
La resolución reconoce el valor histórico y cultural del puente, pero concluye que las condiciones técnicas obligan a privilegiar la seguridad de las personas y el interés público.
El Ministerio de Cultura y Juventud (MCJ) resolvió no incorporar el puente sobre el río Tures, también conocido como puente de Las Quebradas, al Patrimonio Histórico-Arquitectónico de Costa Rica, tras concluir que, si bien posee un importante valor histórico, arquitectónico y cultural, las condiciones estructurales, funcionales y de seguridad hacen necesario priorizar la protección de las personas usuarias y el interés público, sin renunciar a la preservación de su legado histórico.
La decisión, contenida en la Resolución N.° 266-2026, pone fin al procedimiento administrativo de declaratoria patrimonial. Para ello, el Ministerio analizó los estudios históricos y patrimoniales, el criterio de la Comisión Nacional de Patrimonio Histórico-Arquitectónico, los informes técnicos de las instituciones competentes en infraestructura, ingeniería y gestión del riesgo, así como la recomendación del Órgano Director.
Construido a finales del siglo XIX mediante un sistema de arco y sillería de piedra, el puente constituye un referente para la historia y la memoria colectiva de la comunidad de Santo Domingo de Heredia. No obstante, la legislación patrimonial exige valorar, además de su importancia histórica, aspectos como su estado de conservación, funcionalidad, posibilidades reales de preservación y la protección de otros intereses públicos, entre ellos la seguridad de las personas y la adecuada operación de la infraestructura vial.
“Las decisiones sobre nuestro patrimonio nunca son sencillas, porque detrás de cada obra existen recuerdos, identidad e historia. Precisamente por ese valor actuamos con absoluta responsabilidad. Ningún legado histórico puede preservarse poniendo en riesgo la vida de las personas. Nuestro deber es proteger ambas cosas: la memoria colectiva y la seguridad de quienes utilizan esta infraestructura todos los días”, afirmó Jorge Rodríguez Vives, ministro de Cultura y Juventud.
La seguridad de las personas como prioridad
Los criterios técnicos incorporados al expediente evidencian limitaciones estructurales, hidráulicas y funcionales que afectan la operación del puente. El estudio patrimonial identificó humedad, deterioro en las juntas y ausencia de evidencia de mantenimiento preventivo o correctivo, condiciones que podrían comprometer su estabilidad y la seguridad de quienes transitan por él.
Asimismo, el Consejo Nacional de Vialidad (CONAVI) determinó que la funcionalidad estructural del puente se encuentra comprometida y que su diseño original no responde a las necesidades actuales de movilidad, al no permitir el tránsito vehicular en doble vía ni soportar adecuadamente la circulación de vehículos de peso medio.
El puente se ubica sobre la ruta nacional 116, una vía estratégica para las comunidades de Santo Domingo de Heredia. Al tratarse de infraestructura propiedad del Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT), corresponde a esa institución y al CONAVI ejecutar las obras necesarias para garantizar condiciones adecuadas de movilidad y seguridad para la población.
Con base en la valoración integral de los criterios técnicos, jurídicos y patrimoniales, el MCJ concluyó que no concurren las condiciones necesarias para incorporar el inmueble al régimen de protección establecido en la Ley N.° 7555, Ley de Patrimonio Histórico-Arquitectónico de Costa Rica.
“El patrimonio existe para fortalecer nuestra identidad, pero también debe convivir con una responsabilidad ineludible del Estado: proteger la vida de las personas. Cuando la evidencia técnica demuestra que una estructura representa un riesgo, corresponde actuar con responsabilidad. Preservaremos la historia del puente Tures para las futuras generaciones, pero nunca a costa de comprometer la seguridad de quienes lo utilizan diariamente”, agregó Rodríguez.
Preservación de la memoria histórica
La resolución instruye a la Dirección de Patrimonio Cultural para que, en coordinación con las instituciones competentes, valore e implemente acciones orientadas a preservar la memoria histórica del puente y del sitio donde se ubica.
Entre ellas se contempla la documentación técnica y fotográfica del inmueble, la instalación de señalización interpretativa, la incorporación de su información a los registros patrimoniales institucionales y otras iniciativas que permitan conservar y difundir su significado histórico y cultural.
Aunque el puente no será incorporado al régimen de Patrimonio Histórico-Arquitectónico, el Ministerio de Cultura y Juventud reafirma su compromiso con la protección de su memoria como parte de la historia de Santo Domingo de Heredia, convencido de que preservar el patrimonio también implica tomar decisiones responsables que resguarden la vida de las personas y permitan que ese legado continúe siendo conocido y valorado por las futuras generaciones".
