El menor dinamismo de la economía local, el deterioro del empleo formal, las restricciones en la capacidad de pago de los hogares y la apreciación del colón contribuyen a explicar la pérdida de dinamismo del crédito al sector privado.
Un análisis del Observatorio Económico y Social de la Universidad Nacional (OES-UNA) advierte que el saldo del crédito otorgado por el sistema financiero al sector privado no financiero mantiene, desde marzo de 2025, un proceso de desaceleración.
Según la información presentada, en marzo de 2025 el saldo de crédito registraba una variación interanual de 6,86%, mientras que a mayo de este año se ubicó en 0,08%.
La coordinadora del OES-UNA, Roxana Morales Ramos, detalló que, al desagregar la cartera por moneda, el crédito en colones registró un crecimiento interanual de 3,29% en mayo de este año, mientras que el crédito en dólares, expresado en colones, mostró una contracción de 6,54%.
Según información del Banco Central de Costa Rica (BCCR), analizada por el OES-UNA, los bancos públicos registraron un crecimiento interanual del crédito de 4,58%, impulsado por el aumento de la cartera en colones, que creció 6,50%. En contraste, la cartera denominada en dólares disminuyó 2,78%.
Por su parte, los bancos privados registraron una contracción de 2,23% en el saldo total de su cartera crediticia. El análisis añade:
Este resultado se explica por la disminución de la cartera en dólares (-6,44%); en el caso de la cartera en colones esta mantuvo un crecimiento de 5,25%”.
Adicionalmente, el grupo de otros intermediarios financieros presentó la mayor reducción del crédito, con una caída de 5,49%, debido a que tanto la cartera en colones (-3,57%) como la denominada en dólares (-28,07%) registraron caídas interanuales.
Desde el OES-UNA explicaron que la disminución observada en la cartera en dólares responde, en gran medida, a un efecto contable asociado con la apreciación del colón. Para elaborar sus estadísticas, el BCCR convierte el saldo mensual de los créditos denominados en dólares a colones utilizando el tipo de cambio de compra vigente el último día de cada mes.
El OES-UNA señaló que, al analizar la cartera en su moneda original, es decir, sin convertir los saldos a colones, se observa que el crédito denominado en dólares aumentó 4,48% entre mayo de 2025 y mayo de 2026. Según el análisis, esto evidencia que la contracción observada en las estadísticas agregadas responde, en buena parte, al efecto de la apreciación del colón.
El análisis añade:
Este aspecto es particularmente relevante al analizar los resultados por tipo de intermediario. En los bancos privados, aproximadamente 60 de cada 100 colones del saldo total de la cartera de crédito (expresada en colones) corresponden a préstamos denominados en dólares. En los bancos públicos, esta proporción es de 20 de cada 100 colones, mientras que en el grupo de otros intermediarios financieros apenas alcanza seis de cada 100 colones”.
El documento explica que la apreciación del colón reduce en mayor medida el valor de la cartera total de los bancos privados, debido a que una proporción significativamente mayor de sus créditos está denominada en dólares. Por ello, la desaceleración e incluso la contracción observada en el crédito agregado de este grupo refleja, en buena medida, un efecto de valoración asociado al tipo de cambio y no necesariamente una disminución en la colocación efectiva de préstamos en dólares.
El OES-UNA concluyó que la desaceleración del crédito en Costa Rica responde a una combinación de factores coyunturales, estructurales y contables:
- Bajo dinamismo de la economía local. El crecimiento económico se ha concentrado principalmente en las empresas del régimen especial, donde se ubican las zonas francas, mientras que el régimen definitivo —que concentra la mayor parte de las pequeñas y medianas empresas y de la demanda de crédito bancario— ha mostrado un dinamismo considerablemente menor.
- Deterioro del empleo formal. La disminución en el número de personas con empleo formal reduce tanto la demanda como el acceso al crédito. Entre el primer trimestre de 2025 y el primer trimestre de 2026, la cantidad de personas ocupadas con empleo formal se redujo en 56.202 personas, una caída de 4,1%, al pasar de 1.387.159 a 1.330.957 personas, según datos de la Encuesta Continua de Empleo del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).
- Restricciones en la capacidad de pago de los hogares. El elevado nivel de endeudamiento de los hogares limita la contratación de nuevas obligaciones financieras. Además, los ingresos reales han mostrado un crecimiento muy limitado debido a la ausencia de ajustes salariales significativos durante los últimos años. Esta situación responde, entre otros factores, a los bajos niveles de inflación y a las restricciones salariales establecidas en la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas (Ley n.° 9635) y en la Ley Marco de Empleo Público (Ley n.° 10.159) para el sector público. En conjunto, estos elementos pudieron haber reducido la capacidad de endeudamiento de una parte importante de los hogares.
- Apreciación del colón. Además del efecto contable sobre la valoración de la cartera en dólares, la apreciación cambiaria reduce la competitividad de diversos sectores exportadores y de aquellas actividades que compiten con bienes importados, lo que puede desincentivar la inversión y, en consecuencia, la demanda de crédito productivo.
