Homer Dávila Gutiérrez detectó el objeto A1 al analizar datos públicos del telescopio espacial; el hallazgo se encuentra en proceso de revisión científica y todavía requiere estudios adicionales para confirmar su naturaleza.
El astrofísico costarricense Homer Dávila Gutiérrez identificó un objeto astronómico no catalogado previamente mientras analizaba imágenes públicas tomadas por el telescopio espacial James Webb (JWST). El objeto, denominado A1, es considerado actualmente un candidato a arco gravitacional situado detrás del cúmulo de galaxias MACS J0308.9+2645.
El hallazgo fue presentado en un preprint científico publicado en arXiv y enviado para revisión a la revista Publications of the Astronomical Society of Japan (PASJ). La revista de divulgación científica Universe Today informó sobre el trabajo este viernes 7 de agosto.

Una búsqueda entre más de 1.500 fuentes
Dávila realizó la identificación mediante una búsqueda en 54 campos públicos obtenidos con la cámara infrarroja NIRCam del James Webb. El procedimiento evaluó 1.591 posibles fuentes extendidas hasta identificar A1 como el candidato más sólido por su forma alargada y curva y por su orientación respecto al centro del cúmulo de galaxias. Estas características son compatibles con el fenómeno conocido como lente gravitacional.
La gravedad de un objeto extremadamente masivo —como un cúmulo de galaxias— puede curvar el espacio-tiempo y, con ello, desviar la luz procedente de galaxias ubicadas detrás. Desde la Tierra, esa luz puede aparecer estirada, distorsionada o amplificada y adoptar formas similares a arcos.
Este efecto permite a los astrónomos observar objetos que, sin esa amplificación natural, serían mucho más difíciles de detectar. El estudio señala que A1 no aparece en el inventario publicado previamente para ese cúmulo ni en bases de datos astronómicas como SIMBAD, NED y VizieR.
Una primera estimación de distancia fue corregida
El preprint presentado por Dávila el 13 de julio calculó inicialmente para A1 un desplazamiento al rojo fotométrico de aproximadamente z=4,4, una estimación que habría situado al objeto durante los primeros mil millones de años de existencia del universo.
Sin embargo, el investigador realizó posteriormente una nueva medición de la fotometría y corrigió esa estimación. Según explicó a Universe Today, los datos actualizados apuntan a un desplazamiento al rojo cercano a z=1,4. Esto significaría que la galaxia sería observada tal como existía hace aproximadamente 9.000 millones de años.
Dávila explicó que la diferencia surgió porque las mediciones automatizadas utilizadas originalmente capturaban solo una fracción de la luz de una fuente extensa como A1. La versión disponible actualmente del artículo en arXiv continúa siendo la primera versión y conserva la estimación inicial de z=4,4.
Hallazgo todavía debe ser confirmado
La forma y ubicación de A1 son consistentes con una galaxia cuya imagen ha sido estirada por la gravedad del cúmulo MACS J0308.9+2645, pero su clasificación definitiva todavía requiere análisis adicionales.
Dávila indicó que especialistas vinculados con el programa que obtuvo las imágenes del Webb trabajan actualmente en un modelo actualizado de la distribución de masa del cúmulo para determinar con mayor precisión cómo su gravedad afecta la imagen del objeto.
El propio estudio advierte que se requieren mediciones adicionales y un modelado específico de la lente gravitacional para confirmar la interpretación. El trabajo también reportó un segundo objeto más pequeño y débil, denominado A2, aunque su naturaleza permanece todavía más incierta.
Dávila es director de SKYCR.ORG y en marzo de este año fue electo Fellow de la Royal Astronomical Society del Reino Unido. Delfino.CR informó entonces sobre su incorporación a la sociedad científica.
