El programa atiende a unas 60 personas al mes y las prepara para retomar su vida cotidiana después del egreso hospitalario
El Centro Nacional de Rehabilitación (Cenare) atiende a cerca de 60 pacientes al mes mediante un programa de actividad física adaptada, diseñado para fortalecer sus capacidades durante la hospitalización y prepararlos para el momento en que regresen a sus hogares.
La iniciativa lleva a los pacientes fuera de los salones de hospitalización para que practiquen movimientos y tareas en espacios similares a los que encontrarán en su vida cotidiana. Las sesiones incluyen el manejo de sillas de ruedas en terrenos irregulares, calles de lastre y otros entornos externos.
Naddia Boza Pérez, terapeuta ocupacional del Cenare, explicó:
Acá entrenamos al paciente a que maneje su silla de ruedas, en ambientes diferentes, terrenos irregulares, con calles de lastre, todo lo que realmente tenga que enfrentarse cuando salga del hospital”

El terapeuta físico Mario Valverde González indicó que la actividad también genera efectos positivos más allá del componente físico. Salir del ambiente hospitalario favorece la autonomía, la convivencia y el bienestar emocional de los participantes.
Tenemos un gran beneficio emocional, un beneficio a nivel psicológico”
Erick Hernández ingresó al Cenare después de recibir un diagnóstico de Guillain-Barré y aseguró que el programa le permitió relacionarse con otros pacientes durante su recuperación.
Me ha enseñado a poder integrarme, puedo compartir, había estado muy aislado, mentalmente bloqueado”
La Federación Paralímpica Costarricense también participa en el desarrollo del programa y busca que las personas mantengan la actividad física después de finalizar su proceso hospitalario. El objetivo incluye vincularlas con espacios recreativos o disciplinas deportivas acordes con sus capacidades e intereses.

Andrés Carvajal Fournier, presidente del Comité Paralímpico Nacional de Costa Rica, indicó:
La persona desde que está en la etapa hospitalaria y ese proceso de rehabilitación tenga sus estímulos para un desarrollo de habilidades, destrezas y capacidades, no solamente para su vida, sino que también una vez que salga del CENARE se logre vincular a un programa de actividad física o deporte”
Carvajal agregó que algunos participantes podrían desarrollar las condiciones necesarias para competir y representar al país en el futuro. El programa combina rehabilitación física, acompañamiento emocional e integración social para facilitar el regreso de los pacientes a sus actividades habituales.
