El informe de fondo del organismo recomienda ampliar la base de impuestos, revisar exoneraciones, reformar la CCSS y crear espacio para más gasto en seguridad, salud, educación e infraestructura.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) recomendó a Costa Rica avanzar en una reforma tributaria que aumente los ingresos del Estado, revisar exoneraciones fiscales, introducir cambios en los sistemas de pensiones y salud, y sostener la regla fiscal para mantener la deuda pública en una trayectoria descendente.
El planteamiento aparece en el informe técnico de la Consulta del Artículo IV de 2026, publicado después de que el Directorio Ejecutivo del organismo concluyera la revisión anual de la economía costarricense y mantuviera el acceso del país a una línea precautoria por unos 1500 millones de dólares.
El documento profundiza en las recomendaciones de política económica que el FMI considera necesarias para sostener el crecimiento de mediano plazo. El organismo resumió sus prioridades en tres objetivos: mantener la deuda en descenso mientras se crea espacio fiscal para gasto prioritario, devolver la inflación y las expectativas inflacionarias a la meta del Banco Central de Costa Rica (BCCR), y apoyar un crecimiento más fuerte e inclusivo.
El personal técnico del FMI planteó que Costa Rica necesita un paquete tributario que eleve ingresos para financiar más inversión en capital, educación, seguridad, salud y transferencias sociales focalizadas. También recomendó reformas en pensiones y salud para asegurar la sostenibilidad de la seguridad social, nuevos recortes de la tasa de política monetaria cuando exista mayor claridad sobre el impacto de los precios internacionales, medidas para fortalecer la transmisión de la política monetaria y reformas estructurales para remover obstáculos al crecimiento.
En materia fiscal, el FMI sostuvo que una reforma tributaria permitiría mejorar la progresividad del sistema y financiar gasto que impulse el crecimiento. Entre sus propuestas incluyó introducir una tarifa única del impuesto sobre la renta corporativa, con un régimen simplificado para pequeños contribuyentes; revisar y eliminar gastos tributarios; aprobar un esquema de incentivos y cargos según emisiones vehiculares; reducir los umbrales del impuesto sobre la renta de asalariados; y elevar la tarifa marginal para las personas de mayores ingresos.
El punto más sensible del informe aparece en la revisión de exoneraciones. El FMI recomendó eliminar exenciones del impuesto al valor agregado en boletos aéreos, equipo médico, premios de lotería, productos de madera y forestales, y alquiler de vehículos. Además, planteó que la canasta básica tribute la tarifa general del 13% del IVA, con transferencias sociales diseñadas para compensar a los hogares más pobres por el mayor costo tributario.
El organismo calculó que la eliminación de gastos tributarios aportaría 1,1% del PIB en 2027 y hasta 1,6% del PIB de forma acumulada frente al escenario base. En su tabla de medidas fiscales recomendadas, el FMI también proyectó ingresos adicionales por cambios en renta corporativa y personal, y planteó que el escenario de reforma elevaría el superávit primario de 0,9% a 1,4% del PIB en 2027, mientras reduciría la deuda del Gobierno Central de 61,4% a 60,9% del PIB en ese año.
El informe vinculó esos ingresos con nuevas prioridades de gasto. El FMI citó inversión en infraestructura vial, ferroviaria y portuaria; expansión de servicios de cuido infantil y de personas adultas mayores; mejoras en educación, con énfasis en desigualdad educativa, primera infancia, formación técnica y vocacional; aumento de transferencias focalizadas mediante el Sinirube; ampliación de pensiones no contributivas para personas adultas mayores bajo la línea de pobreza; fortalecimiento de la seguridad en provincias con más criminalidad; y mejora de la atención primaria y preventiva en salud.
El organismo también dedicó parte del informe a la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS). Según el documento, las transferencias anuales del Gobierno Central a la institución promediaron cerca de 1% del PIB desde 2017, pero quedaron por debajo de los montos que la Caja reclama para cubrir obligaciones estatales en pensiones y salud. Por eso, la CCSS registra reclamos al Gobierno estimados en 8,5% del PIB, en su mayoría relacionados con obligaciones de salud en disputa.
