Gaza fue el lugar más letal para el personal humanitario durante 2025, mientras Naciones Unidas advierte sobre el creciente peligro que representan los drones armados en zonas de conflicto.
Más de 1000 trabajadores humanitarios murieron en distintas zonas de conflicto durante los últimos tres años, según alertó la Organización de las Naciones Unidas (ONU) al conmemorar este miércoles el Día Mundial de la Asistencia Humanitaria, en medio de un aumento de los ataques contra quienes prestan ayuda a poblaciones afectadas por guerras y otras crisis.
La Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) informó que durante 2025 907 trabajadores humanitarios murieron, resultaron heridos o fueron secuestrados. De ellos, 350 perdieron la vida, la segunda cifra anual más alta registrada, mientras que otros 322 resultaron heridos y 235 fueron secuestrados.
"Más de 1.000 trabajadores humanitarios han sido asesinados en solo tres años, y eso es absolutamente inaceptable”, afirmó el coordinador de Asuntos Humanitarios y de Ayuda de Emergencia de la ONU, Tom Fletcher.
Gaza volvió a ser durante 2025 el lugar más mortífero para los trabajadores humanitarios por tercer año consecutivo, con 186 fallecidos, de los cuales un 68% murió en bombardeos aéreos. Sudán ocupó el segundo lugar, con un récord de 71 trabajadores humanitarios muertos mientras continuaba el conflicto en ese país.
Naciones Unidas también identificó elevados niveles de inseguridad para el personal de asistencia en Ucrania, Etiopía, Siria, Haití, Chad y Camerún. En lo que va de 2026, otros 82 trabajadores humanitarios murieron, 97 resultaron heridos y 39 fueron secuestrados en distintas partes del mundo.
OCHA advirtió además sobre el creciente uso de drones armados en los conflictos, debido a que su costo relativamente bajo y su capacidad de adaptación permiten que ataques con explosivos alcancen con mayor facilidad zonas pobladas. En Colombia, los incidentes con drones armados pasaron de 61 en 2024 a 333 durante 2025, según datos del Servicio de las Naciones Unidas de Acción Contra Minas.
La ONU indicó que el fenómeno también tiene consecuencias particularmente graves en Sudán, donde los drones armados causaron el 80% de las muertes de civiles registradas durante los primeros cuatro meses de 2026. En Ucrania, estos dispositivos mataron a 80 civiles solamente durante abril, mientras que ataques con drones en Rusia también causaron víctimas civiles y daños a infraestructura.
Los trabajadores sanitarios y humanitarios afrontan directamente esta nueva modalidad de riesgo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) contabilizó 639 ataques contra servicios de atención sanitaria durante 2026, mientras que un trabajador humanitario murió en marzo por el impacto de un dron contra un edificio residencial en la República Democrática del Congo y cuatro convoyes de asistencia sufrieron ataques durante una sola semana de mayo en Ucrania.
El derecho internacional humanitario obliga a las partes enfrentadas en conflictos armados a respetar y proteger tanto a la población civil como al personal médico y humanitario, y a facilitar el acceso de la ayuda destinada a las personas necesitadas. Naciones Unidas sostiene que los ataques contra estos trabajadores también interrumpen la entrega de alimentos, atención sanitaria, refugio y otros servicios esenciales.
El Día Mundial de la Asistencia Humanitaria se conmemora cada 19 de agosto en recuerdo del atentado de 2003 contra el Hotel Canal, sede de Naciones Unidas en Bagdad, Iraq, donde murieron 22 trabajadores de la organización, entre ellos el representante especial del secretario general de la ONU, Sergio Vieira de Mello. La campaña de este año reclama a los Estados y a las partes en conflicto mayores medidas de protección y rendición de cuentas frente a los ataques contra el personal humanitario.
