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Laura Fernández: “Ya no quiero más Agenda 2030 colándose por la puerta de la cocina en Costa Rica”

La presidenta criticó la Agenda 2030, que había defendido como ministra de Mideplán, y justificó con ese giro el nombramiento de Boris Marchegiani como embajador ante la ONU.

La presidenta de la República, Laura Fernández Delgado, defendió el nombramiento de Boris Marchegiani Carrero como nuevo representante permanente de Costa Rica ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), con sede en Nueva York, y afirmó que su decisión responde a un cambio de enfoque en la participación del país dentro del organismo internacional.

Ante una consulta sobre la designación en la conferencia de prensa del Poder Ejecutivo este 3 de junio, Fernández Delgado sostuvo que Costa Rica tenía representantes en Naciones Unidas que, según dijo, mantenían discusiones relacionadas con temas de género, diversidad y matrimonio entre personas del mismo sexo.

Habíamos sentado a un montón de personas que estaban ahí todavía hoy día llevando discusiones relacionadas con ideologías de género; si a la gente hay que decirle ella, él o ella. Discusiones relacionadas con el matrimonio entre personas del mismo sexo que ya aquí eso es un derecho y se experimenta plenamente”.

La mandataria afirmó que esos debates ya no deben ocupar el centro de la agenda costarricense en ese foro.

Yo tomé la decisión de cambiar al representante de Costa Rica ante las Naciones Unidas porque quiero dar un giro. Ya no quiero más Agenda 2030 colándose por la puerta de la cocina en Costa Rica”.

Fernández señaló que Marchegiani es un especialista en temas de energía y un empresario reconocido del sector turístico nacional. Según explicó, esos perfiles se ajustan mejor a los temas que su administración desea impulsar en la ONU. “Ya yo no quiero ver más a Costa Rica en esos foros relacionados con derechos, diversidades y esas cosas donde ya el país está, gracias a Dios, al día. Aquí se nos trata por igual a todas las personas sin distinción de su preferencia sexual”, afirmó la mandataria.

Fernández Delgado agregó que pretende orientar la presencia de Costa Rica en Naciones Unidas hacia asuntos como seguridad, combate al narcotráfico, energía, competitividad, generación de negocios y promoción del turismo. En ese contexto, aseguró que encontró en Marchegiani Carrero "una persona idónea para ese puesto".

Laura Fernández defendía la Agenda 2030 como ministra

Según Naciones Unidas, la Agenda 2030 es un plan de acción global aprobado en 2015 por 193 países, organizado alrededor de 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible, orientados a erradicar la pobreza extrema, reducir desigualdades, proteger el planeta y promover prosperidad.

La posición expresada este miércoles por la presidenta contrasta con declaraciones suyas en 2023, cuando ocupaba el cargo de ministra de Planificación Nacional y Política Económica. En aquel entonces afirmó que la Agenda 2030 pretendía "transformar la vida de muchísimas personas".

En ese momento, durante el relanzamiento del pacto en el país, mencionó:

Faltan solamente siete años para alcanzar el 2030, que es la temporalidad de esta gran agenda mundial que ha sido pactada por Costa Rica”.

Agregó que instituciones del país firmaron ese relanzamiento “como un compromiso público por seguir trabajando en el logro de estos objetivos”.

Mideplán continuará llevando adelante múltiples esfuerzos para garantizar el cumplimiento de los ODS y para apuntalar en mayor medida los compromisos, los presupuestos, las inversiones y toda la programación necesaria para que nuestro país alcance estos desafíos”.

Adicionalmente, en una noticia publicada en 2024 por El Observador, aún como jerarca de Mideplán, Fernández Delgado rechazó los cuestionamientos de sectores conservadores contra la Agenda 2030 y afirmó que esas críticas estaban ligadas a la desinformación, especialmente cuando se vinculaban los Objetivos de Desarrollo Sostenible con el aborto.

La entonces ministra enfatizó que Costa Rica no tenía ninguna meta nacional relacionada con el aborto, que los tratados internacionales respetan la normativa interna y que el aborto seguía tipificado como delito en Costa Rica. Como jerarca de Mideplán, Fernández pidió no confundir a la opinión pública y sostuvo que ninguna meta u objetivo nacional de la Agenda 2030 contradecía la Constitución Política, los derechos humanos reconocidos en el país ni la visión de desarrollo nacional.