Referencia del BCCR

Tipo de cambio

Compra

...

Venta

...

Imagen principal del artículo: La invención intelectual de la bruja: reseña de Herejías y ortodoxias

La invención intelectual de la bruja: reseña de Herejías y ortodoxias

Pocos temas históricos han despertado tanta atención en tiempos recientes como la brujería. Las persecuciones europeas, los procesos inquisitoriales, el Malleus Maleficarum, los juicios de Salem y los aquelarres han sido examinados extensamente por la historia y la antropología. En un campo tan recorrido, ofrecer una perspectiva verdaderamente novedosa constituye un desafío. Herejías y ortodoxias, de Felix A. Cristiá, lo consigue precisamente desplazando el objeto de análisis hacia los procesos intelectuales que hicieron posible la construcción histórica de la bruja.

Más que otra historia de la herejía, el libro propone una historia de las ideas que hicieron posible la existencia misma de la bruja como categoría cultural. El autor desplaza la atención desde los hechos hacia los conceptos. Su interés no radica tanto en describir persecuciones y acusaciones, sino en reconstruir cómo nociones como herejía, ortodoxia, dualismo o maleficium fueron transformándose a lo largo de siglos hasta cristalizar en una figura capaz de condensar los miedos religiosos, políticos y sociales de Occidente.

Este enfoque constituye el mayor acierto del ensayo. Cristiá, escritor y filósofo de formación, no aborda la herejía como una sucesión de movimientos religiosos, sino como un problema conceptual. La ortodoxia aparece entonces como un mecanismo de delimitación del pensamiento legítimo, mientras que la herejía se convierte en lo que queda al margen, un error doctrinal que, no obstante, contiene la condición de posibilidad de toda identidad religiosa y política. Desde esa perspectiva, la brujería representa la culminación de un largo proceso intelectual mediante el cual determinadas prácticas fueron reinterpretadas como expresión de una alianza con el mal.

El recorrido es amplio y está sólidamente documentado. El autor conecta tradiciones iranias, judaísmo postexílico, cristianismo medieval, movimientos heréticos como el catarismo, la escolástica y las crónicas de los conquistadores en América, mostrando que muchas de las imágenes que hoy asociamos espontáneamente con las brujas fueron el resultado de siglos de reelaboraciones teológicas antes que de creencias populares inmutables.

El segundo aspecto que distingue esta obra es el lugar que concede al continente americano. Mientras numerosos estudios concluyen con las repercusiones de las cazas de brujas europeas, Cristiá dedica un espacio importante a analizar cómo esas categorías fueron trasladadas al Nuevo Mundo y adaptadas a los procesos coloniales. La acusación de brujería dejó entonces de ser únicamente un instrumento para combatir desviaciones religiosas y pasó a formar parte de los mecanismos de dominación cultural, apropiación territorial y control de poblaciones indígenas y mestizas.

Ahora bien, como todo ensayo breve, la amplitud cronológica obliga a sintetizar debates historiográficos que cada uno justificaría un volumen propio. Sin embargo, esa misma capacidad de síntesis constituye una de las virtudes del libro: ofrecer una visión de conjunto sin sacrificar el rigor de las fuentes ni la coherencia argumentativa, lo que la convierte en una puerta para todos aquellos que quieran introducirse en el tema.

Herejías y ortodoxias plantea una pregunta importante: ¿qué condiciones intelectuales permitieron que ciertas personas fueran consideradas herejes o brujas? En esa pregunta reside su originalidad. Al desplazar el foco desde los acontecimientos hacia las categorías que los hicieron posibles, el libro invita a comprender que ninguna persecución comienza con la acusación o la condena, sino mucho antes, cuando una sociedad establece los límites de su ortodoxia, pero para hacerlo, necesita inventar su propia herejía.

Herejías y ortodoxias se puede conseguir en las librerías Andante y Patio Abierto, así como por medio del sitio web de Ave Nocturna.