El proyecto Edufrontera fortalece capacidades organizativas de agricultores en territorios con condiciones de vulnerabilidad social y económica.
La Vicerrectoría de Extensión de la Universidad Nacional (UNA), a través del Centro Mesoamericano de Desarrollo Sostenible del Trópico Seco (Cemede), impulsa el proyecto Edufrontera en la comunidad fronteriza de Santa Cecilia de La Cruz, con el respaldo del Instituto Nacional de Desarrollo Rural (Inder). La iniciativa busca fortalecer las capacidades organizativas de líderes de asociaciones comunitarias para mejorar la calidad de vida y promover un desarrollo local sostenible.
El proyecto surgió hace tres años a partir de una solicitud del Inder para acompañar a siete organizaciones campesinas en procesos de formulación y gestión de proyectos. Actualmente trabaja con la organización de agricultores Tierra Prometida, la Asociación de Mujeres de La Virgen de La Cruz y una propuesta de la Asociación de Desarrollo de Caoba.
Una de las principales necesidades identificadas es el diseño de un proyecto para certificar la conservación y manejo de semilla criolla de frijol, que representa un elemento central para la producción local por sus beneficios nutricionales y económicos.
Según la UNA, el principal reto que enfrentan los agricultores es que la zona está declarada refugio de vida silvestre, lo que limita la obtención de propiedad formal y la documentación legal de la tierra. Esta situación restringe el acceso a apoyo institucional para la adquisición de maquinaria destinada al secado y limpieza del frijol.
La vicerrectora de Extensión de la UNA, Yolanda Pérez, identificó:
La falta de titulación de tierras es una problemática estructural que limita a las comunidades a recibir recursos públicos. Se propone presentar un fondo concursable y colaborar con la Escuela de Topografía, Catastro y Geodesia de la UNA en el levantamiento de tierras para facilitar futuros procesos de titulación".
La Municipalidad de La Cruz ejecuta acciones de apoyo mediante el mantenimiento de caminos para facilitar la comercialización de productos agrícolas. Desde el Inder, se impulsan líneas estratégicas como el fortalecimiento del trabajo con semilla criolla, sistemas de alerta temprana, seguridad alimentaria y sistemas de captación de agua de lluvia.
La iniciativa rompe con la lógica tradicional de formular políticas desde espacios centralizados y coloca a las comunidades como protagonistas del proceso, identificando sus necesidades y planteando soluciones.

