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Estudio del Catie destaca aporte del capital semilla no reembolsable al desarrollo rural sostenible en Costa Rica

La investigación analizó 34 micro y pequeños emprendimientos rurales apoyados por el Catie y el Sistema de Banca para el Desarrollo entre 2020 y 2022.

Una investigación realizada por el Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (Catie) señaló que el capital semilla no reembolsable constituye una herramienta estratégica para fortalecer emprendimientos rurales, promover la formalización productiva y contribuir al desarrollo sostenible de los territorios.

El estudio analizó los efectos económicos, sociales y ambientales de este mecanismo de apoyo cuando se articula con asistencia técnica y seguimiento especializado.

Los resultados forman parte de la síntesis para decisores "Efectos del Capital Semilla en el Desarrollo Rural Sostenible en Costa Rica", elaborada por Katherine Castellón Reyes, graduada de la Escuela de Posgrado del Catie, junto con los investigadores Vladimir Valera, Ricardo Padrón y Fernando Casanoves.

El impacto del financiamiento

La investigación evaluó el impacto del capital semilla no reembolsable otorgado mediante el programa Activa-CATIE, con financiamiento del Sistema de Banca para el Desarrollo (SBD), a 34 micro y pequeños emprendimientos rurales beneficiados entre 2020 y 2022.

Entre sus principales hallazgos, el estudio identificó que este tipo de financiamiento contribuye a generar retornos para el Estado mediante el pago de impuestos, las contribuciones sociales, la creación de empleo y la formalización de las iniciativas productivas.

“La investigación permitió estimar que, aproximadamente un año después de la fase de implementación del capital semilla, el Estado recupera el capital aportado”, señaló Castellón.

El análisis también registró la creación de 195 nuevos empleos, con participación de mujeres, jóvenes y personas adultas mayores. Asimismo, 29 de los 34 emprendimientos evaluados se formalizaron, principalmente ante el Ministerio de Hacienda y la Caja Costarricense de Seguro Social.

En el ámbito ambiental, 32 de los 34 emprendimientos incorporaron prácticas orientadas a la gestión eficiente del agua, la conservación de bosques y el uso de energías renovables.

Estos avances reflejan la contribución del programa al fortalecimiento de capacidades empresariales, la innovación y la sostenibilidad, destacó el Catie.

Para Vladimir Valera, coordinador del Laboratorio de Innovación y Emprendimiento Activa-CATIE, estos resultados evidencian la importancia de sustentar las estrategias de desarrollo empresarial rural en información técnica y científica que permita valorar su alcance e impacto.

"Esta investigación demuestra que los programas de incubación que integran financiamiento no reembolsable, acompañamiento estratégico para el fortalecimiento de capacidades y seguimiento técnico generan beneficios económicos, sociales y ambientales que trascienden la inversión inicial”.

Valera agregó que la evidencia generada puede aportar al fortalecimiento de los programas de incubación y aceleración de empresas en América Latina y el Caribe, así como al diseño de políticas públicas e instrumentos orientados al desarrollo rural sostenible.

La presidenta del Consejo Rector del SBD y ministra de Economía, Industria y Comercio, María del Milagro Solórzano León, comentó:

"Este estudio confirma que el capital semilla es una inversión que genera oportunidades, fortalece emprendimientos y contribuye al desarrollo sostenible de los territorios rurales. Los resultados alcanzados junto con el CATIE reafirman la importancia de seguir impulsando estos instrumentos para ampliar el impacto del SBD y generar más bienestar para las comunidades del país”.

Ecosistema emprendedor rural

La investigación señala que el ecosistema emprendedor de América Latina y el Caribe enfrenta desafíos estructurales que limitan el crecimiento de las micro y pequeñas empresas, especialmente en zonas rurales. Entre ellos destacan:

  • El acceso limitado al financiamiento.
  • Las brechas en capacidades empresariales.
  • La articulación con mercados y cadenas de valor.

En este contexto, el Catie resaltó que el capital semilla no reembolsable cumple una función estratégica: facilita recursos para iniciar o fortalecer actividades productivas y contribuye a reducir barreras de entrada al mercado para las personas emprendedoras rurales.

Asimismo, el documento subraya que los resultados se potencian cuando el financiamiento se complementa con mentorías, seguimiento técnico y redes de negocio, ya que estas acciones favorecen retornos económicos, sociales y ambientales de mayor alcance.

La síntesis para decisores "Efectos del Capital Semilla en el Desarrollo Rural Sostenible en Costa Rica" está disponible en: https://repositorio.catie.ac.cr/handle/11554/14373.

El Catie destacó que la evidencia presentada constituye un insumo relevante para orientar la inversión, mejorar los mecanismos de apoyo al emprendimiento y avanzar hacia territorios más resilientes, inclusivos y sostenibles.