A partir del 1 de julio las monedas de ₡5, ₡10 y ₡25 de diseños anteriores dejan de usarse para pagar, pero las personas tienen tiempo para depositarlas o cambiarlas en el BN sin prisa.
A partir del 1 de julio de 2026, las monedas de ₡5, ₡10 y ₡25 de diseños anteriores dejarán de ser aceptadas en comercios. Sin embargo, esto no significa que pierdan su valor: las personas podrán cambiarlas o depositarlas en el Banco Nacional (BN) con tiempo y sin necesidad de acudir de inmediato a las sucursales.
El llamado principal del banco es claro: evite filas y visite las oficinas de forma gradual. El proceso para cambiar las monedas está garantizado y no tiene una fecha límite cercana, por lo que no es necesario acudir en los primeros días de julio.
Según el Banco Central de Costa Rica (BCCR), estas monedas salen de circulación como parte de la renovación del efectivo en el país, pero pueden seguir siendo canjeadas o depositadas en entidades financieras autorizadas.
En ese contexto, el BN habilitó un esquema de atención para recibirlas, con reglas simples que buscan hacer el trámite más ordenado y ágil:
- Las monedas se reciben desde ya.
- Los depósitos, hasta ₡30.000 diarios, tienen exoneración de comisión.
- El cambio en efectivo es sin costo hasta ₡10.000 diarios.
- Las monedas deben entregarse separadas por denominación y previamente contadas.
- La atención se concentrará en horarios específicos, principalmente martes y miércoles en franjas de la mañana o tarde, según la sucursal.
En términos simples, esto significa que una persona puede organizar sus monedas en casa, llevarlas durante todo el año y evitar costos si se mantiene dentro de los montos diarios definidos.
“Sabemos que muchas personas tienen monedas guardadas en casa. El mensaje es claro: su dinero no se pierde. Pueden venir con tranquilidad, en el momento que mejor les funcione, y nosotros les atenderemos. Lo importante es evitar aglomeraciones y hacer el proceso ordenado”, señaló Ricardo Rojas, jefe de Administración del Numerario del BN.
Otro aspecto relevante es que quienes no son clientes también pueden cambiar sus monedas. Y quienes prefieran depositarlas pueden abrir una cuenta para hacerlo, si así lo desean.
El BN reitera que este proceso es parte de una transición normal del sistema de efectivo y que la clave está en la organización: revisar alcancías, separar las monedas y planificar la visita.
En este proceso, el mensaje final para la ciudadanía es que no se apresure ni se exponga a filas innecesarias. Tiene tiempo para hacer el trámite y el banco está preparado para atenderle mejor.
