El Colegio de Profesionales en Nutrición compartió recomendaciones sobre alimentación e hidratación para prevenir molestias antes, durante y después del recorrido hacia la Basílica de los Ángeles.
El Colegio de Profesionales en Nutrición (CPN) dió una serie de recomendaciones dirigidas a las personas que planean realizar la Romería hacia la Basílica de los Ángeles en Cartago durante los próximos días.
La nutricionista y vocera del CPN, Elizabeth Delgado, explicó que la preparación debe comenzar al menos uno o dos días antes de la caminata:
La recomendación es mantenerse bien hidratado durante todo el día y consumir comidas completas y equilibradas que incluyan carbohidratos, proteínas, frutas y vegetales. Además, es importante dormir bien y evitar el consumo excesivo de bebidas alcohólicas, ya que favorecen la deshidratación”.
Antes de iniciar la caminata, Delgado recomienda consumir una comida ligera entre dos y tres horas antes del recorrido. Algunas opciones son gallo pinto con huevo, avena con fruta, pan integral con queso fresco o mantequilla de maní, yogur bajo en grasa con fruta y avena, o arroz con pollo a la plancha acompañado de vegetales.
La especialista añadió:
Es mejor evitar comidas muy grasosas, condimentadas o demasiado abundantes, ya que pueden provocar pesadez, reflujo o molestias digestivas durante el recorrido”.
¿Cómo hidratarse durante la caminata?
La hidratación representa otro aspecto fundamental. De acuerdo con la especialista, las personas no deben esperar a sentir sed para tomar agua. Delgado explicó:
Lo ideal es consumir pequeños sorbos de agua cada 15 o 20 minutos durante la caminata. Para la mayoría de las personas, el agua es suficiente para mantenerse hidratadas. Las bebidas con electrolitos pueden ser útiles cuando el recorrido es muy largo, existe abundante sudoración o las temperaturas son elevadas”.
En cuanto a los alimentos que las personas pueden llevar durante el trayecto, la nutricionista recomienda elegir opciones fáciles de transportar y de rápida digestión, como bananos, manzanas, mandarinas, barras de cereal bajas en azúcar, semillas y nueces sin sal, o galletas integrales.
Por el contrario, el consumo de comidas rápidas, frituras, embutidos, dulces en exceso y bebidas energéticas podría ocasionar molestias digestivas y favorecer la deshidratación.
Las personas con enfermedades crónicas, como diabetes o hipertensión, también deben tomar precauciones adicionales. El Colegio recomienda no suspender los medicamentos, llevar suficiente agua y respetar los horarios habituales de alimentación.
La vocera añadió:
Las personas con diabetes deben portar alguna fuente de carbohidratos de rápida absorción en caso de una disminución de los niveles de azúcar en sangre. Asimismo, quienes padecen hipertensión deben evitar alimentos altos en sodio y mantenerse adecuadamente hidratados”.
Una vez concluida la Romería, la recuperación del organismo también requiere atención. Los especialistas recomiendan reponer los líquidos perdidos con agua y consumir una comida balanceada que incluya carbohidratos, proteínas, frutas y vegetales.
Alimentos como sandía, melón y naranja pueden contribuir a la hidratación, mientras que opciones como arroz, papa, camote, pollo, pescado, huevo o frijoles favorecen la recuperación muscular y energética.
Señales de alerta que no debe ignorar
La nutricionista recordó que resulta importante prestar atención a las señales que podrían indicar deshidratación o agotamiento por calor:
Mareos, dolor de cabeza intenso, debilidad extrema, náuseas, vómitos, calambres persistentes o desmayos son síntomas que no deben ignorarse. Si alguna persona presenta estas manifestaciones durante el recorrido, lo más recomendable es suspender la caminata y buscar atención médica”.
El Colegio de Profesionales en Nutrición recomendó a quienes participarán en la Romería prepararse adecuadamente para realizar el recorrido de manera segura y cuidar su salud antes, durante y después de la caminata.
