Cruz Roja Costarricense detectó las primeras señales de Hernán Alberto Gil Flores bajo los escombros de un centro comercial en La Guaira.
Equipos de rescate de Costa Rica, Chile y Venezuela lograron sacar con vida este jueves a Hernán Alberto Gil Flores, un guarda de seguridad venezolano de 43 años que permaneció ocho días atrapado bajo los escombros del centro comercial Galerías Playa Grande, en Catia La Mar, estado de La Guaira, tras los dos terremotos que golpearon al país el 24 de junio.
Gil Flores salió cubierto de polvo, sobre una camilla, con una mascarilla de oxígeno y una manta naranja, mientras rescatistas de varios países abrían paso entre las personas que rodeaban el sitio para trasladarlo a una ambulancia y revisar sus signos vitales.
La operación se extendió por más de 100 horas desde que los equipos lograron establecer contacto con él durante el fin de semana. Los rescatistas trabajaron bajo lluvia intensa, réplicas constantes y una estructura inestable para excavar hasta el punto donde el trabajador permanecía con vida.
La Cruz Roja Costarricense tuvo un papel clave en el hallazgo. Un equipo especializado costarricense detectó las primeras señales de vida y estableció contacto con Gil Flores el domingo, lo que permitió mantener abierta una operación que ya se había convertido en uno de los esfuerzos más complejos tras la emergencia.
“Cuando lo encontramos, nos pidió que no le dijéramos a su esposa que estaba vivo, por si no lograba salir”, dijo la rescatista costarricense de la Cruz Roja Minyar Collado. “Pero nunca íbamos a dejarlo aquí”, agregó.
Rescatistas transportan a Hernán Alberto Gil Flores tras ser rescatado de entre los escombros ocho días después de quedar atrapado por los dos terremotos que azotaron Catia La Mar, Venezuela, el jueves 2 de julio de 2026. (Foto AP/Fernando Vergara)
El rescate provocó aplausos, abrazos y gritos de alivio entre los cuerpos de emergencia. AP reportó que un rescatista chileno levantó el puño en señal de celebración mientras cargaba la camilla, al tiempo que integrantes de la Cruz Roja Costarricense se abrazaban y reían tras la extracción.
Gil Flores trabajaba como guarda nocturno en el complejo comercial y se encontraba dentro de una pequeña cabina de seguridad cuando ocurrió el primer sismo. Aunque parte de la estructura colapsó a su alrededor, la cabina resistió y creó una bolsa de aire que resultó determinante para su supervivencia.
Los equipos de rescate le suministraron agua y nutrientes líquidos a través de un conducto estrecho durante los últimos tres días de la operación, además de mantener contacto con él mediante una cámara telescópica. Ese acompañamiento permitió sostenerlo con vida durante un periodo muy superior al margen de 48 a 72 horas que suele considerarse crítico para encontrar sobrevivientes en desastres.
“Cuando supe que estaba vivo, vi un rayo de luz en la oscuridad”, dijo su esposa, Gusbimar González, quien pasó varios días entre la desesperación y la incertidumbre. La pareja tiene dos hijos, de 8 y 10 años.
La operación estuvo coordinada por un equipo de búsqueda y rescate urbano de bomberos chilenos, con apoyo de grupos especializados de Estados Unidos, Portugal, México, Costa Rica, El Salvador y Venezuela. La bombera chilena María Paz Campos acompañó verbalmente a Gil Flores durante las últimas horas y lo ayudó a mantenerse calmado.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, celebró el rescate en redes sociales en momentos en que su gobierno enfrenta críticas por la respuesta a la emergencia. “Celebramos la grandeza de la humanidad, cuando se une con un solo propósito: salvar a otro. Gracias a nuestros rescatistas y al apoyo de los rescatistas internacionales”, escribió.
El colapso del edificio ocurrió tras dos terremotos consecutivos de magnitudes 7,2 y 7,5, registrados el 24 de junio. Los sismos dañaron o destruyeron decenas de miles de edificaciones en el norte de Venezuela, dejaron más de 2200 personas muertas, más de 11.000 heridas y golpearon con especial fuerza al estado de La Guaira.
Rescatistas chilenos transportan a Hernán Alberto Gil Flores tras ser rescatado de entre los escombros ocho días después de quedar atrapado por los dos terremotos que azotaron Catia La Mar, Venezuela, el jueves 2 de julio de 2026. (Foto AP/Fernando Vergara)
