
Se recomienda no esperar a que el cuerpo obligue a detenerse de funciones diarias.
Los próximos tres meses representan un período de alta demanda para los trabajadores de la educación en el curso lectivo. La acumulación de responsabilidades y trabajo puede traducirse en cansancio físico y mental.
Ante esto, la Sociedad de Seguros de Vida del Magisterio Nacional, en conjunto con la Universidad de Ciencias Médicas (UCIMED), hace un llamado a los trabajadores de la educación a priorizar su bienestar durante las últimas semanas del curso lectivo y, especialmente, a no postergar controles médicos ni ignorar cambios importantes en su estado habitual de salud.
El representante de la Sociedad de Seguros de Vida, Luis Alejandro Meneses, destacó:
Sabemos que esta época del año implica un esfuerzo adicional para quienes trabajan en educación. Nuestro mensaje es que, en medio de sus responsabilidades propias, no dejen su salud para después. Llegar al final del curso no debería significar hacerlo a costa del bienestar físico o emocional”.
Meneses agregó que es de suma importancia prestar atención a las señales que envía el cuerpo y evitar normalizar síntomas persistentes que podrían estar alertando sobre una afectación al bienestar de las personas.
Específicamente sobre este aspecto, el Dr. Marco Vásquez, de la Decanatura de Medicina de UCIMED, explicó que uno de los principales aspectos que deben considerar los trabajadores del sector educativo es que el cansancio acumulado no siempre se limita a una sensación de fatiga.
Dormir mal de manera persistente o necesitar dormir mucho más, levantarse sin sensación de descanso, presentar dificultades para concentrarse o tomar decisiones; mayor irritabilidad, preocupación constante, dolores de cabeza o molestias gastrointestinales o la pérdida de interés en actividades que antes se disfrutaban, son cambios a los que se debe prestar atención”.
Si estas manifestaciones persisten durante varias semanas y afectan el sueño, ánimo, concentración, rendimiento, relaciones interpersonales o actividades cotidianas, es recomendable buscar ayuda profesional.
Por su parte, el representante de la Sociedad de Seguros de Vida hizo énfasis en que “no deberíamos esperar a que el cuerpo prácticamente nos obligue a detenernos. También es prevención reconocer esas señales tempranas y permitirnos hacer una pausa antes de que el desgaste termine afectando nuestra salud, nuestro desempeño, nuestra familia y, en general, nuestra calidad de vida”.
La Sociedad de Seguros de Vida y la UCIMED recomiendan incorporar medidas sencillas durante la recta final del curso:
- Reservar diariamente un espacio personal: Dedicar un momento a una actividad que no tenga como objetivo producir, resolver, enseñar o cumplir: caminar, leer, escuchar música, conversar, compartir con la familia o simplemente descansar.
- Establecer límites al finalizar la jornada: Revisar constantemente correos, mensajes y pendientes mantiene al cerebro en “modo trabajo”, aunque la persona ya se encuentre fuera de su lugar de trabajo.
- Cambiar de posición y moverse periódicamente: Quienes permanecen sentados pueden levantarse y caminar; quienes pasan muchas horas de pie pueden alternar posiciones y buscar momentos de recuperación.
- No postergar la atención de señales persistentes: Cambios importantes y sostenidos en el sueño, ánimo, concentración o capacidad para realizar las actividades habituales ameritan atención.
- Mantener al día los controles médicos que correspondan: La presión arterial, el riesgo cardiovascular y metabólico, los controles de diabetes y colesterol cuando estén indicados y los programas de detección de cáncer correspondientes a la edad y características de cada persona no deberían posponerse únicamente por la carga laboral
La Sociedad de Seguros de Vida reiteró su llamado a los trabajadores del sector educativo a incorporar el autocuidado como parte de sus prioridades en este cierre de año y recordar que pedir ayuda o detenerse ante las señales de agotamiento también constituye una medida de prevención.