El FMI recomendó resolver esos reclamos, mejorar el registro de beneficiarios, aumentar la transparencia de las actividades de la CCSS, aplicar plenamente normas internacionales de contabilidad del sector público y aclarar cuáles beneficios y servicios debe financiar el Gobierno Central. El organismo sostuvo que esas medidas ayudarían a evitar nuevas obligaciones en disputa en el futuro.
El informe también advirtió sobre presiones demográficas en los sistemas de pensiones y salud. El FMI señaló que, sin reformas adicionales, las reservas del régimen de Invalidez, Vejez y Muerte podrían agotarse a mediados de la década de 2030, mientras las reservas del seguro de Enfermedad y Maternidad terminarían antes de 2030. Ante ese panorama, recomendó reformas paramétricas del lado del gasto, mayor inversión en atención primaria, mejores servicios preventivos, nuevas tecnologías médicas, mejores compras públicas y revisión de la cobertura de tratamientos costosos.
En política monetaria, el FMI pidió al BCCR actuar con cautela y con base en los datos. El organismo consideró razonable pausar los recortes de la tasa de política monetaria mientras se evalúa el impacto de la guerra en Oriente Medio sobre los precios del petróleo y otros bienes básicos, pero indicó que el Banco Central debe prepararse para retomar los recortes cuando el choque de precios se aclare, con el fin de evitar que la inflación regrese a una dinámica deflacionaria.
El Fondo también recomendó fortalecer la transmisión de la política monetaria mediante la reducción de la dolarización, la modernización de las comunicaciones del Banco Central y la atención de fricciones del mercado financiero. Además, pidió aprobar reformas para reforzar la autonomía, la gobernanza, la transparencia y la rendición de cuentas del Banco Central.
En materia cambiaria, el organismo sostuvo que las intervenciones del Banco Central deben limitarse a episodios de condiciones desordenadas en el mercado. El FMI consideró que las reservas internacionales ya resultan adecuadas y que nuevas acumulaciones no son necesarias, por lo que recomendó que las instituciones públicas administren sus necesidades de divisas sin depender del Banco Central.
El capítulo financiero del informe pidió aprobar un nuevo marco de resolución bancaria y seguro de depósitos, eliminar la garantía general a los bancos estatales cuando exista un seguro de depósitos bien diseñado, fortalecer herramientas macroprudenciales y regular empresas fintech y activos digitales. Según el FMI, esas reglas podrían aumentar la competencia, mejorar la inclusión financiera, proteger consumidores y reducir riesgos de estabilidad financiera.
El organismo también planteó una agenda de reformas de oferta para elevar el crecimiento de mediano plazo. Entre ellas incluyó aumentar la participación laboral femenina mediante más servicios de cuido, reducir desajustes entre habilidades laborales y necesidades empresariales, ampliar la educación dual, aprovechar la preparación del país para la inteligencia artificial, cerrar brechas de infraestructura mediante alianzas público-privadas, mejorar la logística de transporte y combatir la criminalidad.
El FMI citó que el empleo informal se mantiene en 38% y que la participación laboral femenina alcanza 42%. También señaló que el país enfrenta una brecha creciente de habilidades y que una parte importante de la población joven no estudia ni trabaja, factores que limitan el potencial de crecimiento.
Sobre seguridad, el organismo relacionó el aumento de homicidios con disputas entre grupos de crimen organizado y narcotráfico, y advirtió que ese fenómeno impacta el turismo y la demanda interna. El FMI estimó que reducir la tasa de homicidios al nivel mediano de otros países de altos ingresos de América Latina y el Caribe podría elevar el crecimiento real anual en 0,2 puntos porcentuales en el mediano plazo.
El informe también incluyó recomendaciones climáticas. El FMI destacó la publicación de una evaluación del impacto ambiental de incentivos fiscales y señaló que algunas exoneraciones en agricultura, ganadería, silvicultura, pesca, transporte y almacenamiento tuvieron efectos ambientales negativos, por lo que deberían reconsiderarse. Además, mencionó el desarrollo de un marco de financiamiento sostenible, el acceso a líneas de crédito contingentes vinculadas con clima y la generación eléctrica casi totalmente renovable como fortalezas del país.
