Auditoría encontró incumplimientos en los controles de calidad, pérdidas elevadas de agua y una asistencia técnica insuficiente por parte del AyA.
Este jueves 6 de agosto la Contraloría General de la República (CGR) emitió un informe sobre el funcionamiento de 42 Asociaciones Administradoras de Sistemas de Acueductos y Alcantarillados Comunales (ASADAS) en el país. En el documento DFOE-SOS-IAD-00004-2026 la institución encontró que ninguna de los acueductos estudiados garantiza de manera eficaz la seguridad hídrica del servicio que prestan a aproximadamente 78.898 personas.
El órgano contralor señaló que las deficiencias limitan el acceso a agua de calidad, debilitan la protección de las fuentes y aumentan el riesgo de desabastecimientos e interrupciones. La auditoría también determinó que, en estos casos, el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA) no ejerce eficazmente su función como rector técnico y responsable último del servicio delegado.
La CGR analizó información correspondiente al periodo comprendido entre el 1 de enero de 2024 y el 19 de junio de 2026. La muestra incluyó ASADAS seleccionadas mediante un índice que consideró amenazas como inundaciones, deslizamientos, fallas tectónicas, emergencias y presencia de asentamientos informales.
Costa Rica contaba en 2025 con 1.089 ASADAS bajo convenio con el AyA, las cuales abastecían aproximadamente al 21% de la población nacional. Por esa razón, la Contraloría recordó que el AyA debe supervisar, vigilar, capacitar y brindar asistencia a las organizaciones comunales.
Lía Barrantes León, gerente Fiscalización para el Desarrollo Sostenible, destacó:
Se determinó que la seguridad hídrica en el servicio de agua potable, a cargo de las 42 ASADAS analizadas, es ineficaz. Se encontraron que no se cumplen los parámetros de calidad del agua y que en al menos siete ASADAS no se satisface la demanda actual de la población".
Fallas en los controles de calidad
La auditoría encontró que 32 de las ASADAS examinadas no ejecutó durante 2025 todos los controles operativos y análisis fisicoquímicos y microbiológicos exigidos por el Reglamento para la Calidad del Agua Potable. En 2024, el incumplimiento alcanzó 33 ASADAS.
Entre las ASADAS que sí realizaron los análisis, 17 incumplieron al menos uno de los parámetros de calidad esperados durante 2024, mientras que en 2025 fueron 14.
El Índice de Riesgo de la Calidad del Agua para Consumo Humano, elaborado por el AyA, clasificó como no potable el agua de cinco ASADAS ubicadas en Pacayas, Pérez Zeledón, Corredores y Orotina. Según la Contraloría, esta situación representa un riesgo para aproximadamente 5.205 personas usuarias.
Sobre ese mismo índice, el informe advierte que el AyA no evaluó a 26 de las 42 ASADAS incluidas en la auditoría durante el periodo analizado. Por ello, los resultados disponibles no abarcan la totalidad de los operadores examinados.
Más de la mitad carecía de balance hídrico
La Contraloría determinó que 22 de las ASADAS estudiadas no contaba con un balance hídrico, una herramienta que permite comparar la cantidad de agua producida con la demanda y las pérdidas del sistema.
De las 20 asociaciones que sí disponían de ese cálculo, 13 registraron un resultado positivo, mientras que siete no producían suficiente agua para satisfacer la demanda actual y futura de la población bajo su cobertura.
La medición de los caudales de las nacientes y pozos también mostró deficiencias. Durante 2025, las ASADAS realizaron aforos en el 65,89% de las fuentes, mientras que 23 organizaciones no efectuaron estas mediciones.
La cobertura de macromedición —los instrumentos que permiten conocer cuánto producen las fuentes— alcanzó apenas un 7,56% en 2025. En contraste, la cobertura de medidores en las conexiones de las personas usuarias llegó al 97,68%.
Agua no contabilizada supera el 70%
El informe determinó que 22 de las ASADAS que participaron en la investigación desconocía durante 2025 cuánto recurso perdía o dejaba de contabilizar por fugas, tuberías rotas, errores de medición o conexiones ilegales.
