Esta noticia fue originalmente publicada en Interferencia
Una terapeuta de masajes denunció a Juan Pablo Barahona Fernández, conocido ‘coach’ de vida y guía espiritual costarricense, por 43 delitos de abusos sexuales cometidos durante dos años bajo amenazas de despido.
Juan Pablo Barahona Fernández es un empresario costarricense que durante años ha construido una imagen de guía espiritual en el sector turismo en la zona Quepos y Savegre, también a lo largo del país e internacionalmente. Se presenta públicamente como líder transformacional, instructor de yoga holístico, sanador y coach, y es fundador de plataformas con proyección internacional a través de las cuales afirma haber acompañado a miles de personas en procesos de desarrollo personal.
Junto a su esposa, con quien atraviesa un proceso de separación, fue propietario del complejo turístico The Nest, ubicado en El Silencio de Savegre, en Quepos. El lugar opera como un “santuario” de inmersiones privadas de lujo, dirigidas, según su propia publicidad, a "visionarios, líderes y buscadores" dispuestos a pagar por experiencias intensivas de transformación personal. Su oferta incluye ceremonias sagradas, trabajo somático, respiración asistida, terapias de desbloqueo energético y sesiones de sanación con sonido, entre otras modalidades.
Para esos servicios, The Nest cuenta con un equipo de terapeutas y practicantes. Entre estas personas estaba Wendy Villanueva Campos, terapeuta de masajes, quien el 11 de febrero de este año denunció a Barahona ante la Fiscalía de Quepos, por 43 delitos de abusos sexuales contra las personas mayores de edad, pues afirma que durante dos años la sometió a patrón sistemático de presión, manipulación y amenazas laborales para obligarla a realizarle masajes sexuales en contra de su voluntad. La denuncia se tramita bajo el expediente 26-00000077-1890 PE.
Interferencia contactó a Barahona quien, en respuesta, reenvió mensajes en los que una persona que se identificaba como su abogada, de apellido Peña, se dirigía a la periodista.
Posteriormente, desde otro número, esa persona contactó a este medio, pidió no usar su nombre pero dijo ser abogada de familia y añadió que su cliente desconocía de la denuncia mencionada y no había sido imputado por parte de la Fiscalía sobre ninguna denuncia.
Hasta la fecha, Barahona es una figura reconocida en el ámbito en que se desenvuelve. Se presenta como fundador de The Quantum Flow Membership, una membresía que describe como una comunidad centrada en prácticas semanales de reconfiguración del sistema nervioso. Según su promoción, este programa busca ayudar a las personas a mejorar distintas áreas de su vida mediante procesos de desarrollo personal, acompañamiento grupal y ejercicios orientados al bienestar emocional y espiritual.
Un ejemplo de su trabajo es el retiro “El Arte de Habitar”, programado del 21 al 26 de junio de 2026 en Blue Spirit Retreat (un centro de retiro), en Nosara. En la promoción de esta actividad, distribuida también en sus redes sociales, Barahona se presenta como facilitador de un espacio enfocado en la reconexión personal mediante yoga, mantras, prácticas de armonización y una ceremonia de cacao ancestral. La propuesta se describe como una experiencia para “abrir el corazón”, reconectar con la energía vital y desarrollar una vida más consciente.
Tras ser consultada sobre la situación, Yatzu Líos, gerenta general del evento, se mostró sorprendida y aseguró no tener conocimiento alguno sobre la denuncia penal por presuntos abusos sexuales contra Juan Pablo. Lios aclaró de forma enfática que el denunciado no forma parte del equipo de facilitadores ni de profesores del retiro, sino que está registrado formalmente como un huésped regular que pagó la totalidad de su asistencia. Su única intervención programada consiste en una sola ceremonia de cacao que él mismo ofreció de manera gratuita y voluntaria como una ofrenda para el retiro, una participación que la organización aceptó.
Rutina forzada
Wendy tiene 43 años, es estudiante de enfermería y trabaja como masoterapeuta. Según contó en entrevista con Interferencia de Radios UCR, es madre de una niña con una cardiopatía congénita, diagnosticada desde su nacimiento, lo que la obligó a pausar sus estudios y dedicarse al masaje terapéutico para sostener económicamente los cuidados de su hija.
Llegó a trabajar con Barahona y su exesposa a finales de 2021, luego de que su hermana, quien según indicó en la entrevista "no conocía que Juan Pablo es así”, la recomendara cuando la pareja buscaba una terapeuta de confianza.
