El BCCR advirtió sobre posibles presiones adicionales en los precios internacionales y nacionales, mientras la actividad económica del país muestra una desaceleración.
La Junta Directiva del Banco Central de Costa Rica (BCCR) acordó por mayoría mantener la Tasa de Política Monetaria (TPM) en 3% anual, según comunicó este jueves la institución.
El Banco Central explicó que tomó la decisión en un escenario de mayor incertidumbre externa respecto de la información disponible durante su anterior reunión de política monetaria, celebrada en julio.
Entre los factores de riesgo, la institución señaló las interrupciones en el tránsito de petróleo y sus derivados en Oriente Medio, el agravamiento del conflicto entre Rusia y Ucrania y los posibles efectos del fenómeno El Niño-Oscilación Sur sobre la producción de alimentos.
El BCCR considera que estos factores podrían generar presiones adicionales sobre los precios internacionales de las materias primas durante los próximos meses.
También prevé que la inflación permanezca elevada en varias economías de socios comerciales de Costa Rica, principalmente por el componente energético, lo que podría mantener condiciones monetarias internacionales más restrictivas durante un periodo más prolongado.
En el ámbito nacional, el Banco Central anticipa posibles presiones adicionales sobre los precios y una moderación de la demanda externa, además de ajustes en los mercados financieros internacionales que podrían tener efectos negativos sobre la economía costarricense.
La institución también indicó que la actividad económica del país se desaceleró, principalmente por un menor crecimiento de las empresas de los regímenes especiales y una moderación en el régimen definitivo.
Según el BCCR, mantener la TPM en 3% resulta coherente con una postura de política monetaria “ligeramente expansiva, cercana a la neutralidad”, con el objetivo de que la inflación se acerque en el mediano plazo a la meta del 3%.
El Banco Central indicó que continuará evaluando la evolución de la inflación, los factores macroeconómicos y los riesgos internos y externos, y que ajustará la tasa cuando las condiciones económicas lo requieran.
Qué es la Tasa de Política Monetaria
La Tasa de Política Monetaria es la tasa de interés que el Banco Central utiliza como referencia cuando inyecta o retira recursos en el Mercado Integrado de Liquidez (MIL). Se trata del principal instrumento de política monetaria que utiliza el Banco Central dentro de su esquema de metas de inflación.
Cuando los bancos solicitan préstamos al Banco Central, una reducción de la TPM disminuye el costo que deben pagar para acceder a esos recursos, lo que puede traducirse en una reducción de las tasas de interés que ofrecen a sus clientes.
Por otro lado, cuando existe un exceso de liquidez y el Banco Central reduce la TPM, los bancos que colocan recursos a corto plazo en el Mercado Integrado de Liquidez (MIL) obtienen menores rendimientos por esos fondos. Esto puede incentivar el otorgamiento de crédito y presionar a la baja las tasas de interés para ese tipo de operaciones.
De este modo, una TPM más alta tiende a encarecer el crédito para las personas y las empresas, lo que puede desincentivar nuevos préstamos, limitar la circulación de dinero y reducir las presiones inflacionarias. Los ajustes en la TPM suelen reflejarse en la Tasa Básica Pasiva unos seis meses después de su aplicación.
UNED advierte que precio del dólar podría caer aún más
Este jueves, antes de la decisión de la Junta Directiva del BCCR, el director de la Escuela de Ciencias de la Administración (ECA) de la Universidad Estatal a Distancia (UNED), Federico Quesada Chaves, advirtió que el precio del dólar podría enfrentar una nueva presión a la baja hacia el cierre de 2026, cuando el ingreso estacional de divisas por pagos de bonificaciones, aguinaldos y diferentes operaciones empresariales incremente la disponibilidad de moneda extranjera en Costa Rica.
Quesada explicó:
Al cierre del año es muy probable que el tipo de cambio permanezca relativamente estable, con tendencias ligeramente hacia la baja, debido a los pagos de aguinaldos y a los ingresos de divisas para bonificaciones”
Ante la posibilidad de que aumente la oferta de dólares, el director de la Escuela de Ciencias de la Administración planteó tres opciones que podrían valorarse dentro de la discusión monetaria: incrementar el encaje legal en dólares, reducir el encaje legal en colones y adoptar decisiones dirigidas a reducir la Tasa de Política Monetaria.
Según explicó, aumentar el encaje en dólares podría disminuir la disponibilidad de esta moneda dentro del sistema financiero, mientras que una reducción del encaje en colones tendría el efecto de disminuir las restricciones sobre la moneda nacional y podría favorecer una mayor demanda de divisas.
Quesada explicó, además, que una reducción de la Tasa de Política Monetaria disminuiría el incentivo relativo para mantener recursos en colones, particularmente ante un escenario de inflación muy baja. Agregó que “cualquier medida debe analizarse tomando en consideración sus efectos sobre otras variables de la economía y las competencias que corresponden al Banco Central”.
El Banco Central tiene programada su última sesión ordinaria de política monetaria de este año para el próximo 26 de noviembre.
