La organización regional señala a Guanacaste como una de las zonas más afectadas y pide medidas para proteger la seguridad alimentaria y el acceso al agua.
La Concertación Regional para la Gestión de Riesgos (CRGR) advirtió que el fenómeno de El Niño 2026-2027 podría provocar un fuerte déficit de lluvias y estrés hídrico en distintas regiones de Costa Rica, con afectaciones para más de 832.000 personas.
Según un comunicado emitido el 10 de setiembre, la organización señala que Guanacaste presenta uno de los escenarios más críticos del país, con reducción de pastizales y menor disponibilidad de agua para animales, de acuerdo con reportes atribuidos al Instituto Meteorológico Nacional (IMN) y a productores ganaderos.
La CRGR agrega que, para el resto del país, se prevé un déficit de lluvias de entre 10% y 30% en las vertientes del Pacífico, el Valle Central y la Zona Norte Occidental. La organización sostiene que ese escenario podría generar un severo estrés hídrico con impacto sobre cientos de miles de personas.
El comunicado indica que Costa Rica activó la Estrategia Nacional Contingente Fenómeno de El Niño 2026-2027 y mantiene alerta verde en 17 cantones y amarilla en 54. La CRGR enmarca la situación nacional dentro de un deterioro regional asociado a sequías, altas temperaturas y afectaciones a la producción agrícola.
Preocupación regional por seguridad alimentaria
La organización, integrada por mesas nacionales de gestión de riesgos de Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica, expresó preocupación por el aumento de la inseguridad alimentaria en comunidades rurales del Corredor Seco centroamericano.
La CRGR cita una evaluación realizada por Oxfam en 354 comunidades de 58 municipios de Guatemala, El Salvador y Honduras, según la cual los hogares analizados han perdido casi la totalidad de su producción de maíz y frijol y disponen de reservas de alimentos para tres semanas o menos. El informe también reporta aumentos en los precios de los alimentos.
La organización sostiene que alrededor de siete millones de personas se encuentran en riesgo en la región y pide a los gobiernos centroamericanos adoptar medidas para garantizar la seguridad alimentaria, contener el impacto del aumento de precios de la canasta básica y fortalecer los sistemas de protección civil y gestión de riesgos.
También solicitó una mayor inversión en el Corredor Seco y pidió a la cooperación internacional mantener a Centroamérica entre sus prioridades de atención humanitaria.
La CRGR atribuye el deterioro de las condiciones al fortalecimiento del fenómeno de El Niño y señala que, según la Organización Meteorológica Mundial (OMM), el episodio podría intensificarse durante los próximos meses y aumentar el riesgo de sequías, inundaciones y calor extremo.
