
Hace una década, Jonathan Rivera tomó una decisión que cambió el rumbo de su vida.
El café, cultivo que heredó de su padre y que acompañó a su familia durante años, dejó de ofrecer las condiciones necesarias para sostener el negocio. En lugar de abandonar la agricultura, decidió apostar por un camino distinto.
El productor eliminó buena parte de los cafetales y sembró sus primeros 500 árboles de limón. No tenía un comprador asegurado ni un contrato firmado, solo tenía la convicción de que debía construir una nueva oportunidad para su familia.
"El negocio del café se vino abajo y tuve que buscar otra opción. Decidí sembrar limón sin tener contacto con ningún comprador. Aposté por un proyecto nuevo porque creí que podía funcionar", recordó Jonathan Rivera, productor de Empacadora Rivera.
Los primeros meses no fueron sencillos. Jonathan comercializó su producción en el mercado tradicional hasta que un encuentro casual cambió el rumbo de su empresa. Durante una visita de compradores de Walmart a su comunidad, decidió acercarse para expresar su interés en convertirse en proveedor. Tiempo después recibió la llamada que esperaba.
La oportunidad que llegó en plena pandemia
El contexto generó incertidumbre, pero Jonathan decidió asumir el reto. Construyó una pequeña planta empacadora, adquirió un camión e inició las primeras entregas de frutas de temporada que también sembraba. Poco tiempo después recibió un pedido de limón mesino que marcó un antes y un después para su negocio.
"Recibí un pedido que nadie esperaba y acepté el reto. Desde ese momento nunca he dejado de entregar limón mesino. Hoy puedo decir que ese producto cambió mi historia", afirmó Rivera.
Con el paso de los años, el crecimiento ha sido constante. La plantación pasó de 500 a 2.500 árboles de limón en una década. Jonathan desarrolló un sistema propio de riego que le permite mantener la producción durante todo el año, incluso en la época seca, cuando el producto escasea en el mercado nacional.

Ese crecimiento también encontró un aliado en el programa Tierra Fértil de Walmart. Mediante acompañamiento técnico de especialistas, capacitaciones en buenas prácticas agrícolas, inocuidad y asesoría permanente, el productor fortaleció sus procesos y elevó los estándares de calidad de su operación.
"El extensionista de Tierra Fértil ha estado conmigo durante todo este proceso. Siempre llega a la finca, revisa la producción, propone mejoras y nos ayuda a encontrar nuevas formas de trabajar. Ese acompañamiento ha sido muy importante para seguir creciendo", explicó.
El programa también impulsó proyectos para optimizar el uso de fertilizantes y permitió que la finca participara como modelo en capacitaciones técnicas dirigidas a otros productores.
El crecimiento no solo se refleja en el campo
Empacadora Rivera ubicada en Aserrí, amplió su infraestructura, construyó una planta de mayor capacidad, incorporó un segundo camión, adquirió una nueva máquina empacadora y aumentó la generación de empleo.
Actualmente, la empresa mantiene seis colaboradores permanentes en la planta de empaque y cerca de diez trabajadores temporales en las diferentes fincas durante las cosechas. Abastece a Walmart seis días por semana con 800 a 1.000 cajas de limón mesino; además de aguacate y jocote.
Jonathan considera que ese desarrollo también responde al compromiso que mantiene con la calidad y el cumplimiento.
Nosotros entendimos desde el inicio que debíamos cumplir cada pedido y respetar cada horario. Esa responsabilidad nos abrió nuevas oportunidades. En todos estos años nunca nos han rechazado un cargamento y las auditorías siempre reflejan resultados superiores al 90%. Eso demuestra el compromiso que tenemos con nuestro trabajo".
Hoy, donde antes predominaban los cafetales, crecen miles de árboles de limón. La decisión que muchos consideraron arriesgada se convirtió en un ejemplo de adaptación, innovación y perseverancia. La historia de Empacadora Rivera demuestra que el conocimiento del campo, acompañado por asistencia técnica y relaciones comerciales de largo plazo, puede abrir nuevas oportunidades para los productores costarricenses y fortalecer el desarrollo agrícola del país.