Entre las 20 asociaciones que sí calcularon el indicador, el promedio de agua no contabilizada alcanzó el 70,36%. La CGR clasificó a tres ASADAS en un nivel alto y a otras 15 en un nivel muy alto de ineficiencia en el aprovechamiento del recurso, estas ubicadas principalmente en la región Metropolitana y Huetar Norte.
La auditoría también registró un aumento en las solicitudes de nuevos servicios que las ASADAS rechazaron. La proporción pasó del 41,41% en 2024 al 50,05% en 2025,. Los operadores rechazaron 393 solicitudes en Naranjo, Pérez Zeledón, Buenos Aires, Grecia, Nicoya, Limón, Sarapiquí y Santa Cruz. Los principales motivos correspondieron al déficit de agua y al agotamiento de la capacidad hidráulica por el desgaste de las redes.
Fuentes y sistemas sin suficiente protección
La CGR encontró que 24 de las ASADAS del estudio desconocía la zona de recarga de las nacientes y pozos que utiliza. Esta información resulta necesaria para proteger las áreas donde el agua de lluvia se infiltra y alimenta las fuentes de abastecimiento.
La proporción de fuentes con cercas, mallas u otras formas de protección física disminuyó del 90,91% en 2024 al 89,39% en 2025. Además, la mitad de estas ASADAS carecía de un plan estructurado para el mantenimiento de sus sistemas.
En este tema, las asociaciones mantuvieron una continuidad promedio del servicio cercana al 99% y aumentaron del 50% al 66,6% la proporción de operadores con un Plan de Seguridad del Agua o una guía para gestionar riesgos.
La Contraloría estimó, no obstante, que al ritmo registrado tomaría unos 13 años lograr que la mitad de las ASADAS del país cuente con esos instrumentos de gestión.
AyA dejó sin atender seis de cada diez asesorías
La CGR también calificó como ineficaz el trabajo del AyA en la dirección técnica y el acompañamiento a las ASADAS. La institución impartió 304 capacitaciones entre 2024 y marzo de 2026, pero no contó con una programación formal durante el primer año.
Aunque el AyA ejecutó el 94,08% de las capacitaciones programadas para 2025, un 73% de las actividades se concentró en asuntos administrativos, normativos y de apoyo, como contabilidad, atención al cliente y trámites, por encima de los contenidos técnicos vinculados con la operación de los sistemas.
Durante 2024, las ASADAS solicitaron 17.018 asesorías y el AyA atendió únicamente el 15,47%. En 2025 recibió 12.750 solicitudes y resolvió el 38,72%, por lo que dejó sin atender el 61,28% de las gestiones.
El ente contralor señaló que as oficinas regionales encargadas de los acueductos comunales contaban con 15 profesionales en ingeniería, 16 personas en labores técnicas y 19 en funciones administrativas para atender a las 1.089 ASADAS. Esto equivale a una carga promedio de 82 asociaciones por ingeniero y 68 por técnico.
La situación resulta más limitada en algunas regiones, alertó la CGR. La oficina de la región Chorotega, por ejemplo, disponía de una sola persona en labores técnicas para atender a 270 ASADAS.
La CGR agregó que una encuesta respondida por 203 asociaciones mostró que el 49,2% consideró que la colaboración del AyA no aporta valor a sus tareas operativas. Además, un 31,7% calificó la labor institucional como mala o muy mala.
Contraloría gira órdenes al AyA
La CGR ordenó a la Gerencia General del AyA elaborar, oficializar e implementar un mecanismo permanente para diagnosticar y atender las necesidades de recursos de la dependencia encargada de dirigir, capacitar y asesorar a las ASADAS. La institución deberá remitir la propuesta a la Junta Directiva antes del 18 de diciembre de 2026.
También ordenó a esa dependencia elaborar un diagnóstico y un plan institucional que permita a las ASADAS incorporar la seguridad hídrica en sus operaciones. El AyA deberá completar y divulgar ese plan en marzo de 2027, y presentar informes de avance hasta marzo de 2028.
Las disposiciones son de acatamiento obligatorio y su incumplimiento injustificado puede generar responsabilidades. El informe señala que el AyA no presentó observaciones al borrador remitido por la Contraloría.
Este es el listado de ASADAS analizadas en la auditoría de la CGR.
