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Cerca de 100 voluntarios sembraron 2.600 plantas de mangle en el Golfo de Nicoya

La actividad formó parte del proyecto El corazón del Golfo de Nicoya: Renacer de las comunidades costeras a través de los manglares, ejecutado por el Centro Científico Tropical (CCT) con apoyo de la AECID y el Sinac.

Cerca de 100 personas voluntarias fueron convocadas para participar los días 11 y 12 de setiembre en dos jornadas de restauración de manglares en Punta Morales, como parte de una iniciativa que busca fortalecer estos ecosistemas y vincular su conservación con oportunidades para las comunidades costeras del Golfo de Nicoya.

Las actividades tenían como meta la siembra de 2.600 plántulas de mangle en playones ubicados detrás de la Escuela Arturo García Golcher y en terrenos de la estación de la Universidad Nacional en Punta Morales.

La actividad forma parte del proyecto El corazón del Golfo de Nicoya: Renacer de las comunidades costeras a través de los manglares, ejecutado por el Centro Científico Tropical (CCT) con apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y respaldo del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac). En las jornadas también participó la Asociación de Desarrollo Integral de Cocorocas y Punta Morales.

El proyecto trabaja en Chomes, Punta Morales y Costa de Pájaros mediante acciones relacionadas con restauración de manglares, educación ambiental, fortalecimiento de capacidades y promoción de actividades económicas sostenibles. La propuesta busca combinar la recuperación de estos ecosistemas con alternativas productivas para las comunidades que dependen de ellos.

Según el CCT, los manglares cumplen funciones relacionadas con la protección de recursos naturales y de las zonas costeras frente a fenómenos como tormentas e inundaciones, además de sostener actividades económicas como la pesca.

El director ejecutivo de la organización, Mario Roa, señaló:

Cada plántula que sembramos representa el compromiso de las comunidades costeras con su propio futuro. En zonas como Chomes, Punta Morales y Costa de Pájaros, los manglares cumplen una función esencial: protegen los recursos naturales, sirven de barrera frente a fenómenos como inundaciones y tormentas, y al mismo tiempo son fuente de ingresos económicos para quienes viven de la pesca y otras actividades costeras. Este tipo de iniciativas son muy valiosas, ya que nos permiten proteger un recurso del que dependen directamente las familias de la zona, con las mismas comunidades como protagonistas de esa protección”.

La siembra de las 2.600 plántulas corresponde a una de las acciones previstas para fortalecer los manglares del Golfo de Nicoya. El proyecto también contempla trabajo en servicios ecosistémicos, iniciativas de negocio sostenible y acompañamiento a organizaciones y comunidades de la zona.