Organizaciones de siete países aprobaron en Ciudad Cortés un manifiesto con demandas sobre licencias, tenencia marina, mercados, derechos de las mujeres y participación en decisiones sobre conservación.
Organizaciones de pescadores, pescadoras y personas recolectoras de moluscos de siete países de América Latina acordaron solicitar a los gobiernos mayores garantías de acceso al mar y la tierra, mecanismos de formalización y una participación más activa de las comunidades costeras en las políticas públicas de pesca y conservación marina.
Las demandas quedaron recogidas en el Manifiesto de Ciudad Cortés, aprobado al cierre del IV Congreso de Pescadores, Pescadoras, Molusqueros y Molusqueras de Pequeña Escala, realizado del 28 al 30 de julio en Osa.

El documento reúne a organizaciones de Costa Rica, México, Guatemala, El Salvador, Honduras, Panamá y Colombia y plantea una agenda común alrededor de temas como acceso a licencias, seguridad en los derechos de tenencia, comercialización, participación de las mujeres, conocimiento tradicional y gobernanza de los recursos marinos.
Delfino.CR informó en junio sobre la convocatoria del encuentro, que reunió en Ciudad Cortés a representantes de comunidades pesqueras del Caribe y Pacífico costarricense junto con organizaciones de otros países de la región.

Formalización y derechos de acceso
Uno de los principales reclamos del manifiesto se refiere a las dificultades que enfrentan personas dedicadas a la pesca de pequeña escala y la recolección de moluscos para formalizar su actividad.
Las organizaciones solicitaron a los Estados garantizar el acceso efectivo a la tenencia marina y terrestre y a los recursos de mares, ríos y lagos, así como desarrollar mecanismos que permitan formalizar a quienes dependen de estas actividades.
También plantearon fortalecer modelos de gobernanza compartida y comanejo de pesquerías, con participación de comunidades locales, pueblos indígenas y poblaciones afrodescendientes.
En Costa Rica, el manifiesto pide específicamente apoyar el expediente legislativo 24.626, Ley General para la Sostenibilidad del Sector de Pesca Artesanal de Pequeña Escala.
La iniciativa, presentada en octubre de 2024 y actualmente en estudio de la Comisión de Asuntos Agropecuarios, propone medidas para facilitar la formalización y el otorgamiento de licencias, mejorar el acceso a beneficios asociados con la actividad y atender problemas de intermediación en la comercialización.

Más reconocimiento para las mujeres
Otro de los puntos centrales del documento es el reconocimiento del papel de las mujeres a lo largo de la cadena productiva.
Las organizaciones señalaron que muchas mujeres participan en actividades previas y posteriores a la pesca —incluidos procesamiento, preparación y comercialización— sin que ese trabajo necesariamente se traduzca en reconocimiento formal o acceso equivalente a beneficios.
Por ello, el manifiesto solicita fortalecer sus derechos y garantizar una distribución más justa de los beneficios generados por la actividad pesquera y los esfuerzos de conservación.
También plantea políticas que permitan a pescadores y recolectores de moluscos acceder de manera más directa a los mercados locales y nacionales, reduciendo la dependencia de intermediarios y facilitando que las personas consumidoras identifiquen productos provenientes de la pesca de pequeña escala.

Cuestionamientos a políticas de conservación
El manifiesto contiene además cuestionamientos a determinadas estrategias internacionales de conservación marina y de desarrollo vinculadas con la denominada economía azul.
Las organizaciones sostienen que algunas políticas pueden restringir el acceso tradicional de las comunidades a sus territorios y recursos si son implementadas sin una participación efectiva de las poblaciones que dependen de ellos.
Entre sus posiciones, el documento expresa oposición a la estrategia conocida como 30x30 —que plantea conservar al menos 30% de las áreas terrestres y marinas para 2030— cuando, según las organizaciones firmantes, su aplicación no garantiza los derechos y la participación de las comunidades pesqueras.
El manifiesto también señala como preocupaciones el desarrollo inmobiliario, la pérdida de acceso a zonas costeras y determinadas actividades asociadas con la economía azul. Estos señalamientos corresponden a la posición adoptada por las organizaciones participantes en el Congreso.
En respuesta, solicitan que las políticas de conservación incorporen un enfoque de derechos humanos y que las comunidades pesqueras participen directamente en las decisiones que afectan sus territorios y formas de vida.

Conocimiento tradicional y relevo generacional
Las organizaciones pidieron además establecer protocolos para investigaciones realizadas en territorios pesqueros que reconozcan y respeten el conocimiento tradicional de las comunidades frente al trabajo de universidades, gobiernos y organizaciones no gubernamentales.
También solicitaron desarrollar políticas dirigidas a jóvenes de comunidades pesqueras para fortalecer la transmisión de conocimientos, la identidad cultural y la continuidad de la actividad.
El manifiesto plantea que esos elementos deben formar parte de una visión en la que la pesca de pequeña escala sea reconocida no solamente como actividad económica, sino también por su aporte a la alimentación, la cultura y la vida de las comunidades costeras.

Manifiesto llegará a encuentro internacional en Roma
Los participantes acordaron llevar las posiciones adoptadas en Ciudad Cortés a espacios internacionales durante los próximos meses.
Entre ellos figura la III Cumbre sobre la Pesca en Pequeña Escala, que se realizará del 4 al 6 de septiembre en la sede de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en Roma.
El encuentro reunirá a organizaciones de pescadores, pueblos indígenas, gobiernos, organizaciones de la sociedad civil, instituciones académicas y otros actores para discutir la implementación de las directrices internacionales para la sostenibilidad de la pesca de pequeña escala.
Las organizaciones reunidas en Ciudad Cortés también acordaron promover el contenido del manifiesto en otros espacios internacionales relacionados con biodiversidad y conservación marina.
