El Proyecto Urbano Integral Monte Alto intervino parques, senderos, aceras y otros espacios para mejorar la accesibilidad, movilidad y convivencia de unas 17.000 personas.
Lo que antes eran espacios deteriorados, lotes baldíos y zonas poco utilizadas por la comunidad, ahora comienza a convertirse en lugares para caminar, jugar, hacer actividad física y compartir de manera segura en Monte Alto, Alajuelita.
La transformación forma parte del Proyecto Urbano Integral Monte Alto, una iniciativa que busca recuperar espacios públicos y convertirlos en sitios accesibles, seguros y sostenibles.
Uno de los espacios intervenidos era un lote baldío cubierto de maleza que había sido utilizado como botadero de basura y taller mecánico. Tras las obras, el sitio fue convertido en un espacio destinado a la actividad física, el juego y la convivencia entre generaciones.
La alcaldesa de Alajuelita, Rosario Siles Fernández, expresó:
La transformación de Monte Alto demuestra lo que podemos lograr cuando unimos esfuerzos entre el gobierno local, la cooperación privada y las organizaciones de la sociedad civil. Agradecemos profundamente a la Fundación CRUSA y a la Fundación Yamuni Tabush por confiar en nuestro cantón y sumarse con recursos técnicos y financieros. Estamos convencidos de que los espacios públicos son el corazón de nuestras comunidades. Este modelo de trabajo en equipo y participación ciudadana nos fija la ruta para replicar iniciativas similares en otros barrios de nuestro cantón”.

Obras para mejorar la movilidad y la accesibilidad
El proyecto surgió ante el deterioro de la infraestructura urbana y la falta de espacios públicos seguros y accesibles en Monte Alto. Como parte de la intervención, se instalaron 17 dispositivos de mobiliario urbano dirigidos a personas adultas mayores y población infantil, se construyeron 400 m² de aceras accesibles y se mejoraron 1.100 m² de infraestructura vial. También se incorporaron vegetación nativa e infraestructura verde.
Las obras estuvieron acompañadas por un proceso de participación comunitaria. Mediante un Laboratorio Ciudadano Inclusivo, habitantes de Monte Alto, organizaciones comunitarias, instituciones y actores locales participaron en el diseño de las intervenciones para definir las necesidades prioritarias del territorio.
El director ejecutivo de Fundación CRUSA, Byron Salas, indicó:
Desde CRUSA creemos que las ciudades se transforman cuando las personas están en el centro del diseño de las soluciones. Este proyecto integra infraestructura, participación ciudadana y sostenibilidad para crear espacios públicos que mejoran la calidad de vida y fortalecen el tejido social. Ese es precisamente el tipo de innovación territorial que buscábamos impulsar desde el Reto Cantones Sostenibles e Inclusivos”.

Una inversión de $204.000
La iniciativa contempla una inversión total de USD $204.000. De ese monto, USD $99.000 corresponden a un aporte de la Municipalidad de Alajuelita, USD $82.500 a Fundación CRUSA y USD $22.500 a Fundación Yamuni Tabush.
El proyecto cuenta además con el acompañamiento técnico de la Fundación Centro para la Sostenibilidad Urbana (CPSU) y YUSO Diseño en Colectivo como socios implementadores.
El Proyecto Urbano Integral Monte Alto fue una de las iniciativas ganadoras del Reto Cantones Sostenibles e Inclusivos, impulsado por Fundación CRUSA para promover soluciones orientadas a fortalecer la sostenibilidad, inclusión y resiliencia de los territorios.
“Este proyecto fue un reto desde sus inicios, pero gracias al esfuerzo conjunto de todos los actores involucrados, logramos transformar un lote baldío, cubierto de maleza y utilizado como botadero de basura y taller mecánico, en un espacio público donde la actividad física, el juego y la convivencia entre generaciones se encuentran y se entrelazan en un mismo lugar”, agregó Toño Salas, director de YUSO.
Según los impulsores, la intervención beneficiará directamente a aproximadamente 17.000 personas y pretende convertirse en un modelo que pueda replicarse en otros barrios de Alajuelita.
Foto tomada de la página de Facebook de la Municipalidad de Alajuelita.
Espacios pensados para distintas generaciones
La recuperación de estos espacios también busca responder a los cambios demográficos del país. Fundación Yamuni Tabush destacó la importancia de adaptar los entornos urbanos ante el envejecimiento de la población costarricense.
Andrea Terán, de Fundación Yamuni Tabush, explicó:
Es necesario empezar ahora mismo a adaptar nuestros entornos para que favorezcan la participación, el cuidado y el bienestar de las personas mayores. Sabemos que cuando diseñamos la ciudad para las personas mayores indirectamente la hacemos accesible para todas las demás poblaciones. Nos alegra poder aportar para que la comunidad de Monte Alto en Alajuelita sea un buen lugar para vivir y envejecer de manera activa y saludable”.

Entre las principales acciones ejecutadas se encuentran la recuperación y rehabilitación de parques y espacios públicos, el mejoramiento de senderos y conexiones peatonales, la incorporación de arborización y vegetación nativa, así como el uso de superficies permeables y obras para fortalecer la movilidad activa, la seguridad y la convivencia.
“Monte Alto demuestra que es posible transformar un barrio a través de la creación y el mejoramiento de espacios públicos cuando las soluciones se construyen junto con la comunidad y responden a las características del territorio. Las obras e intervenciones desarrolladas son el resultado de una metodología que integra participación ciudadana, accesibilidad universal, envejecimiento activo y una cuidadosa selección de plantas mayoritariamente nativas para fortalecer las relaciones ecológicas y la conectividad del paisaje, generando espacios más seguros, inclusivos, resilientes y con mayor valor ecológico para quienes los utilizan todos los días”, concluyó Pablo Castro, director ejecutivo de la Fundación Centro para la Sostenibilidad Urbana.
