Estudio señala preocupación por tiempos de espera, atención en salud mental y accesibilidad urbana.
Un estudio del Instituto de Estudios Sociales en Población (Idespo) de la Universidad Nacional (UNA) evidenció una percepción mayoritariamente negativa sobre la capacidad de los servicios públicos para atender las necesidades de las personas adultas mayores en Costa Rica, especialmente en temas de salud mental, infraestructura urbana y tiempos de espera.

La investigación, titulada Percepción de la población sobre accesibilidad y calidad de los servicios que reciben las personas adultas mayores en Costa Rica, concluyó que ocho de cada diez personas consideran “nada” o “poca” la capacidad de atención de situaciones de salud mental en esta población dentro de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS). Además, un 64,3% opina lo mismo respecto a la atención de padecimientos físicos.
El estudio también identificó cuestionamientos sobre la preparación del personal de salud. Un 50,6% de las personas encuestadas considera que existe poca capacitación para atender a la población adulta mayor, mientras que un 58,3% percibe como insuficiente la disponibilidad de equipo médico adecuado.
En cuanto al trato durante las consultas, las opiniones se dividieron prácticamente en partes iguales: un 50,3% calificó positivamente el respeto brindado en la atención médica, frente a un 49,7% que lo evaluó como “poco” o “nada” satisfactorio.
La investigación sí reflejó una valoración favorable sobre la infraestructura física en clínicas y hospitales públicos. Seis de cada diez personas consideraron adecuadas las condiciones de accesibilidad y movilidad, incluyendo rampas, ascensores, señalización y baños adaptados.
Sobre los principales problemas que enfrentan las personas adultas mayores en materia de salud, el 28,3% mencionó los tiempos de espera prolongados como la principal dificultad. Le siguieron el trato inadecuado, la falta de empatía y la discriminación, con un 26%, así como la falta de capacitación y atención especializada, con un 15,9%.

En temas de infraestructura urbana, la percepción también fue negativa. Un 64% de las personas consultadas manifestó estar en desacuerdo con que las aceras sean aptas para esta población, mientras que un 63,7% cuestionó la seguridad de las calles y cruces peatonales.
Respecto al transporte público, el 52,1% consideró que es apto para personas adultas mayores y un 56,6% afirmó que los choferes son respetuosos.
El estudio también abordó el tema de pensiones. Casi nueve de cada diez personas indicaron que cotizar para una pensión en la vejez es “muy importante”.
“Las principales razones por las cuales las personas consideran que es muy importante cotizar para la vejez se relacionan, en primer lugar, con la necesidad de garantizar su subsistencia durante esta etapa de la vida (40.5%); en segundo lugar, la búsqueda de seguridad y tranquilidad futura (22.3%) y en tercer lugar, la posibilidad de mantener la independencia y la dignidad personal”, detalla el informe.
Además, un 54,6% consideró que la edad ideal para pensionarse se ubica entre los 60 y 64 años, en medio de las discusiones nacionales sobre reformas al régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM).
