--LAS ALERTAS DE TSUNAMI HAN SIDO CANCELADAS. NO HAY ALERTA DE TSUNAMI PARA COSTA RICA--
Noticia actualizada a las 17:41 hora de Costa Rica (UTC-6:00).
El Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS, por sus siglas en Inglés) reportó que el primer terremoto, de magnitud 7,2 ocurrió a las 4:04:33 p. m. hora de Costa Rica (6:04:33 p.m. hora de Venezuela), seguido apenas 45 segundos después por un segundo terremoto, más potente, de magnitud 7,5 a las 4:05:12 p. m. hora de Costa Rica (6:05:12 p.m.) hora de Venezuela.
El primer terremoto ocurrió a 21,9 kilómetros de profundidad, con epicentro a 24 kilómetros al este-noreste de San Felipe, Venezuela; mientras que el segundo ocurrió a 23 kilómetros al sureste de Yumare, Venezuela, a una profundidad de apenas 10 kilómetros.
El Centro de Alertas de Tsunami del Pacífico (PTWC, por sus siglas en inglés) emitió un primer boletín advirtiendo del peligro de un tsunami para las costas dentro de un radio de 300 kilómetros del epicentro, lo cual abarcaba las costas de Bonaire, Venezuela, Curazao y Aruba.
Sin embargo, una hora y media después el PTWC informó que la alerta de tsunami había sido cancelada, con base en todos los datos disponibles. El organismo advirtió, sin embargo, que podrían registrarse fluctuaciones menores del nivel del mar de hasta 30 centímetros por encima o por debajo de la marea normal en zonas costeras cercanas al terremoto durante las próximas horas, e incluso por varias horas más.
#URGENTE | Así fue el fortísimo terremoto en el aeropuerto de Maiquetía, el principal de Venezuela. pic.twitter.com/AWhNHWRZnw
— Orlando Avendaño (@OrlvndoA) June 24, 2026
El USGS de los Estados Unidos declaró una alerta roja producto de esos terremotos, señalando que existe una probabilidad del 44% de que ocurran fatalidades de entre 10.000 a 100.000 personas; y un 39% de probabilidades de que los daños generados por los sismos alcancen costos de entre 10.000 a 100.000 millones de dólares estadounidenses, equivalentes a un 2-20% del Producto Interno Bruto (PIB) de Venezuela.
Esas determinaciones se hicieron considerando que, debido a los epicentros de estos terremotos, existe un riesgo "significativo" de grandes deslizamientos de tierra, y "extensa" licuefacción del suelo, lo cual aumenta la probabilidad de colapso de estructuras.
"El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) estima que es probable que se produzcan numerosas víctimas y daños considerables, y que es probable que el desastre sea generalizado", señaló la agencia gubernamental estadounidense.
Imágenes compartidas en redes sociales mostraban colapso de múltiples estructuras y edificios de altura en distintos puntos del país. El Aeropuerto de Maiquetía, ubicado en Maiquetía en el Municipio Vargas, Estado La Guaira, en la periferia de Caracas, reportó graves daños estructurales en la terminal de pasajeros.
Diosdado Cabello, ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz del régimen de Venezuela informó en declaraciones a la prensa oficialista que el suministro de gas doméstico sería cortado, e instó a la población a mantenerse fuera de edificios mientras se verifica la integridad de las estructuras. Cabello agregó que en el barrio de Altamira, en Caracas, se registraron situaciones “alarmantes” con viviendas y edificios derrumbados.
Estos terremotos se encuentran entre los más fuertes que han sacudido Venezuela en más de un siglo. El temblor de San Narciso en 1900 tuvo una magnitud 7,6 y el terremoto de Sucre de 2018 una magnitud de 7,3.
Informe PAGER del USGS de los Estados Unidos, con estimación de víctimas fatales y daños producto de los terremotos en Venezuela.
