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OMS eleva la alerta por brote de ébola Bundibugyo en DR Congo y Uganda

El organismo registra 1481 casos confirmados y 454 muertes; el riesgo global se mantiene bajo.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que el brote de enfermedad por el virus de Bundibugyo, una forma de ébola, continúa con una evolución rápida en la República Democrática del Congo, donde las autoridades reportan transmisión sostenida y un aumento de casos confirmados.

Según el reporte publicado este 3 de julio, los países afectados suman 1481 casos confirmados y 454 muertes: 1460 casos corresponden a la República Democrática del Congo, 20 a Uganda y uno a Francia, vinculado epidemiológicamente con el brote congoleño. Al menos 229 pacientes se recuperaron, 213 en el Congo y 16 en Uganda.

La República Democrática del Congo concentra la mayor carga del brote, con 1460 casos confirmados y 452 muertes hasta el 1 de julio, lo que equivale a una letalidad bruta del 30,9%. El país reportó casos en 36 zonas sanitarias de Ituri, Kivu del Norte y Kivu del Sur, con 21 zonas aún activas durante los últimos 21 días.

La provincia de Ituri registra el 91,3% de los casos confirmados y el 84% de las muertes del país. Las zonas sanitarias con más casos son Bunia, con 416; Rwampara, con 308; Mongbwalu, con 270; Nyankunde, con 95; y Nizi, con 65.

La OMS también reportó 102 casos confirmados y 25 muertes entre trabajadores de salud y cuidados en la República Democrática del Congo. El organismo advirtió que el brote ocurre en un entorno humanitario complejo, con poblaciones desplazadas, alta movilidad, inseguridad y dificultades de acceso a servicios básicos, factores que complican la vigilancia, el rastreo de contactos y la respuesta sanitaria.

Distribución de los casos confirmados de enfermedad por el virus Bundibugyo en la República Democrática del Congo al 1 de julio y en Uganda al 2 de julio.

Uganda acumuló hasta el 2 de julio 20 casos confirmados, dos muertes en casos importados y un caso probable fallecido. El último caso confirmado se identificó el 21 de junio. De los 20 casos confirmados, 15 corresponden a contagios importados y cinco a transmisiones secundarias entre contactos y trabajadores de salud vinculados con casos procedentes de la República Democrática del Congo.

Los casos de Uganda se concentran en Kampala y Wakiso, ambos dentro del área metropolitana de Kampala. La OMS indicó que el país no documentó transmisión comunitaria y que los riesgos de exposición se asocian principalmente con entornos de atención médica y movimientos transfronterizos.

Francia notificó el 24 de junio un caso confirmado por laboratorio en un médico que regresó de la República Democrática del Congo, donde trabajó durante cinco semanas en Ituri en la atención de pacientes con enfermedad por el virus de Bundibugyo. El paciente reportó síntomas al llegar al aeropuerto Charles de Gaulle el 23 de junio, por lo que las autoridades lo aislaron de inmediato y lo trasladaron a un centro de alta contención.

La enfermedad por el virus de Bundibugyo tiene un periodo de incubación de dos a 21 días y las personas no transmiten el virus hasta que presentan síntomas. La OMS señaló que los primeros signos, como fiebre, fatiga, dolor muscular, dolor de cabeza y dolor de garganta, dificultan el diagnóstico clínico porque se parecen a otras enfermedades febriles frecuentes en la región.

El organismo mantiene el riesgo para la República Democrática del Congo en nivel muy alto, debido a la transmisión en curso y la expansión hacia nuevas zonas sanitarias. Para Uganda y los países africanos con fronteras terrestres con territorios donde se detectó el virus, la OMS considera el riesgo alto, mientras que para el resto de África y el nivel global lo mantiene bajo.

La OMS no recomienda restricciones de viaje ni de comercio hacia la República Democrática del Congo o Uganda con base en la información disponible. El organismo señaló que las autoridades nacionales, junto con la OMS y otros socios, aplican medidas de respuesta que incluyen identificación rápida de casos, aislamiento, atención clínica, rastreo de contactos, entierros seguros y trabajo comunitario.