La organización fue reconocida por 16 años de trabajo en favor de adolescentes y jóvenes con cáncer en Costa Rica, mediante programas de acompañamiento, recreación y educación.
La Asociación Proyecto Daniel Pro Ayuda Jóvenes con Cáncer y Otras Enfermedades Crónicas recibió el Premio Nacional de Juventudes Jorge Debravo 2026, en la categoría de organización social y dentro del área temática de salud mental y bienestar.
El reconocimiento fue entregado a Ligia Bobadilla, presidenta de Proyecto Daniel, durante el acto oficial de premiación, como reconocimiento a los 16 años de trabajo de la organización para mejorar la experiencia de adolescentes y jóvenes que enfrentan un diagnóstico de cáncer.
Fundada en 2010 a partir del sueño de Daniel Arce Bobadilla, la organización identificó la necesidad de brindar una atención diferenciada a personas de entre 13 y 25 años con cáncer, considerando sus necesidades emocionales, sociales y propias de su etapa de vida.
Proyecto Daniel desarrolla su labor mediante tres pilares: recreación, educación y acompañamiento. Según la organización, sus programas han alcanzado a más de 3.000 jóvenes y sus familias.
Entre sus principales aportes se encuentra la creación de seis Salas Naranja, con 23 camas diferenciadas, en hospitales públicos de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS). Además, su trabajo de incidencia contribuyó a que el cáncer adolescente fuera incorporado como población prioritaria en el Plan Estratégico Nacional de Salud de las Personas Adolescentes 2021–2030 (PENSPA).

La presidenta de Proyecto Daniel señaló:
Recibir el Premio Nacional de Juventudes Jorge Debravo es un enorme honor y, sobre todo, una responsabilidad. Este reconocimiento no es solamente para Proyecto Daniel; es para cada joven que ha enfrentado un diagnóstico de cáncer, para sus familias y para todas las personas que han creído que un diagnóstico no debe quitarle a un joven sus sueños, su identidad ni su derecho a vivir su juventud".

Bobadilla detalló que el reconocimiento también representa un compromiso para continuar fortaleciendo los espacios de acompañamiento y promover cambios en las políticas públicas y en el sistema de salud para atender las necesidades de esta población.
Agradecemos profundamente este reconocimiento y también a quienes han caminado junto a nosotros durante estos 16 años. Hemos avanzado mucho, pero todavía tenemos retos importantes. Nuestro compromiso es seguir trabajando para que ningún joven tenga que enfrentar el cáncer sintiéndose invisible y para que sus necesidades sean escuchadas y atendidas”.
Finalmente, desde la organización subrayaron:
Porque detrás de cada diagnóstico hay un joven con sueños, proyectos, amigos, familia y un futuro por construir. Y ese futuro también merece ser parte del tratamiento".

