
Durante muchos años, Raquel Acosta puso sus propios sueños en pausa para dedicarse por completo a la crianza de sus hijas: Amalia y Mariela.
Como muchas madres, encontró en su familia su prioridad y dejó para después un proyecto personal que siempre ocupó un lugar especial en su corazón.
El momento llegó cuando sus hijas iniciaron su propio camino profesional. Raquel tomó una decisión que cambió su vida: transformar su pasión por la cocina, cultivada durante años, en un emprendimiento que le abriría nuevas oportunidades.
Así nació Cuando me da la gana, una pyme costarricense que hoy elabora salsas artesanales picantes con ingredientes 100% naturales y materia prima adquirida directamente a pequeños agricultores nacionales. Lo que comenzó con la preparación de mermeladas a partir de frutas de temporada evolucionó hasta convertirse en una marca presente en la mesa de miles de familias.
"Durante muchos años me dediqué a ser ama de casa y a criar a mis hijas. Cuando crecieron, decidí reinventarme y convertir mi pasión por la cocina en un emprendimiento. También quería ser un ejemplo para ellas de que siempre se puede empezar, sin importar la edad", recordó Raquel.

Cada salsa representa mucho más que una receta
Cada producto refleja la decisión de una madre que eligió creer en sí misma y demostrarles a sus hijas que nunca es tarde para empezar de nuevo.
Ese esfuerzo encontró un aliado en Una Mano Para Crecer, el programa de Walmart que impulsa a pequeñas y medianas empresas que proveen a la cadena, mediante capacitación, acompañamiento y oportunidades comerciales. Gracias a ese respaldo, Raquel fortaleció la administración de su empresa, mejoró su estrategia comercial y logró que su marca llegara cada vez a más consumidores.
"El programa Una Mano Para Crecer es de gran apoyo para mi negocio. Sus capacitaciones me permitieron profesionalizarme y darle estructura a mi empresa, porque para emprender la pasión es fundamental, pero con solo pasión no se puede. Además, nos brinda espacios de exposición, como los Mercaditos PyMEs y las cabeceras de góndola, que nos facilita dar a conocer nuestros productos y llegar a más consumidores", afirmó la emprendedora.
Hoy, Cuando me da la gana se encuentra en más de 140 puntos de venta en Costa Rica, incluidos Walmart y Masxmenos, además de tiendas ubicadas en el Aeropuerto Internacional Juan Santamaría. Su negocio también genera cerca de 20 empleos indirectos y mantiene una visión clara de crecimiento con el desarrollo de nuevos productos.
La historia de Raquel demuestra que el emprendimiento también puede convertirse en una herencia. Más allá de una empresa exitosa, ella les hereda a sus hijas una lección de valentía, perseverancia y confianza en sus propias capacidades.
"Que nunca piensen que es demasiado tarde. Se puede empezar a cualquier edad, especialmente cuando se hace algo que realmente nos apasiona. En mi caso, esa pasión es la cocina", concluyó Raquel.

