Organizaciones apícolas y ambientales alertan por intoxicaciones asociadas al uso de plaguicidas y plantean una agenda conjunta con autoridades para proteger abejas y otros polinizadores.
Organizaciones del sector apícola, productivo y ambiental alertaron sobre el aumento de reportes de mortalidad de abejas en distintas regiones del país, situación que atribuyen a intoxicaciones relacionadas con el uso de plaguicidas.
La Cámara Nacional de Fomento a la Apicultura (CANAFAPI), el Clúster Apícola y Afines de Costa Rica, la Cámara Nacional de Meliponicultores (CANAMEL), la Asociación de Apicultores de Los Santos (APISANTOS), la Asociación de Apicultores Unidos del Pacífico Central (APIPAC), la Asociación de Apicultores de Jicaral (ASOAPI), la Asociación de Apicultores de Puriscal y el Centro de Investigaciones Apícolas Tropicales (CINAT) anunciaron un proceso de diálogo y colaboración para contribuir a la protección de abejas y otros polinizadores.
Según las organizaciones, la apicultura es una de las actividades agropecuarias más afectadas por el uso inadecuado de agroquímicos.
El sector indicó que la preocupación no se limita a las abejas manejadas en colmenas, sino que también alcanza a abejas nativas, abejas solitarias y otros insectos polinizadores cuyas poblaciones rara vez son monitoreadas.
Las organizaciones advirtieron que la disminución de estas especies suele pasar desapercibida, pero puede generar efectos relevantes sobre los ecosistemas y la producción agrícola.
Las agrupaciones señalaron que el problema requiere la participación de productores agrícolas, apicultores, academia, sector privado e instituciones públicas.
Por esa razón, manifestaron su disposición a trabajar con entidades como el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), el Ministerio de Ambiente y Energía (Minae), el Servicio Nacional de Salud Animal (Senasa), el Servicio Fitosanitario del Estado (SFE) y centros de investigación especializados.
El objetivo, indicaron, es promover soluciones basadas en evidencia científica y buenas prácticas productivas, sin afectar la productividad del sector agropecuario.
Carlos Córdoba, presidente del Clúster Apícola y Afines de Costa Rica, comentó que entre los temas que se estarán abordando se encuentran el fortalecimiento de los mecanismos de monitoreo e investigación de eventos de mortalidad de abejas, la promoción del manejo integrado de plagas, la capacitación en buenas prácticas agrícolas y apícolas, y la generación de espacios de coordinación que permitan proteger a los polinizadores sin afectar la productividad del sector agropecuario.
Freddy Pérez, presidente de CANAMEL, añadió que el abordaje debe centrarse en la prevención y en el uso responsable de insumos agrícolas.
La solución pasa por la educación, la capacitación y el uso responsable de las herramientas agrícolas. Si logramos fortalecer las buenas prácticas en campo, podremos reducir riesgos para las abejas y proteger el recurso más valioso para nuestra agricultura".
Las organizaciones señalaron que el esfuerzo busca construir una agenda nacional de colaboración para enfrentar los desafíos que afectan a los polinizadores y fortalecer la sostenibilidad de la apicultura costarricense.
También afirmaron que la protección de las abejas representa una necesidad ambiental y productiva, así como un compromiso con la imagen de Costa Rica como referente en sostenibilidad y conservación.
Las agrupaciones recordaron que los polinizadores contribuyen a la biodiversidad, la seguridad alimentaria, la salud y distintas actividades económicas de las que depende el país, por lo que pidieron colocar su protección como una prioridad en la agenda nacional.
