El velódromo del Parque de la Paz seguirá cerrado mientras el Instituto Costarricense del Deporte y la Recreación completa los trabajos pendientes en la instalación. La institución informó sobre el avance de las obras, pero no precisó una fecha límite para reabrir el recinto a los ciclistas.
La instalación permanece cerrada desde febrero de 2026, cuando el Icoder inició la reparación de juntas constructivas y sectores deteriorados de la pista. Según la entidad, el cierre respondió a levantamientos, fisuras y daños superficiales que afectaban las condiciones de funcionamiento y seguridad del velódromo.

La institución indicó que ya superó la etapa de resane de la superficie deportiva y que actualmente trabaja en la pintura de barandas y la demarcación de líneas. Esas labores, según el Icoder, tomarán entre dos y tres semanas, aunque no se comunicó una fecha específica para la habilitación del inmueble.
Para la intervención de la pista se utilizó un material reparador compatible con las características técnicas del velódromo y con las condiciones de uso propias del ciclismo de pista. El objetivo, según la institución, es atender las zonas dañadas antes de permitir nuevamente la práctica deportiva.
Kimberly Díaz Brenes, del Departamento de Gestión de Instalaciones del Icoder, explicó:
El mecanismo pretende garantizar la correcta adherencia, elasticidad, comportamiento y durabilidad del producto aplicado sobre la superficie”
El velódromo del Parque de la Paz cuenta con una gradería con butacas para 917 espectadores. El Icoder aseguró que acelera los procesos para ponerlo al servicio de los ciclistas “a la brevedad posible”, pero la actualización no incluyó un cronograma final de entrega.
La administración del recinto también continúa pendiente de definición. El Icoder informó que valora suscribir un convenio de administración con la Federación Costarricense de Ciclismo, posibilidad que ya había sido mencionada meses atrás, pero que todavía no se formaliza.
En abril, Fecoci aclaró que no administraba el inmueble y que cualquier traslado dependía de la firma de un convenio oficial con el Icoder. Hasta ahora, el velódromo sigue bajo administración institucional mientras concluyen las obras y se define un eventual acuerdo con la federación.
