Su objetivo es fortalecer la conservación de la biodiversidad, apoyar la investigación y promover la participación ciudadana en el monitoreo ambiental.
La Universidad Estatal a Distancia (UNED) puso a disposición del público el Protocolo para la identificación, medición y monitoreo de especies vegetales en las Sedes Universitarias, una herramienta técnica que permite identificar, medir, monitorear y contribuir a la protección de la biodiversidad vegetal mediante procedimientos sencillos y respaldados científicamente.
El documento, que puede descargarse de forma gratuita desde el sitio web oficial de la institución, fue desarrollado para fortalecer la gestión ambiental en las sedes universitarias y prevenir riesgos asociados al arbolado. No obstante, también está dirigido a estudiantes, centros educativos, municipalidades, organizaciones ambientales y cualquier persona interesada en conocer y conservar la vegetación de su entorno.

La guía explica, de forma ilustrada, cómo medir correctamente un árbol, estimar su altura, evaluar la forma e iluminación de la copa, identificar su estado fitosanitario, registrar especies arbustivas y lianas, así como aplicar metodologías básicas para el monitoreo de plantas herbáceas.
Asimismo, incorpora procedimientos estandarizados que permiten dar seguimiento al crecimiento y estado de conservación de las especies vegetales, facilitando la generación de información útil para la investigación científica, la educación ambiental y la toma de decisiones relacionadas con el manejo de áreas verdes.
La encargada de la Cátedra de Producción Sustentable y de la Red Estudiantil de Restauración Ecológica (RERE) de la Escuela de Ciencias Exactas y Naturales (ECEN) de la UNED, María Auxiliadora Zúñiga Amador, subrayó que la conservación de la biodiversidad comienza con el conocimiento:
Queremos acercar herramientas técnicas a cualquier persona interesada en comprender mejor las especies vegetales que forman parte de su comunidad, promoviendo una cultura de observación, monitoreo y protección del patrimonio natural, nuestra meta es que este recurso sea para centros educativos, gobiernos locales y organizaciones comprometidas con el ambiente”.

Entre los principales aportes del protocolo sobresale la incorporación de criterios científicos para evaluar la condición de árboles y otras especies vegetales mediante indicadores como el diámetro del tronco, la altura, la exposición a la luz, la forma de la copa y el estado fitosanitario. Esta información permite detectar oportunamente ejemplares que requieren seguimiento o intervención.
Por su parte, el técnico de Apoyo a la Academia del Programa de Laboratorios (PROLAB) de la UNED, Ezequiel Barrantes Arguedas, explicó que el protocolo busca ofrecer una metodología práctica y confiable para el monitoreo de la biodiversidad vegetal.
Si bien nació para fortalecer el monitoreo de las sedes universitarias y apoyar la prevención de incidentes asociados al arbolado, cualquier persona puede utilizar este protocolo para conocer la biodiversidad vegetal de su entorno y contribuir a su conservación”.
El documento también promueve la participación de estudiantes y comunidades en iniciativas de ciencia ciudadana, al brindar una metodología accesible para documentar y monitorear la vegetación presente en parques, centros educativos, comunidades y otros espacios públicos o privados.

Entre las recomendaciones incluidas en la guía destacan:
- Identifique codificación de la especie: Registre el nombre común, nombre científico y ubicación del árbol o planta.
- Mida el árbol correctamente: Tome el diámetro a 1,30 metros del suelo y estime su altura para dar seguimiento a su crecimiento.
- Observe la copa: Revise su forma, cantidad de follaje y acceso a la luz para valorar su desarrollo.
- Evalúe su estado de salud: Detecte señales como ramas secas, hongos, heridas, plagas o pérdida excesiva de hojas.
- Lleve un registro: Anote las mediciones y observaciones para comparar cambios con el tiempo.
- Identifique posibles riesgos: Preste atención a árboles inclinados, troncos deteriorados, raíces expuestas o ramas con riesgo de caída.
- Monitoree otras especies: El protocolo también incluye recomendaciones para registrar arbustos, lianas y plantas herbáceas.
“La aplicación puede contribuir a generar información útil para la conservación de áreas verdes, fortalecer proyectos de restauración ecológica y promover una cultura de observación, monitoreo y cuidado del patrimonio natural”, concluyó Barrantes.
