José Miguel Villalobos y Antonio Barzuna rompieron filas con el oficialismo y dieron a la oposición los votos necesarios para aprobar un reproche contra su compañera de bancada.
La bancada del Partido Pueblo Soberano (PPSO) sufrió este jueves su primera derrota en una votación del actual periodo legislativo, después de que dos de sus diputados rompieran filas y respaldaran una moción de la oposición que reprochó las expresiones de la oficialista Cindy Murillo Artavia contra las diputadas Claudia Dobles Camargo y Abril Gordienko López, a quienes llamó en dos ocasiones "damas de compañía".
Los oficialistas José Miguel Villalobos Umaña y Antonio Barzuna Thompson votaron junto con la oposición y permitieron que la moción se aprobara por un estrecho margen de 27 votos a favor y 26 en contra. El resultado adquirió especial relevancia porque otros tres diputados del PPSO —Grethel Ávila Vargas, Daniel Siézar Cárdenas y Kristel Ward Hudson— estaban ausentes, mientras que por la oposición no participó el liberacionista Salvador Padilla Villanueva.
La moción aprobada rechazó de manera categórica las manifestaciones de Murillo contra Dobles, de la Coalición Agenda Ciudadana (CAC), y Gordienko, del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), y calificó la expresión utilizada por la oficialista como ofensiva, denigrante e incompatible con el respeto y la dignidad que deben prevalecer en el ejercicio de la función parlamentaria.
El texto también expresó solidaridad y respaldo a ambas legisladoras frente a cualquier expresión que pretenda menoscabar su dignidad personal, profesional o política, y reiteró el compromiso de la Asamblea Legislativa con un debate político firme, plural y crítico, pero respetuoso de la dignidad de las personas y de los principios democráticos.
La votación cerró una jornada marcada por varias horas de enfrentamientos entre diputaciones debido a las palabras que Murillo había pronunciado inicialmente el miércoles, durante una entrevista con el creador de contenido Rubén Rodríguez Pérez. Al referirse a una manifestación realizada el 6 de agosto en defensa de la independencia de poderes, la oficialista comparó la actividad con un matrimonio entre Liberación Nacional y el Frente Amplio y calificó al CAC y al PUSC como las "damas de compañía" de esa unión.
Rodríguez le advirtió inmediatamente sobre el peso de la expresión, pero Murillo sostuvo su comentario. El Diccionario Usual del Poder Judicial define en Costa Rica el término "dama de compañía" como una mujer que, a cambio de un pago, acompaña a un cliente sin que necesariamente existan relaciones sexuales.
La controversia llegó este jueves al plenario legislativo, donde diputaciones opositoras reclamaron a Murillo una disculpa y recordaron que la propia bancada del PPSO había protestado una semana antes por una expresión utilizada por el frenteamplista Edgardo Araya Sibaja contra la presidenta de la República, Laura Fernández Delgado. En aquella ocasión, los oficialistas abandonaron el salón después de que Araya dijera que la mandataria "se hace la tontita" al referirse al debate sobre las pensiones de expresidentes.
Incluso Villalobos pidió durante la sesión de la mañana que su compañera de bancada se disculpara con Dobles y Gordienko, al sostener que el oficialismo debía mantener congruencia con las posiciones que había defendido anteriormente. Murillo rechazó ese llamado y volvió a emplear la expresión mientras argumentaba que en realidad pretendía hacer referencia a las "damas de honor" dentro de su comparación sobre un matrimonio político.
La reiteración provocó que diputaciones opositoras abandonaran el salón y llevó a la Presidencia de la Asamblea Legislativa a decretar un receso, que luego se prolongó varias veces mientras la fracción oficialista mantenía una reunión privada. Después de reanudarse la sesión, el jefe de bancada del PPSO, Nogui Acosta Jaén, tomó la palabra y ofreció disculpas en nombre de la fracción, aunque Murillo mantuvo su negativa a disculparse personalmente.
No avalamos los comentarios de doña Cindy Murillo. Creemos que fueron desafortunados y por eso ofrecemos una disculpa tanto a doña Claudia como a doña Abril, sino también a cada uno de los diputados".
Las palabras de Acosta permitieron reanudar temporalmente la sesión, pero no cerraron la controversia. Más de 20 diputaciones solicitaron posteriormente la palabra, por lo que la Presidencia legislativa aplicó el artículo 107 del Reglamento y abrió un espacio de hasta 30 minutos para discutir lo ocurrido, durante el cual integrantes de distintas fracciones volvieron a reclamar una disculpa personal de Murillo.
Horas después llegó la prueba política para la bancada oficialista. La oposición presentó la moción específica de reproche contra Murillo y el PPSO decidió votar en contra con el argumento de que no correspondía personalizar la censura en una sola diputada, pero Villalobos y Barzuna se apartaron de esa posición y dieron al bloque opositor la mayoría necesaria.
Villalobos tomó la palabra posteriormente para explicar por qué decidió desmarcarse de su fracción. El legislador señaló que su voto respondió a una decisión de conciencia y recordó que durante la mañana había intentado que Murillo ofreciera una explicación o una disculpa.
Se dio una oportunidad para una explicación, para una disculpa y no ocurrió. Y no me queda más que para mantener la tranquilidad de mi conciencia haber votado a favor. Y si fue mi voto el que definió la votación, son de esas cosas que pasan en la vida".
El diputado agregó que no pretendía convertirse en un disidente permanente dentro de Pueblo Soberano y sostuvo que mantiene su respeto por las decisiones colectivas de la bancada, salvo cuando considere que chocan con asuntos de conciencia.
