Kattia Calvo utilizó el término al rechazar cuestionamientos sobre posibles labores de espionaje contra opositores.
La diputada oficialista Kattia Calvo Cruz, del Partido Pueblo Soberano (PPSO), habló este miércoles de una “operación Pegasus” durante una discusión en el plenario legislativo sobre el decreto con el que el Poder Ejecutivo declaró secreto de Estado información relacionada con seguridad nacional.
La referencia surgió después de que la diputada del Frente Amplio Sigrid Segura Artavia cuestionara los alcances de la declaratoria de secreto de Estado y expresara preocupación por eventuales intentos del Gobierno de espiar teléfonos de ciudadanos opositores. Durante su intervención, Segura mencionó los riesgos asociados con Pegasus, un programa informático israelí utilizado para intervenir teléfonos celulares.
Calvo respondió defendiendo la potestad del Gobierno de mantener bajo reserva información sensible relacionada con seguridad nacional y rechazó que las medidas del Ejecutivo tengan como objetivo vigilar a la población. Durante esa respuesta afirmó:
Nos quieren vender aquí a la gente en Costa Rica que eso ocurre aquí. La operación Pegasus no es eso. No tiene absolutamente nada que ver con eso. Dejen de meterle miedo a la gente. Costa Rica está atravesando una situación de seguridad crítica, una situación realmente crítica. Y la información sensible en materia de seguridad se puede clasificar como secreto de Estado”.
La referencia a una “operación Pegasus” provocó una réplica de Segura, quien preguntó a la oficialista si sus palabras constituían una confirmación de que el Gobierno utiliza esa tecnología y sostuvo que, de ser así, la situación sería más grave que la controversia generada durante la administración de Carlos Alvarado Quesada por la Unidad Presidencial de Análisis de Datos (UPAD).
Pegasus es un programa de espionaje desarrollado por la empresa israelí NSO Group que permite acceder a información almacenada en teléfonos celulares comprometidos, incluidos mensajes, correos electrónicos, fotografías y datos de ubicación, además de permitir la activación del micrófono y la cámara del dispositivo. NSO afirma que comercializa la herramienta únicamente con gobiernos y agencias estatales para combatir delitos graves y terrorismo.
El programa quedó bajo escrutinio internacional después del denominado Proyecto Pegasus, una investigación periodística coordinada por Forbidden Stories que analizó una filtración de alrededor de 50.000 números telefónicos seleccionados como posibles objetivos por clientes gubernamentales de NSO. Organizaciones de derechos humanos e investigaciones periodísticas documentaron casos de utilización del programa contra periodistas, activistas, opositores y funcionarios públicos.
En América Latina y Centroamérica existen antecedentes relacionados con Pegasus en México, El Salvador, Panamá y Colombia. Amnistía Internacional verificó mediante análisis técnicos infecciones contra periodistas de El Faro y miembros de organizaciones civiles salvadoreñas, mientras que en Panamá la tecnología fue adquirida durante el Gobierno de Ricardo Martinelli y posteriormente quedó vinculada con investigaciones por interceptaciones de comunicaciones.
