La propuesta busca que los procesos educativos partan de las lenguas, cosmovisiones, saberes y formas de aprendizaje de las propias comunidades indígenas.
Representantes indígenas, docentes, autoridades educativas y personas académicas analizaron una propuesta para avanzar hacia un modelo de educación propia para los pueblos Bribri y Cabécar, construido desde sus territorios, lenguas, memorias históricas, conocimientos y proyectos de vida comunitarios.
El planteamiento se discutió durante el I Congreso de Educación y Territorio, realizado el 9 de agosto en el Liceo Rural de China Kichá. La propuesta parte de que la educación indígena no debería limitarse a adaptar el sistema educativo nacional a las características culturales de cada pueblo, sino avanzar hacia procesos pedagógicos en los que las propias comunidades definan qué conocimientos transmitir, cómo hacerlo y quiénes participan en esa enseñanza.
Uno de los elementos centrales consiste en reconocer el territorio como espacio de aprendizaje. Bajo esta visión, ríos, montañas, sitios sagrados, fincas y otros espacios comunitarios forman parte de los lugares donde las nuevas generaciones adquieren conocimientos, prácticas culturales y formas de comprender su entorno.
La académica del Campus Sarapiquí de la Universidad Nacional (UNA), Patricia Vásquez, explicó que la iniciativa busca incorporar a los procesos escolares las metodologías mediante las cuales las personas mayores han transmitido históricamente sus conocimientos. El líder indígena Óscar Almengor, por su parte, sostuvo que el proceso debe construirse desde los propios territorios y sin imponer condiciones ajenas a las raíces de las comunidades.
El rector de la UNA, Jorge Herrera, destacó la necesidad de desarrollar un trabajo horizontal que reconozca las lenguas, los saberes y las cosmovisiones indígenas, mientras que Ana Cabraca, supervisora regional Sulá del Ministerio de Educación Pública (MEP), planteó establecer una ruta para implementar progresivamente el modelo en los seis circuitos de esa Dirección Regional.
Cuatro ejes para construir el modelo
Las discusiones identificaron cuatro grandes componentes para una eventual educación propia Bribri y Cabécar. El primero corresponde a cosmovisión, identidad y proyecto de vida, con el territorio como parte esencial del aprendizaje. El segundo busca reconocer saberes y prácticas propias, entre ellas la medicina tradicional, las artesanías, la espiritualidad y la agricultura, además de fortalecer las lenguas indígenas.
Un tercer eje se concentra en la pedagogía y formación docente, con énfasis en métodos como la oralidad, la observación, el aprendizaje en el territorio y la convivencia entre generaciones. El cuarto plantea avanzar hacia una educación superior propia, con mayores oportunidades de acceso, permanencia y éxito académico para juventudes Bribri y Cabécar, sin desvincular su formación universitaria de su identidad cultural y de los procesos de autonomía y gobernanza territorial.
La iniciativa se encuentra todavía en una etapa de construcción y discusión. Los planteamientos expuestos durante el congreso buscan servir como base para desarrollar un modelo que otorgue a las comunidades un papel central en las decisiones educativas y que incorpore sus conocimientos y formas de enseñanza dentro de los procesos formativos.

