En los últimos días, la propuesta de incorporar la actividad física como parte de las recetas médicas ha generado una conversación nacional sobre la importancia de la prevención y la promoción de estilos de vida saludables. Sin duda, es una iniciativa valiosa y necesaria. Sin embargo, para quienes formamos parte del Programa Vive Bien, esta visión representa un camino que venimos recorriendo desde hace años.
El Programa Vive Bien nació con un propósito claro: mejorar la calidad de vida de las personas antes de que aparezca la enfermedad o antes de que esta genere consecuencias irreversibles. Entendimos desde el inicio que la salud no se construye únicamente en los hospitales, clínicas o consultorios. La salud se construye en la casa, en el trabajo, en la comunidad, en la escuela, en los parques, en las zonas verdes y en todos aquellos espacios donde las personas desarrollan su vida cotidiana.
Por eso, el Programa Vive Bien nunca ha sido únicamente un programa de cursos o capacitaciones. Somos una estrategia de transformación social que busca generar bienestar integral, fortalecer factores protectores y crear entornos que favorezcan estilos de vida saludables.
Durante años hemos trabajado en instituciones públicas y privadas, acompañando equipos de trabajo, fortaleciendo liderazgos, promoviendo actividad física, salud mental, autocuidado y construcción de comunidades saludables. Muchas veces llegamos incluso antes de que se nos solicite formalmente desde la virtualidad, porque sabemos identificar señales, necesidades y oportunidades de mejora que pueden impactar positivamente la calidad de vida de las personas.
Los resultados demuestran que este esfuerzo ha valido la pena. Cada organización que fortalece el bienestar de sus colaboradores, cada comunidad que se activa, cada persona que adopta hábitos más saludables y cada espacio que promueve el autocuidado se convierte en evidencia de que la prevención funciona.
Proyectos como Pelícanos de Cambio han demostrado el enorme potencial que existe cuando las comunidades asumen un rol protagónico en la construcción de su bienestar. Asimismo, experiencias basadas en metodologías como Gung Ho han fortalecido el liderazgo, el compromiso, el trabajo en equipo y la motivación de cientos de personas que hoy son agentes de cambio en sus propios entornos.
La realidad actual confirma que debemos seguir avanzando. Hoy sabemos que muchas enfermedades crónicas se desarrollan silenciosamente durante años. La hipertensión arterial, por ejemplo, es conocida como una enfermedad silenciosa porque en la mayoría de los casos no presenta síntomas evidentes hasta que ya existe daño en órganos vitales o aparecen complicaciones graves. De hecho, especialistas señalan que el síntoma más común del hipertenso es no sentir absolutamente nada.
Esta realidad valida aún más el trabajo que el Programa Vive Bien ha venido impulsando. No podemos esperar a que las personas enfermen para actuar. Debemos llegar primero. Debemos fortalecer la prevención, la educación, la actividad física, la salud mental, los estilos de vida saludables y la detección temprana de factores de riesgo.
El país enfrenta importantes desafíos relacionados con enfermedades cardiovasculares, hipertensión, diabetes, obesidad y problemas de salud mental. Miles de personas reciben tratamiento por estas condiciones, lo que representa un reto permanente para el sistema de salud y para la sociedad en general.
Por eso, el Programa Vive Bien continúa evolucionando. Evoluciona porque las necesidades del país cambian. Evoluciona porque la evidencia científica nos demuestra que la prevención es la mejor inversión en salud. Evoluciona porque entendemos que el bienestar debe abordarse de manera integral, considerando la salud física, emocional, social y ambiental.
Nuestra visión es clara: construir una cultura de bienestar donde las personas tengan más oportunidades para vivir saludablemente, desarrollarse plenamente y alcanzar una mejor calidad de vida.
Seguiremos trabajando en las comunidades, en las instituciones públicas y privadas, en las zonas verdes, en los espacios recreativos y en cada lugar donde exista una oportunidad para promover bienestar. Seguiremos construyendo alianzas y generando iniciativas innovadoras que permitan a las personas convertirse en protagonistas de su propia salud.
Porque la verdadera transformación ocurre cuando dejamos de enfocarnos únicamente en la enfermedad y comenzamos a invertir en bienestar.
Porque la prevención no es el futuro de la salud; es el presente.
Y porque estamos convencidos de una verdad sencilla, pero poderosa:
Costa Rica vive mejor cuando su gente vive bien.
