TRACIT señaló que Costa Rica sigue siendo una jurisdicción de riesgo moderadamente alto por brechas regulatorias, supervisión deficiente del mercado y controles fragmentados.
La Alianza Transnacional para Combatir el Comercio Ilícito (TRACIT) publicó el informe Evaluación del desempeño de Centroamérica en el Índice de Comercio Ilícito, basado en datos del Índice de Comercio Ilícito 2025, con un análisis sobre la exposición de la región a mercados ilegales, contrabando, falsificaciones, delitos ambientales y bienes ilícitos.
El informe ubica a Costa Rica como el país con mejor desempeño de Centroamérica, con un puntaje de 51,2 sobre 100 y el puesto 68 entre 158 economías a nivel mundial.
Según TRACIT, Costa Rica destaca frente a sus pares centroamericanos por marcos legales e institucionales relativamente sólidos y una economía formal más robusta. Sin embargo, el informe advierte que esos avances no se han traducido plenamente en un control efectivo de los mercados ilícitos.
El documento señala que Costa Rica se mantiene como una jurisdicción de riesgo moderadamente alto debido a vulnerabilidades asociadas con su geografía, el control fronterizo, brechas regulatorias y una supervisión fragmentada. TRACIT indica que el país funciona como corredor de tránsito para productos farmacéuticos, cigarrillos y alcohol de contrabando, plaguicidas ilegales y productos falsificados, además de arrastrar una histórica exposición al movimiento de armas y narcóticos.
El informe también destaca avances recientes, como la incorporación de Costa Rica a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en 2021 y la certificación de dos zonas francas en 2025: Zona Franca La Lima y Zona Franca Coyol.
Pese a esos progresos, TRACIT estima que el comercio de productos falsificados representa alrededor del 2% del PIB, mientras que datos citados de la OCDE describen una economía sumergida cercana al 24% del PIB. El informe también señala que los cigarrillos de contrabando procedentes de Paraguay, Panamá y China abarcan casi la mitad del mercado local.
El director general de TRACIT, Jeffrey Hardy, explicó:
El desempeño de Costa Rica en el Índice de Comercio Ilícito refleja un sistema con marcos legales e institucionales relativamente sólidos, pero en el que las brechas en el control y una supervisión del mercado deficiente permiten que el comercio ilícito persista en múltiples sectores.
Hardy añadió:
La presencia de bienes ilícitos que circulan junto a productos legítimos pone de relieve la necesidad de mecanismos de control más sólidos en toda la cadena de suministro.
El informe identifica debilidades sistémicas en los controles aduaneros y en la supervisión de la cadena de suministro. Según TRACIT, las brechas en la aplicación de la regulación provocan una aplicación desigual de las leyes y una disuasión limitada, lo que permite que productos ilícitos circulen junto al comercio legítimo.
TRACIT también advierte que esas condiciones se agravan por la presencia de redes del crimen organizado y por el papel de Costa Rica como centro de tránsito regional. El informe señala que flujos de cocaína y cannabis que se mueven desde Colombia hacia Estados Unidos y Europa aprovechan controles fronterizos débiles y un monitoreo fragmentado de la cadena de suministro.
En materia ambiental, el documento indica que el perfil de riesgo del país también incluye delitos como tala ilegal y transporte ilegal de madera. Según datos citados por TRACIT, entre marzo de 2023 y marzo de 2024 Costa Rica recibió 7.240 denuncias de delitos ambientales por medio del Sistema Integrado de Tramitación y Atención de Denuncias Ambientales (SITADA), de las cuales 2.600 correspondieron a tala ilegal y 603 a transporte ilegal de madera.
El informe concluye que el comercio ilícito en Centroamérica abarca múltiples sectores, incluidos productos falsificados, bienes de contrabando sujetos a impuestos especiales, productos farmacéuticos ilícitos y delitos ambientales como la tala y la minería ilegales. También advierte que la región enfrenta desafíos adicionales por su papel como corredor de tránsito para estupefacientes, armas y otros bienes ilícitos.
