El Banco Central proyecta un crecimiento de la economía del 3,4% para este año y del 3,5% en 2027.
El Banco Central de Costa Rica (BCCR) presentó este jueves el Informe de Política Monetaria (IPM) de julio de 2026, que contempla un crecimiento económico del 3,4% en 2026 y del 3,5% en 2027.
Con respecto al IPM de abril pasado, estas proyecciones representan una revisión a la baja de 0,1 puntos porcentuales para cada año.
El Banco Central explicó que la demanda interna continuaría como el principal determinante del crecimiento económico durante el horizonte de proyección. En el escenario externo, la entidad consideró la persistencia de la incertidumbre asociada con las tensiones geopolíticas, las políticas comerciales de Estados Unidos y la fragmentación geoeconómica.
El informe destaca que la actividad económica mantuvo una evolución positiva durante el segundo trimestre de 2026, apoyada, según los componentes del gasto, en la fortaleza de la demanda interna y, por el lado de la oferta, en la actividad empresarial y la intermediación financiera.
Sin embargo, el BCCR reconoció que el crecimiento se desaceleró debido, principalmente, a la moderación de la manufactura de los regímenes especiales.
Sobre las expectativas para la inflación, el Banco Central estima que la inflación general se mantendría, en promedio, en valores superiores al 2%, aunque por debajo de la meta del 3%. La entidad añadió:
La moderación en los incrementos esperados en el precio de algunas materias primas en los mercados internacionales, en especial de petróleo y de granos, comparado con lo estimado en abril, condujo a una revisión a la baja en las proyecciones de la inflación general y, en menor medida, las de la inflación subyacente".
El BCCR destacó que su Junta Directiva mantiene la meta de inflación en 3%± 1 punto porcentual. No obstante, indicó que se encuentra revisando los componentes del esquema monetario de meta de inflación.
Según la entidad, de ese análisis se desprenderán los elementos que podrían llevar a un replanteamiento de la forma en que se formula la meta de inflación o de sus características.
En cuanto al empleo, el Banco Central destacó que, si bien la tasa de desempleo se mantuvo relativamente estable, las tasas de participación y ocupación disminuyeron, mientras que el subempleo aumentó.
Sobre las finanzas públicas, el BCCR reconoció un deterioro en comparación con la situación del año anterior. Este se manifestó en un menor superávit primario, un mayor déficit financiero y una razón de deuda del Gobierno Central equivalente al 61,1% del PIB.
El Banco Central explicó:
El comportamiento en la primera parte del presente año es coherente con la revisión de las proyecciones del Ministerio de Hacienda para el bienio 2026-2027, las cuales apuntan a una desmejora con respecto al 2025, que estaría determinada por el efecto de menores ingresos tributarios y un mayor gasto en intereses. Asimismo, la razón de la deuda del Gobierno Central a PIB fue revisada al alza y presenta una trayectoria de endeudamiento creciente".
En materia cambiaria, el Banco Central señaló que participará en el mercado con el fin de atender sus requerimientos y los del sector público no bancario, así como para evitar fluctuaciones violentas en el tipo de cambio.
La entidad no proyecta realizar compras de divisas para fortalecer el blindaje financiero del país. Sin embargo, la Junta Directiva mantiene entre sus prioridades la revisión del indicador de seguimiento de reservas.
