El estudio también encontró una percepción extendida sobre el aumento de residentes extranjeros y restricciones de acceso a playas. Los datos fueron recolectados en noviembre de 2025.
Una encuesta del Instituto de Estudios Sociales en Población (Idespo) de la Universidad Nacional (UNA), levantada en noviembre de 2025, encontró que el 71,9% de las personas consultadas no conoce el término “gentrificación”, aunque una mayoría percibe cambios importantes en el mercado inmobiliario, el costo de vida y la presencia de residentes extranjeros en las zonas costeras.
Un 85% considera que aumentaron los precios de las propiedades en las costas, mientras que un 86,4% percibe un incremento en la cantidad de residentes extranjeros.
El estudio, denominado Percepciones de la población en Costa Rica sobre el desarrollo turístico e inmobiliario en las comunidades costeras, analiza las percepciones ciudadanas sobre las transformaciones turísticas, inmobiliarias, económicas y sociales de esos territorios e incluye un apartado específico sobre el conocimiento y las asociaciones de la población con el concepto de gentrificación. Los resultados no permiten por sí solos demostrar que los cambios percibidos sean consecuencia de un proceso de gentrificación, medir objetivamente su magnitud ni establecer relaciones causales.
Entre quienes indicaron conocer o haber escuchado el término, un 27,8% lo relacionó con el desplazamiento de población local por personas extranjeras, un 19,9% con la compra de propiedades por extranjeros y un 13,5% con transformaciones económicas y sociales.
El conocimiento del concepto varió ampliamente según el nivel educativo. Entre las personas con educación universitaria, un 62% manifestó conocerlo, mientras que entre quienes tienen secundaria incompleta o un nivel educativo menor el porcentaje fue del 8%.
La UNA ya había estudiado anteriormente percepciones relacionadas con la gentrificación. Una encuesta divulgada en enero de 2025 encontró que un 86,8% de las personas consultadas consideraba que residentes procedentes de Estados Unidos, Canadá y Europa se estaban apropiando de terrenos en zonas costeras, mientras que un 76,9% señalaba que encarecían las propiedades. Se trató de un estudio distinto y con preguntas diferentes, por lo que sus porcentajes no son directamente comparables con los de la nueva encuesta.
¿Cómo se realizó la encuesta? El Idespo entrevistó por teléfono a 966 personas mayores de edad entre el 12 y el 20 de noviembre de 2025. Para la muestra total, el estudio reporta un margen de error máximo de ±3,2 puntos porcentuales y un nivel de confianza del 95%. El análisis específico de residentes costeros corresponde a un subgrupo de 144 personas y, por su menor tamaño, sus resultados deben interpretarse con mayor cautela.
Uno de cada tres residentes costeros consultados conoce casos de desplazamiento
El Idespo analizó por separado las respuestas de 144 personas entrevistadas que indicaron vivir permanentemente en comunidades costeras.
De ellas, un 32,6% afirmó conocer al menos un caso de una persona que abandonó su vivienda debido a los elevados costos de vida asociados con la actividad turística.
El dato describe el conocimiento o percepción de las personas encuestadas: no permite determinar cuántos desplazamientos residenciales han ocurrido ni establecer que la actividad turística haya sido su causa.
La comunicación de la UNA señala además que un 47,9% de las personas de este grupo reportó una residencia prolongada en las zonas costeras, mientras que un 10% indicó tener cinco años o menos de vivir en ellas.
Encuestados perciben crecimiento inmobiliario y dificultades de acceso a playas
En la muestra general, un 63,9% percibió un crecimiento de la infraestructura inmobiliaria en las regiones costeras, principalmente después de la pandemia.
Más de la mitad señaló un aumento de hoteles y cabinas, mientras que alrededor del 40% identificó crecimiento de casas y condominios de lujo.
Las transformaciones también aparecen en las percepciones sobre los espacios públicos. Un 44,3% de las personas entrevistadas considera que actualmente existen mayores limitaciones para acceder a las playas, mientras que otro 16% señaló que el acceso ha llegado a prohibirse.
85% percibe aumento en precios de propiedades
El mercado inmobiliario figura entre los cambios más reconocidos por las personas consultadas. Cerca del 85% considera que aumentaron los precios de las propiedades en las zonas costeras y más del 80% percibe incrementos en productos alimenticios y bienes de consumo básico.
Actividades recreativas, restaurantes, hospedajes y transporte también registraron percepciones mayoritarias de encarecimiento.
En términos más generales, un 45% de las personas consultadas considera que las zonas costeras han cambiado “mucho” durante los últimos años. Al preguntar por las actividades económicas cuya expansión resulta más visible, un 66,4% señaló los hoteles, seguidos por los restaurantes.
El informe concluye que la población percibe las transformaciones de las costas como un fenómeno en el que confluyen factores turísticos, inmobiliarios, económicos, sociales y ambientales.
A partir de los resultados, el equipo investigador recomienda fortalecer el ordenamiento territorial, garantizar el acceso público a las playas y mejorar la cobertura de servicios públicos. También plantea desarrollar investigaciones que permitan medir directamente el desplazamiento residencial y estudiar las relaciones entre turismo, mercado inmobiliario y movilidad de la población.