De acuerdo con el relato en la denuncia penal, durante el 2022 Villanueva atendió a la pareja sin incidentes en unas diez sesiones. El quiebre ocurrió el 26 de mayo de 2023, cuando Barahona le pidió por primera vez que le realizara masajes en su zona íntima, argumentando que tenía "mucha energía acumulada en el lugar" y "presión en la zona genital" que afectaba su vida sexual con su esposa.
En la entrevista, Villanueva añadió que él justificaba la petición con una supuesta técnica espiritual aprendida de "un maestro", según la cual estimular ciertas zonas genitales ayudaba a un practicante espiritual a mantener su energía "libre de cualquier carga que lo frenara espiritualmente”.
Según la denuncia, cuando ella se negó, Barahona respondió que entonces tendría que "buscarse a otra masajista que le pudiera ayudar con su necesidad". Villanueva interpretó esa respuesta como una amenaza implícita de despido, pero siguió con su trabajo normal, dijo.
La presión se repitió el 13 de junio de 2023 y, ante la insistencia y la nueva referencia a la posibilidad de prescindir de sus servicios, accedió, aunque impuso condiciones: usaría guantes de látex y lo haría solo esa vez, en parte porque su hija, sin sistema inmune propio, podría morir ante cualquier infección que ella le transmitiera. Barahona aceptó a regañadientes, indicó Wendy.
Ella relata haber actuado "en contra de su voluntad" y en una situación de "absoluta vulnerabilidad", sumado al hecho de que su hija acababa de salir de una cirugía cardíaca que le había impedido trabajar durante semanas.
Lo que Wendy creía que iba a ser una excepción se convirtió en una rutina forzada. El 16 de noviembre de 2023, Barahona volvió a exigirle el masaje íntimo, de acuerdo con su testimonio:
Me volvió a pedir que le realizara el masaje íntimo, que, pese a que en la sesión tras anterior yo había indicado que lo haría una única vez, no le había funcionado y seguía con problemas sexuales, que no podía tener relaciones con su esposa, y que sentía muchas calcificaciones en sus testículos. Inmediatamente me asusté, me puse muy nerviosa pues no quería volver a realizar ese masaje íntimo al cual me sentí obligada a realizar, por lo que mientras realizaba el masaje, muy sutilmente le indiqué a Juan Pablo que qué pena, pero no, que yo fui clara al indicar que yo no realizo ese servicio, que lo de la sesión tras anterior fue una excepción, que yo no me sentí cómoda”.
Ante su negativa, Barahona le dijo explícitamente que sabía que ella estaba pasando por dificultades económicas y que, si no podía darle lo que necesitaba, “se veía en la obligación de buscar a una nueva masajista y que a partir de hoy no podía volver al complejo de The Nest”.
Según relata Wendy, parte de los argumentos que utilizaba Barahona para convencerla, era que la esposa estaba al tanto y de acuerdo, y que en realidad era una “situación de necesidad de la pareja, pues los problemas sexuales entre él y su esposa”.
Según consta en la denuncia, la presión de Barahona llegó a un punto en el que le dijo directamente: "Wendy, es que yo así ya no me voy a relajar más, no me está funcionando", insistiendo en que necesitaba que ella "lo ayudara". Villanueva relata que, aunque sentía que estaba "violando sus límites éticos" y que en el fondo no quería repetir el masaje íntimo al que ya se había visto obligada una vez, terminó accediendo nuevamente "estando completamente vulnerable".
Según el relato, volvió a realizar el masaje en la zona perianal, el periné, los testículos y el pene, sin tocar la cabeza ni la punta del miembro. La sesión la dejó "moralmente destrozada y muy impactada", pues sentía que estaba siendo obligada a hacer algo que nunca quiso hacer y que Barahona, según su propio relato, "tenía claro" que era en contra de su voluntad.
Los veinte minutos obligatorios
A partir de enero de 2024, de acuerdo con la denuncia, Barahona impuso como condición fija que cada sesión incluyera veinte minutos de masaje relajante seguidos de masaje íntimo. La denuncia detalla fechas específicas entre enero de 2024 y junio de 2025 en que esto ocurrió. En la entrevista, Villanueva agregó que en ocasiones él la llamaba a atenderlo entre clientes de los retiros, cuando solo tenían treinta o cuarenta minutos disponibles, diciéndole: "No importa, hacéme el masaje íntimo solamente y después vemos cuándo me haces el otro”.
Según la denuncia, en marzo de 2024, durante una de esas sesiones, Barahona eyaculó. Ella describe haber quedado en estado de shock. Él le pidió disculpas pero le rogó que no se lo contara a su esposa y que siguiera haciéndole los masajes. Según la denuncia, la eyaculación se repitió en varias sesiones posteriores, en algunas de las cuales él le pedía explícitamente que "siguiera" bajo amenaza de quitarle el trabajo si paraba.