No seré ningún rebelde de mi fracción. Respeto las decisiones de mi fracción, salvo en materia de conciencia, porque si en materia de conciencia cedo a una decisión estratégica, no me voy a sentir bien, y por eso voté esa moción y voy a votar esta".
Villalobos añadió que una disculpa habría permitido cerrar la controversia desde horas antes y defendió la posibilidad de reconocer un error incluso cuando quien pronunció las palabras no considere que actuó con una intención ofensiva.
Sí, cuesta, pero se siente muy bien cuando uno se disculpa. Y a veces uno se disculpa no necesariamente porque se dé cuenta que hizo algo malo, sino porque la otra persona se siente ofendida y es una catarsis decir 'lo siento' por eso".
Acosta, por su parte, explicó que la mayoría del oficialismo votó contra la moción porque consideró incorrecto dirigir el reproche únicamente contra Murillo. El jefe de fracción sostuvo que el respeto debe exigirse de manera general y afirmó que en el plenario también se habían producido anteriormente expresiones ofensivas contra integrantes de su bancada.
Por eso nosotros no estamos de acuerdo con mociones que personalicen los cuestionamientos. No lo hemos hecho, lo hemos planteado en términos generales y por esa razón es que no estábamos de acuerdo con la moción recientemente votada".
Acosta agregó que su bancada sí respaldaría una propuesta que censurara de manera general la violencia verbal y física en la función pública, sin individualizar el señalamiento. Esa alternativa llegó inmediatamente después de la derrota oficialista, cuando diputaciones presentaron una segunda moción de consenso.
La nueva propuesta declaró que la violencia física o verbal resulta incompatible con el ejercicio de cargos públicos porque sustituye el debate de ideas por la descalificación y la confrontación, y planteó que la Asamblea Legislativa reafirmara la dignidad, el respeto y la probidad como condiciones indispensables para el ejercicio de la función pública.
La moción también llamó a todos los Poderes de la República y a la ciudadanía a fomentar un debate público respetuoso y alejado de la descalificación personal y la confrontación violenta. A diferencia de la votación anterior, el texto consiguió el respaldo unánime del plenario: 53 diputaciones votaron a favor y ninguna se opuso.
El oficialista Ariel Mora Fallas defendió durante la discusión la posición de Murillo y aseguró que, al revisar el contexto de sus declaraciones, concluyó que su compañera pretendía hablar de "damas de honor" debido a la metáfora sobre un matrimonio político. También cuestionó que el Congreso aprobara mociones individualizadas cada vez que una diputación pronunciara una expresión considerada ofensiva.
La frenteamplista María Eugenia Román Mora rechazó esa explicación y recordó que Murillo tuvo oportunidades para aclarar sus palabras tanto durante la entrevista original como durante la sesión de la mañana. También cuestionó que la bancada oficialista hubiera exigido anteriormente reproches contra otras diputaciones y ahora rechazara una moción dirigida expresamente contra una de sus integrantes.
El liberacionista Eder Hernández Ulloa respaldó la moción general, aunque pidió que el pronunciamiento contra Murillo no se interpretara como un ataque contra su persona. Hernández afirmó que las diputaciones pueden cometer errores y rectificar, y llamó a recuperar la prudencia en las discusiones del plenario.
La discusión todavía tuvo un último episodio cuando se presentó una moción para revisar la votación del pronunciamiento general. La revisión recibió 51 votos en contra y ninguno a favor, por lo que el acuerdo quedó firme y la Presidencia legislativa anunció que retomaría la agenda ordinaria después del atraso acumulado por la controversia.
Antes de cerrar el debate, la diputada frenteamplista Vianey Mora Vega señaló que encontraba una contradicción entre la disculpa ofrecida durante la mañana por Acosta y los argumentos que posteriormente utilizaron integrantes del oficialismo para defender su voto contra la moción específica. También recordó que Murillo compartió posteriormente en sus redes sociales una publicación que sostenía que la oposición había sacado sus palabras de contexto.
La también frenteamplista Joselyn Sáenz Núñez insistió en que Murillo había tenido varias oportunidades para rectificar y recordó que el creador de contenido que la entrevistó le advirtió desde un inicio sobre el significado de la expresión, antes de que la legisladora la reiterara.
Concluida la discusión, el plenario retomó la votación de las mociones pendientes al proyecto que pretende habilitar jornadas laborales de hasta 12 horas bajo el esquema 4x3.
Breves
— El plenario votó este jueves 200 mociones de fondo al proyecto de jornadas de 12 horas. Se votaron 21 mociones en la sesión de la mañana, y 179 en la moción de la tarde. El plan del oficialismo es votar 200 mociones diarias, de modo que el Congreso podría terminar todas las mociones, incluidas las 2564 revisiones, el jueves 17 de septiembre.
Proyectos dictaminados
— Este jueves no se reportaron proyectos de ley dictaminados en las comisiones.
Leyes publicadas
En el Alcance N.° 106 a La Gaceta N.° 152 del jueves 13 de agosto de 2026 se publicaron y entraron a regir las siguientes leyes:
— Ley 10.967 "Ley para promover la transición energética en el sector combustibles" que se tramitó bajo el expediente 24.079. Esta iniciativa se aprobó en segundo debate el 17 de julio de 2026, por lo que transcurrieron 28 días para ser publicada en el diario oficial.
— Ley 10.969 "Aprobación del "Acuerdo sobre Cambio Climático, Comercio y Sostenibilidad" suscrito entre Costa Rica, Islandia, Nueva Zelanda y Suiza, el día quince del mes de noviembre del año dos mil veinticuatro" que se tramitó bajo el expediente 25.060. Esta iniciativa se aprobó en segundo debate el 3 de agosto de 2026, por lo que transcurrieron 10 días para ser publicada en el diario oficial.
