Durante más de 20 años el Banco Nacional ha capacitado a cerca de 500 colaboradores en Lengua de Señas Costarricense (LESCO).
La posibilidad de realizar trámites financieros ya es una realidad para más personas sordas en el país. Un grupo de 18 colaboradores del Banco Nacional (BN) concluyó el nivel 6 de LESCO. Esta es la formación más alta que ofrece la academia CENSA en esta lengua y permite mantener conversaciones fluidas y brindar una atención más clara, cercana y efectiva a esta población.
La graduación representa un avance en un esfuerzo institucional que ya suma cerca de 500 personas trabajadoras capacitadas en LESCO y más de 20 años de formación continua para fortalecer la accesibilidad de los servicios financieros.
La capacitación incluyó 240 horas de formación presencial y abarcó tanto vocabulario cotidiano como terminología bancaria. Gracias a esto, los participantes pueden explicar productos, orientar trámites y acompañar a clientes sordos durante procesos que requieren comunicación precisa.
La directora de Gente BN, Maritza Fuentes, afirmó:
Los participantes nos cuentan con entusiasmo cuando logran atender a una persona sorda y brindarle una experiencia positiva. También hemos observado que más clientes buscan nuestros servicios porque saben que encontrarán a alguien que los comprende. Esto es algo muy valioso para el BN y para la inclusión de las personas con discapacidad auditiva”.
El impacto ya se refleja en las oficinas del banco. Los colaboradores reportan que cada vez más personas sordas buscan ser atendidas por funcionarios que dominan LESCO e incluso recomiendan el servicio a otros miembros de la comunidad. Según registros institucionales, alrededor de 60 clientes sordos han sido atendidos recientemente por personal capacitado.
Cliente formalizó crédito con atención 100% en LESCO
La eliminación de barreras de comunicación también facilita gestiones de mayor complejidad. Entre los casos registrados destaca la atención directa a un cliente que requería un crédito, proceso que pudo completarse en LESCO sin obstáculos de comunicación, permitiéndole comprender cada etapa del trámite.
Para la comunidad sorda, encontrar funcionarios que conocen su lengua significa una experiencia más autónoma y digna. La comunicación directa reduce la frustración que suele surgir cuando una persona no puede expresar sus necesidades o comprender información relevante sobre productos y servicios financieros.
La iniciativa reúne colaboradores de distintas regiones del país. Según los docentes del programa, este grupo destacó por su dedicación, práctica constante y compromiso con la construcción de espacios más accesibles para todos los clientes.
Como parte de su estrategia de inclusión, el BN mantiene recursos especializados para apoyar la atención de clientes sordos y, cuando una gestión requiere un acompañamiento adicional, coordina servicios de interpretación para garantizar que cada persona pueda acceder a los trámites y productos financieros que necesita en igualdad de condiciones.