Villanueva aseguró que repetidamente le insistió a Barahona en que necesitaba que su esposa estuviera enterada de la situación, y que él le respondía que su esposa sabía "exactamente qué está pasando" y estaba "supercontenta con los resultados”, a pesar de que tiempo después Wendy se enteró que su esposa no estaba enterada de la situación.
Wendy denunció:
Esa situación me fue afectando mucho psicológicamente, hasta el punto de tener pesadillas forzándome a tener relaciones sexuales con él. Me sentía abusada sexualmente y que me estaba explotando, aprovechándose de mi situación económica y, por ende, de mi vulnerabilidad, para satisfacer su deseo sexual”.
Wendy añadió:
De igual manera, en todas las sesiones sucedían otras cosas incómodas, por ejemplo, que él caminara desnudo por toda la habitación mientras ponía música, tomaba agua, respondía mensajes todo delante mío antes de iniciar el masaje. En lugar de ir al baño que estaba en la habitación continua se ponía a orinar por el balcón de la habitación sabiendo que yo lo podía mirar a través de la pared acristalada”.
La última sesión
El 9 de agosto del 2025, recuerda Wendy, ocurrió la última sesión. La cita tuvo lugar en el apartamento de Barahona en Escazú y no en The Nest, ya que, según explica la denunciante, él había sufrido un accidente que le impedía trasladarse hasta el complejo. "Antes de la sesión yo le había enviado un mensaje a Juan Pablo donde le indicaba que yo ya no iba a hacerle más masajes íntimos y que quería avisarle de antemano", indicó.
Wendy contó en su denuncia:
Al llegar, él estaba completamente desnudo en la sala. En contra de mi voluntad, Juan Pablo me abrazó fuertemente y se pegó a mí completamente desnudo, restregándome su pene en mis piernas. Yo me incomodé e intenté apartármelo de encima con las manos, como empujándolo, a lo que él me agarró más fuerte, me acerco más hacía él, me restregó más su pene en mis piernas, y de inmediato empezó entre risas diciendo: “¡Rocío (a quien Wendy recuerda como la asistente personal de Juan Pablo) tomános una foto, hacenos una foto para que se la mandés al novio para que se ponga celoso, una foto para que vea que está con un hombre de verdad”.
Villanueva explicó en la entrevista que decidió presentar la denuncia luego de que, en esa última sesión de agosto de 2025, le pidiera explícitamente a Barahona que no quería seguir haciendo lo que él le solicitaba y este reaccionara, en sus palabras, "violento" y "agresivo". Antes de eso había compartido lo que ocurría con su pareja sentimental y con su hermana, quienes le sugirieron dejar el trabajo, pero la situación médica de su hija la mantenía atada económicamente a ese ingreso. Según relató, recibe actualmente acompañamiento psicológico y la Fiscalía también gestiona apoyo en esa área.
Tras ese episodio, Wendy tomó la decisión de dejar el trabajo y, poco después, le contó a su exesposa lo sucedido. Según relató, esta le dijo que no sabía nada, que jamás habría aprobado esa conducta, y que el supuesto "acuerdo de pareja" que Barahona había invocado repetidamente para presionarla nunca existió.
La denunciante relató:
Me indicó que ella no sabía absolutamente nada de esto y que jamás hubiese aprobado o permitido esta conducta, no sólo porque implicaba que él hubiera sido infiel, sino que estaría abusando de una proveedora de servicios de The Nest. Se disculpó conmigo, pese a que no fue su culpa, y me dijo que me apoyaría en todo lo que necesitara. Luego de esto, entendí que todo ese tiempo Juan Pablo me mintió sobre el supuesto conocimiento de su esposa, por lo que fue aún más evidente que lo que me obligó a hacer en contra de mi voluntad fue un abuso sexual que se prolongó en el tiempo”.
En entrevista, Villanueva mencionó que tiene conocimiento de otras presuntas víctimas. Habló de una masajista en una situación similar a la suya y de una clienta que habría sido agredida tras recibir un descuento en una sesión privada. Según indicó, también habrían llegado testimonios de mujeres extranjeras.
Sobre sus motivaciones para hacer pública la denuncia, Villanueva fue enfática en la entrevista: "Para mí es muy importante que personas como Juan Pablo queden vetadas en ese tipo de eventos y actividades en donde las personas, sobre todo las mujeres, somos tan vulnerables", afirmó, agregando que "no podemos seguir permitiendo que depredadores como él sigan actuando libremente”.
Interferencia conversó con una persona involucrada en el mundo de los retiros, de quien se reserva la identidad a pedido suyo. Esta persona indicó que a inicios de este año Wendy le contó que Barahona había cometido abusos en su contra.
