
El proyecto reunió aportes de personas de distintas partes del país en una creación musical desarrollada con talento nacional y cerró su recorrido con una noche de música y baile.
Una canción de salsa de 60 minutos, construida a partir de frases aportadas por costarricenses, fue el resultado de una iniciativa de Salsitas Banquete que buscó conectar dos elementos muy presentes en la vida cotidiana: la salsa que acompaña la comida y la salsa que se escucha y se baila.
El proyecto invitó a personas de distintas partes del país a compartir frases que posteriormente fueron incorporadas en una pieza musical compuesta por Carlos Aguilar e interpretada por Jean Félix Quintana.
La canción se convirtió en el eje de una campaña que salió de las plataformas digitales para llegar también a actividades presenciales en distintas zonas del país y que culminó con una noche dedicada a la música, el baile y la participación del público.
De frases del público a una canción de una hora
La iniciativa partió de una idea sencilla: jugar con los dos significados de la palabra salsa.
Por un lado, las Salsitas Banquete, disponibles en variedades Ranchera, Carne, Casera y Hongos; por otro, el género musical que durante décadas ha acompañado celebraciones, encuentros y pistas de baile.
A partir de ese concepto, la marca invitó al público a aportar frases que terminaron integrándose en una composición de 60 minutos.
De esta manera, distintas voces, expresiones y experiencias se transformaron en una misma creación musical desarrollada con talento costarricense.
La pieza completa puede escucharse en YouTube.
Una campaña que salió a bailar
La propuesta no se limitó a la canción. A lo largo del proyecto, Salsitas Banquete llevó la experiencia a actividades presenciales en distintos puntos del país, donde la música y el baile permitieron trasladar el concepto de la campaña a espacios de encuentro con el público.

Entre las actividades destacó un Salsatón en Paseo Colón, que convirtió el proyecto en una experiencia compartida más allá de la creación musical.
Santiago Zeledón, Brand Manager Hispanics, explicó que la intención era construir una propuesta en la que las personas pudieran involucrarse directamente.
“Para nosotros era importante que esta campaña no se quedara solamente en comunicar un producto. A partir de Salsitas Banquete queríamos crear algo junto a las personas y encontrar una forma diferente de conectar el sabor con la música y con experiencias que forman parte de nuestra cultura”.
Zeledón destacó que cada aporte recibido ayudó a construir el recorrido de la iniciativa.
“Cada aporte fue ayudando a construir ese recorrido y este cierre nos permitió celebrarlo junto a quienes fueron parte de él”.
Una noche para celebrar el recorrido
El cierre de la iniciativa se realizó en La Auténtica, Lindora, con una noche de música, baile y espacios para compartir.
La actividad retomó los elementos que habían acompañado el proyecto desde su inicio: participación del público, sabor, música y cultura popular.

La salsa volvió así a convertirse en el punto de encuentro de una experiencia que comenzó con frases enviadas por personas de distintas comunidades, continuó con la creación de una pieza musical y pasó posteriormente a espacios presenciales donde el público pudo escucharla y bailarla.
Más de 75 años alrededor de la mesa costarricense
Para Banquete, la iniciativa permitió explorar una nueva forma de relacionarse con el público desde elementos vinculados con la identidad y la cotidianidad costarricense.
La marca cuenta con más de 75 años de historia en el país y, mediante esta campaña, llevó ese vínculo desde la mesa hacia experiencias relacionadas con música y entretenimiento.
De las frases aportadas por el público a una canción de una hora, y de la canción a espacios para compartir y bailar, la propuesta cerró un recorrido construido alrededor de una idea común: la salsa también puede ser un punto de encuentro.
