El centro de investigación de la UNA considera que la política monetaria mantiene condiciones restrictivas pese a que Costa Rica acumula 15 meses en deflación.
El Centro Internacional de Política Económica para el Desarrollo Sostenible (Cinpe) de la Universidad Nacional (UNA) presentó el II Informe de la situación macroeconómica y proyecciones para 2026, en el que destaca que, aunque Costa Rica acumula 15 meses con una variación negativa en el índice de precios al consumidor (IPC), es decir, en deflación, ese escenario no se ha traducido en una mayor actividad económica, menores costos de financiamiento ni una expansión del empleo.
El Cinpe destacó que, a julio de este año, el IPC registró una variación interanual de -0,28%, mientras el Banco Central de Costa Rica (BCCR) mantiene la Tasa de Política Monetaria (TPM) en 3%.
El centro considera que, aunque el Banco Central ha reducido la TPM, esa disminución no se ha trasladado de manera completa a las tasas de interés que pagan hogares y empresas por sus créditos.
Según el informe, las tasas de interés reales permanecen alejadas de un nivel neutral, situación que los investigadores consideran restrictiva para la actividad económica. Desde el Cinpe señalaron:
La persistencia de la deflación, junto con altas tasas reales y una débil demanda interna, está frenando el empleo y al régimen definitivo, por lo que se requiere una flexibilización monetaria más consistente con la nueva estructura productiva del país".
Tasas reales aumentaron durante periodo de deflación
Para su análisis, el Cinpe dividió el comportamiento reciente de la economía en dos periodos: de enero de 2020 a mayo de 2023, marcado primero por una inflación moderada y posteriormente por un aumento importante tras la pandemia, y de junio de 2023 hasta 2026, caracterizado por la actual etapa de deflación.
Según sus cálculos, la Tasa Básica Pasiva (TBP) real promedió 0,58% durante el primer periodo y 5,31% durante el segundo, una diferencia de aproximadamente 4,7 puntos porcentuales.
El centro señaló que esa diferencia implica que, en términos reales, las personas están pagando un costo sustancialmente mayor por sus préstamos.
El Cinpe estima que la economía costarricense experimentó un “endurecimiento monetario” de entre cinco y seis puntos porcentuales en términos reales, producto de la combinación entre la deflación y el rezago con que las reducciones de la TPM se trasladan a las tasas activas y pasivas del sistema financiero.
Menos personas ocupadas que antes de la pandemia
El informe vincula ese endurecimiento de las condiciones monetarias con el comportamiento del mercado laboral.
Mientras en febrero de 2020 había 2.227.240 personas ocupadas, para junio de 2026 la cifra alcanzaba 2.182.916, pese al crecimiento de la población en edad de trabajar.
Aunque la tasa de desempleo ronda el 7%, el Cinpe sostiene que esa reducción no responde principalmente a una mayor creación de puestos de trabajo, sino a una caída de la participación laboral, que pasó de alrededor de 60% en 2022 a 54% en 2026.
Por sectores, el informe señala que la industria manufacturera perdió 24.057 personas ocupadas respecto del año anterior, una contracción cercana al 10%.
También reporta reducciones en transporte y almacenamiento, con 2.505 personas ocupadas menos; actividades financieras y de seguros, con una caída de 19.880; y actividades profesionales, científicas, técnicas, administrativas y de apoyo, con 13.898 menos.
En contraste, construcción sumó 14.341 personas ocupadas; agricultura, ganadería y pesca, 2.912; y administración pública y planes de seguridad social, 7.874. Según el Cinpe, esos aumentos no compensaron las pérdidas registradas en otras actividades.
Efectos del tipo de cambio
El informe también advierte sobre la apreciación del colón frente al dólar y sus efectos sobre actividades que reciben ingresos en moneda extranjera.
Según el Cinpe, el colón acumula una apreciación cercana al 22% desde enero de 2023, situación que reduce el valor en colones de los ingresos obtenidos por sectores como el exportador y el turístico y presiona sus márgenes.
El informe señala:
La fuerte apreciación del colón, sostenida por el exceso de divisas y la elevada intervención compradora del BCCR, genera riesgos para la competitividad, la deflación y las finanzas públicas, por lo que requiere mayor flexibilidad cambiaria y coordinación monetaria, financiera y fiscal".
El centro también comparó la postura monetaria costarricense con la de economías que todavía enfrentan presiones inflacionarias:
Las economías que enfrentan un problema inflacionario operan con posturas reales menos restrictivas que la economía que enfrenta el problema deflacionario. La prudencia es adecuada, pero debe valorarse en función de las condiciones internas".
Cinpe pide mayor transmisión de bajas en tasas
Ante este escenario, el Cinpe recomienda procurar una política monetaria que permita trasladar con mayor rapidez las decisiones sobre tasas de interés al costo del financiamiento de hogares y empresas, particularmente aquellas del régimen definitivo, que generan la mayor parte del empleo.
Los investigadores también plantean aprovechar el escenario de deflación para aplicar una política expansiva de demanda dirigida a reactivar sectores clave de la economía y acompañarla con medidas de eficiencia tributaria.
Además, recomiendan fortalecer los encadenamientos productivos entre las empresas de zonas francas y el resto de la economía nacional, así como ampliar el aprovechamiento de los recursos del Sistema de Banca para el Desarrollo (SBD) en actividades que generen mayor valor agregado.
Para el cierre de 2026, el Cinpe proyecta un crecimiento económico de entre 3% y 3,5% y una inflación de entre 0,2% y 0,7%, lo que devolvería el indicador a terreno positivo, aunque todavía por debajo de la meta del Banco Central, que es de 3%, con un rango de tolerancia de ±1 punto porcentual.
