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Médicos advierten que El Niño podría agravar enfermedades y aumentar riesgos por calor

Especialistas alertan sobre posibles afectaciones cardiovasculares, respiratorias, renales, dermatológicas y laborales ante temperaturas más altas y mayor radiación solar.

El Colegio de Médicos y Cirujanos de Costa Rica advirtió que las condiciones asociadas al fenómeno de El Niño podrían aumentar el riesgo de complicaciones cardiovasculares, respiratorias, renales, dermatológicas y alérgicas, además de afectar con mayor intensidad a personas con enfermedades crónicas y trabajadores expuestos al sol.

La organización reunió el criterio de especialistas de seis áreas médicas ante las proyecciones del Instituto Meteorológico Nacional (IMN) que, según el comunicado, apuntan a un período con temperaturas superiores al promedio, mayor radiación solar y cambios en los patrones de lluvia. El colegio señaló que esas condiciones pueden modificar la exposición al calor, humo, polvo y otros factores ambientales que inciden sobre la salud.

El presidente del Colegio, Elliott Garita Jiménez, señaló que el escenario exige prevención, principalmente entre las personas con mayor vulnerabilidad.

No se trata de generar alarma en la población, sino de hacer conciencia sobre un escenario que requiere prevención. El fenómeno de El Niño puede representar un riesgo adicional para personas con enfermedades crónicas y otros grupos vulnerables, pero muchas de las complicaciones pueden prevenirse si se toman medidas oportunas, se mantienen los tratamientos médicos y se presta atención a las condiciones ambientales. Prepararnos siempre será más efectivo que reaccionar cuando aparecen las complicaciones”.

Calor puede elevar riesgos cardiovasculares y renales

Garita, quien también es cirujano cardiovascular y torácico, explicó que las altas temperaturas favorecen la pérdida de líquidos y la deshidratación, lo que puede obligar al sistema cardiovascular a realizar un mayor esfuerzo. El riesgo aumenta particularmente en adultos mayores y personas con enfermedad cardíaca.

El especialista recomendó mantener una hidratación adecuada y vigilar el color de la orina como una forma sencilla de detectar falta de líquidos. También mencionó el consumo de frutas con alto contenido de agua, como sandía y melón, como complemento para mantener el equilibrio hídrico.

El especialista en Medicina Interna Carlos Araya Fonseca señaló que el efecto del calor puede alcanzar múltiples órganos y sistemas. De acuerdo con el análisis presentado por el colegio, las olas de calor se asocian con más hospitalizaciones y mortalidad por infartos, accidentes cerebrovasculares y descompensaciones de insuficiencia cardíaca, además de episodios de insuficiencia renal, cálculos renales e infecciones urinarias.

Araya agregó que las personas con diabetes o hipertensión pueden experimentar mayores dificultades para controlar sus enfermedades y señaló posibles efectos sobre la salud mental, como ansiedad, depresión y fatiga, así como riesgos durante el embarazo.

Polvo, humo y partículas pueden complicar enfermedades respiratorias

El neumólogo Luis Ugalde Gamboa aclaró que El Niño no provoca enfermedades respiratorias por sí mismo, pero puede generar condiciones ambientales que aumenten la exposición al polvo, humo y partículas suspendidas.

Según explicó, esas partículas pueden causar inflamación e irritación de las vías respiratorias. Las personas con asma, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, fibrosis pulmonar u otras condiciones preexistentes enfrentan un mayor riesgo de exacerbaciones que pueden requerir atención médica o incluso hospitalización.

El especialista advirtió, además, que los incendios forestales y las quemas pueden agravar ese escenario porque las partículas del humo penetran profundamente en los pulmones y pueden afectar tanto el sistema respiratorio como el cardiovascular.

La alergóloga Patricia Monge Ortega coincidió en que el fenómeno no genera nuevas enfermedades alérgicas, pero puede alterar las condiciones ambientales de manera que aumente la exposición a los factores que desencadenan síntomas en personas predispuestas.

Mayor exposición solar también afecta la piel

La dermatóloga y presidenta de la Asociación Costarricense de Dermatología, Orietta Mata Jiménez, advirtió que una mayor exposición a la radiación ultravioleta incrementa el riesgo de quemaduras y puede favorecer el agravamiento de condiciones como acné, rosácea y distintos tipos de dermatitis.

Mata también señaló que la exposición acumulada a la radiación aumenta el riesgo de cáncer de piel y que el exceso de calor y sudoración puede favorecer infecciones por hongos y bacterias. Entre los grupos que requieren mayor protección mencionó a niños, recién nacidos, adultos mayores, personas de piel clara, pacientes con antecedentes de cáncer de piel, mujeres embarazadas y trabajadores al aire libre.

La piel tiene memoria. Cada quemadura solar aumenta el riesgo de padecer un cáncer de piel en el futuro. Proteger la piel es una inversión en salud a largo plazo”.

Trabajadores al aire libre, entre los grupos de mayor riesgo

La especialista en Medicina del Trabajo Viviana Gómez Sánchez llamó a reforzar las medidas de prevención entre agricultores, trabajadores de la construcción, personal de mantenimiento vial, cuerpos de seguridad, recolectores de residuos y otras personas que desarrollan labores bajo exposición directa al sol.

Gómez explicó que las temperaturas elevadas pueden aumentar el riesgo de deshidratación, agotamiento por calor, golpe de calor, lesiones renales agudas y complicaciones cardiovasculares. También advirtió que el calor puede reducir la concentración, la memoria de trabajo, la coordinación y la velocidad de reacción, con el consecuente aumento del riesgo de accidentes laborales.

La especialista recomendó hidratarse antes de sentir sed, incorporar pausas de recuperación, trasladar las tareas más exigentes hacia las horas de menor temperatura, utilizar ropa ligera y protector solar y mantener programas que permitan identificar tempranamente síntomas relacionados con el calor.