial sobre esas solicitudes, Fernández descartó cualquier posibilidad de que las críticas legislativas condicionen sus decisiones sobre el gabinete.
La mandataria aseguró que Chaves conserva su respaldo pese al desacuerdo por lo ocurrido en Cartago.
Don Rodrigo Chaves es mi ministro de la Presidencia y mi ministro de Hacienda. Él goza de absolutamente toda mi confianza. Es un economista brillante. Un hombre, además, que trabaja incansablemente con un profundo amor por el pueblo de Costa Rica".
Fernández agregó que en cualquier relación pueden existir desacuerdos y puso como ejemplo precisamente el episodio del "lero lero", una forma de comunicación que dijo no compartir personalmente. No obstante, señaló que "es Rodrigo Chaves siendo Rodrigo Chaves" y afirmó que lo quiere y respeta.
La presidenta también rechazó que las solicitudes formuladas desde el Congreso tengan algún efecto sobre la continuidad de sus ministros.
Ningún diputado va a incidir en ninguna decisión que yo tome sobre mi equipo de gobierno".
Fernández sostuvo que actuaría contra integrantes de su gabinete que incumplan sus responsabilidades o ante cualquier señal de corrupción, pero rechazó hacerlo por las críticas de quienes, según afirmó, mantienen una posición adversa contra los resultados de su administración. Al cerrar esa respuesta, calificó esas críticas como "murmuraciones del bloque comunista opositor".
