La presidenta Fernández informó el domingo que convocaría a las Presidencias de los Supremos Poderes para acordar metas, responsables y plazos en materia de seguridad.
El presidente de la Corte Suprema de Justicia, Orlando Aguirre Gómez, calificó como "una buena decisión para el país" el anuncio de la presidenta de la República, Laura Fernández Delgado, de retomar las reuniones de los Supremos Poderes.
La presidenta Fernández informó el domingo, en la Cadena Nacional divulgada por Casa Presidencial, que convocaría a las Presidencias de los Supremos Poderes para acordar metas, responsables y plazos, y aseguró que reportará trimestralmente al país los avances y las obligaciones cumplidas por cada institución. En el video, Fernández no detalló la fecha prevista para la reunión.
Al respecto, el magistrado Aguirre recordó que "durante años, los presidentes de la república, de la Asamblea Legislativa, de la Corte Suprema y del Tribunal Supremo de Elecciones se reunían cada tres meses para tratar los grandes temas del país".
El presidente de la Corte añadió:
Para que los procesos de diálogo rindan los frutos que el país necesita, la experiencia enseña que deben darse ciertas condiciones. Un diálogo fructífero requiere de buena fe, respeto entre las partes, disposición real a escuchar y comprender, y reglas claras, conocidas por todos. Por eso creemos importante que las reuniones cuenten con una agenda de trabajo previamente conocida que permita a cada institución prepararse y aportar con seriedad".
El magistrado presidente añadió que "el diálogo debe partir del respeto a las competencias de cada poder" y que la coordinación requiere "que nadie mande sobre nadie". Agregó:
Cada institución llega como igual, con responsabilidades que son propias y no se ceden, y la manera en que cada poder rinde cuentas es la que establece la Constitución y la ley que juramos respetar".
Sobre los temas de seguridad, Aguirre añadió que el Poder Judicial ya se pronunció sobre el respeto a las obligaciones constitucionales relacionadas con el financiamiento de la justicia, el carácter no negociable de las decisiones que corresponden a los jueces, el propósito de fortalecer la seguridad y el servicio a la ciudadanía.
El presidente de la Corte concluyó:
Los problemas más difíciles, empezando por la seguridad, no son de una sola institución, son problemas de todas. El Poder Judicial seguirá haciendo la parte que le corresponde: perseguir el delito, proteger a las personas y llevar justicia a cada rincón del país. Porque un país se construye conversando con reglas claras y con respeto".
