Estudio incluyó la primera medición de la política económica de la administración Fernández Delgado, con un 32,3% de valoraciones positivas y un 30,2% de valoraciones negativas.
La Escuela de Estadística de la Universidad de Costa Rica (UCR) presentó los resultados del más reciente los resultados del más reciente Índice de Confianza del Consumidor (ICC), los cuales muestran que en agosto de 2026 este indicador se ubicó en 55,9 puntos, en una escala de 0 a 100, sin una variación estadísticamente significativa en comparación con la medición de mayo.
El informe señala que la confianza de las personas consumidoras en la economía costarricense se mantuvo estable durante agosto, luego de la caída registrada en mayo tras el máximo alcanzado durante el período electoral. Adicionalmente, la confianza continúa en un nivel alto respecto de su promedio histórico y permanece por encima de los 50 puntos desde agosto de 2024.
El informe señala:
Este resultado señala una relativa estabilización de la confianza hacia la economía nacional después de la baja observada en mayo y, posterior al pico observado durante el período electoral en febrero de 2026 (60,7 puntos)".
Mejora la percepción de las condiciones económicas actuales
El ICC se divide en dos componentes: el Índice de Condiciones Económicas Actuales (ICEA), que mide la valoración de la situación económica presente, y el Índice de Expectativas Económicas (IEE), que recoge las perspectivas sobre el futuro.
En agosto, el ICEA aumentó 5,5 puntos y llegó a 55,7, mientras que el IEE tuvo una caída de 1,7 puntos para llegar a 56. Según el informe, con estos resultados se terminó de cerrar la brecha entre ambos indicadores, que había iniciado en 2019 y se amplió tras el inicio de la pandemia por COVID-19.
Según el informe, la mejora en las condiciones actuales respondió a una reducción de las opiniones negativas. El porcentaje de personas que considera que su situación económica está peor que hace un año bajó cinco puntos porcentuales, hasta 18,1%, mientras que quienes consideran que son malos tiempos para comprar artículos grandes para el hogar disminuyeron 10,7 puntos porcentuales, hasta 32%.
Adicionalmente, el informe señala que las expectativas de corto plazo también mostraron algunas mejoras: 47% espera que su familia esté económicamente mejor dentro de un año y 24,9% considera que las empresas del país tendrán mejores condiciones durante ese mismo periodo.
Sin embargo, aumentó la preocupación por el panorama de más largo plazo. El porcentaje de personas que espera periodos de crisis durante los próximos cinco años pasó a 42,8%, un incremento de 5,9 puntos porcentuales respecto de mayo.
Más personas esperan mayores ingresos, pero no necesariamente mayor capacidad de compra
La encuesta también consultó sobre tasas de interés, ingresos familiares y capacidad de compra.
El 61,3% de las personas entrevistadas espera que los ingresos de su familia aumenten durante los próximos 12 meses, 5,8 puntos porcentuales más que en mayo. Sin embargo, 43% considera que ese incremento será proporcional al aumento de los precios.
Al mismo tiempo, solamente 10,8% espera una disminución de las tasas de interés durante los próximos 12 meses, una reducción de 7,2 puntos porcentuales frente a la medición anterior.
Primera valoración de la política económica del Gobierno Fernández
La encuesta de agosto constituye la primera medición del ICC durante la administración de la presidenta Laura Fernández Delgado. Ante la consulta sobre el trabajo del Gobierno en materia de política económica y social, 32,3% lo calificó como “trabajo bueno”, 30,3% respondió que realiza “lo necesario” y 30,2% lo calificó como “trabajo pobre”.
En mayo, última medición correspondiente a la administración de Rodrigo Chaves Robles, los resultados mostraban que un 38,6% de las personas calificó el trabajo como bueno y 23,7% como pobre. Entre ambas encuestas, la valoración positiva disminuyó 6,3 puntos porcentuales y la negativa aumentó 6,5 puntos.
La UCR también comparó la primera medición de Fernández con la primera medición realizada durante la administración Chaves, en agosto de 2022. En aquella ocasión, 24,9% calificó como pobre el trabajo del Gobierno en materia económica, frente al 30,2% registrado en agosto de 2026, una diferencia de 5,3 puntos porcentuales.
Aumentan expectativas de pobreza y desempleo
La encuesta registró además un deterioro de las expectativas sobre algunos indicadores sociales.
El porcentaje de personas que espera que la pobreza aumente durante los próximos 12 meses llegó a 39,4%, 9,1 puntos porcentuales más que en mayo. Asimismo, 37,2% espera un incremento del desempleo, un aumento de 7,7 puntos porcentuales.
En cuanto a la compra de bienes duraderos, 30,7% considera que es un buen momento para adquirir un vehículo, frente a 47,3% que considera que es un mal momento. Para la compra de vivienda, 34% respondió que es un buen momento y 45,2% que es un mal momento.
Ambivalentes siguen siendo el grupo más numeroso
El estudio cataloga a las personas entrevistadas dentro de tres grupos de consumidores, de acuerdo con sus expectativas hacia la economía nacional:
- Pesimistas.
- Ambivalentes.
- Optimistas.
En agosto, la distribución prácticamente no cambió respecto de mayo. Las personas ambivalentes representan 48% del total, las optimistas 39% y las pesimistas 13,3%.
La encuesta también señala diferencias entre grupos de población. La confianza es mayor entre hombres, personas menores de 35 años, hogares con mayores ingresos y hogares con más personas incorporadas al mercado laboral.
Una de las variaciones recientes se observa por nivel educativo: las personas con alguna educación universitaria presentan actualmente niveles de confianza similares a quienes tienen educación primaria o menor, un comportamiento que rompe con la tendencia histórica en la que las personas con educación secundaria y universitaria registraban mayor confianza.
