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UNA: carrocentrismo asfixia carreteras costarricenses

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En los últimos 10 años la flotilla de vehículos privados aumentó 60% en Costa Rica.

Los costarricenses pasan 27 días del año dentro de un vehículo mientras viajan de un lugar a otro; están presos por las presas. Especialistas aseguran que la creación de nuevas carreteras o pasos elevados no será la solución al problema, mientras la cultura del automóvil se mantenga.

Actualmente la flotilla de vehículos privados en el país ronda los 1.300.000 vehículos, 80 mil más que el año pasado. Los costarricenses prefieren invertir o endeudarse para comprar un carro que les resuelva el transporte cotidiano, aunque tengan que compartir las carreteras con buses y otros automóviles. Al final, pasan la misma cantidad de hora en medio del congestionamiento, por lo que la solución de uno se vuelve parte del problema de todos.

Guillermo Calderón Ramírez, geógrafo y coordinador del Programa para la Gestión y Ordenamiento del Territorio de la Escuela de Ciencias Geográficas de la UNA, quien participó, juntos a otros especialistas en el programa de televisión UNA Mirada de la Universidad Nacional (UNA), aseguró:

Que la mayoría preferiría usar el transporte público, si éste fuera eficiente, rápido y cómodo para no perder dos horas en una presa”.

La situación sobrepasa el Gran Área Metropolitana (GAM); ya ciudades intermedias como Liberia, Ciudad Quesada (San Carlos), San Isidro (Pérez Zeledón) y Guápiles presentan congestionamiento en sus vías principales, mientras San José se destaca por ocupar el segundo lugar como la ciudad con el peor tráfico del mundo, solo superada por Laos en Nigeria, según el índice global de la plataforma Numbeo.

“Dentro de la GAM tenemos lo que yo llamaría una enfermedad en temas de gestión, asociado con el tema del transporte y al ordenamiento territorial del país. Lo vemos prácticamente en todo el país, sea grande o pequeño el pueblo, ahí hay una presa siempre”, señaló con vehemencia Calderón.

El Colegio Federal de Ingenieros y Arquitectos (CFIA) aplicó herramientas de mapeo de Google para hacer un ejercicio donde se midieron las distancias de desplazamiento en las madrugadas versus hora pico. Marcial Rivera Rodríguez, jefe de Investigación y Análisis del CFIA, indicó que el tiempo se cuadriplica en las mañanas o en las tardes:

Lo más irónico que encontramos es que esos tiempos máximos no son en el GAM, los encontramos en un recorrido entre Liberia y el aeropuerto de Liberia, que es una de las zonas más colapsadas”.

Paralelo a esto, hay un deterioro del servicio de transporte público en general, y de autobús en particular. El Programa Estado de la Nación (PEN), del Consejo Nacional de Rectores (Conare), reportó que entre octubre de 2018 y mayo de 2025 la cantidad de operadores de buses se redujo en 24,2%, mientras que la cantidad de pasajeros movilizados cayó 42,2%. Además, unas 100 rutas han sido abandonadas o devueltas por los operadores, principalmente en zonas rurales.

Alto costo de las presas

En total, los ticos pierden unos 400 millones de horas laborales al año en presas, según Numbeo, lo que representa un 4% del PIB anualmente. Karen Chacón Araya, investigadora del PEN, precisó que individualmente a algunas personas les puede significar unos 4 mil o 5 mil dólares al año.

Calderón plantea que la situación profundiza una brecha, donde las condiciones económicas de cada persona limitan su movilidad, ya que si tiene vehículo puede trasladarse con mayor autonomía, mientras quien no lo tenga no tiene las mismas oportunidades de movilidad”, ejemplificó el geógrafo.

El congestionamiento vial no solo tiene costos económicos y de tiempo, sino que también tiene implícito el costo ambiental por las emisiones, el alto consumo de combustibles, resta competitividad al país. “A eso deben sumarle el precio que tiene para el bienestar de la población en términos de su salud física y mental”, agregó Chacón.

Actualmente, Costa Rica tiene una alta tasa de mortalidad en carretera. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), mueren 15 personas por cada 100 mil habitantes, similar a Brasil, India y los Estados Unidos, por lo tanto, también hay un alto costo en vidas humanas.

Transporte público y ordenamiento territorial

Los especialistas convocados a UNA Mirada coinciden en que la solución debe apuntar a un sistema de transporte público interconectado, seguro, eficiente, moderno y accesible, desde el punto de vista económico.

Francisco Rodríguez, director de la Escuela de Geografía de la UNA, señaló la urgencia de articular un Plan Nacional de Transporte Público que priorice el fortalecimiento del transporte masivo sobre el transporte personal.

Calderón agregó que los cantones deben poner de su parte y cumplir con la Ley de Planificación Urbana, ya que sólo un 47% de los 84 cantones existentes tienen un plan regulador. Los planes deben contemplar de forma prospectiva el crecimiento poblacional y los patrones de movilidad, ya que “no hemos armonizado esos elementos con los patrones de transporte que tenemos”, indicó la investigadora del PEN.

En el ámbito de inversión, Rivera exige que el Estado se comprometa a ejecutar lo que se plantea en el Plan Nacional de Transportes 2011-2035: una inversión equivalente a 2,45% del PIB hasta 2017 y 3,99% del PIB a partir de 2018, “pero en los últimos años nunca hemos superado el 1,3% en transporte e infraestructura. No estamos cumpliendo con las metas que nos propusimos y, además, seguimos invirtiendo alrededor del carrocentrismo, teniendo tantísimas necesidades de transporte público”, concluyó.