La Oficina del Representante Comercial de EE. UU. incluyó al país en una lista de economías que, según sus conclusiones, no prohíben ni aplican efectivamente restricciones a la importación de bienes producidos con trabajo forzoso.
La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés) propuso imponer un arancel adicional de 12,5% a los productos provenientes de Costa Rica, tras concluir que el país no cuenta con una prohibición efectiva para importar bienes producidos mediante trabajo forzoso.
La medida forma parte de 60 investigaciones abiertas bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, un mecanismo que permite a Estados Unidos responder ante actos, políticas o prácticas extranjeras que considere irrazonables, discriminatorias o restrictivas para su comercio. El anuncio fue publicado por la USTR este 2 de junio.
Según la USTR, Costa Rica integra un grupo de 54 economías que “han fallado” en imponer y aplicar efectivamente una prohibición a la importación de bienes producidos con trabajo forzoso. En esa lista también aparecen países como Argentina, Australia, Brasil, Chile, China, Colombia, República Dominicana, El Salvador, Guatemala, Honduras, India, Japón, Corea del Sur, Reino Unido, Uruguay y Vietnam.
La oficina estadounidense sostuvo que la falta de ese tipo de prohibiciones afecta el comercio de Estados Unidos porque permite que empresas que recurren al trabajo forzoso produzcan bienes a menor costo, distorsionen las condiciones del mercado y compitan en desventaja contra firmas que no usan ese tipo de mano de obra.
El representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, afirmó en el comunicado oficial:
La falla de nuestros socios comerciales más importantes para abordar la importación de bienes hechos con trabajo forzoso es inaceptable. Esto crea una dinámica en la que los trabajadores estadounidenses se ven obligados a competir globalmente en un campo de juego desigual".
El representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, habla con periodistas a bordo del Air Force One mientras el presidente Donald Trump escucha, poco después de despegar de Busan, Corea del Sur, rumbo a la Base Conjunta Andrews, Maryland, el 30 de octubre de 2025. | Mark Schiefelbein/AP
La propuesta de la USTR contempla imponer aranceles adicionales a todos los productos de las economías investigadas, salvo las excepciones incluidas en un anexo del aviso oficial. Para las economías que ya tienen una prohibición de importación de bienes hechos con trabajo forzoso, que asumieron compromisos mediante acuerdos comerciales recíprocos o que cuentan con regímenes parciales, la tarifa propuesta es de 10%. Para el resto, donde se ubica Costa Rica, la tarifa propuesta es de 12,5%.
La USTR abrió un periodo de consulta pública antes de adoptar una decisión definitiva. Las personas o entidades interesadas en comparecer en las audiencias deberán presentar su solicitud y un resumen de su testimonio a más tardar el 22 de junio de 2026. Los comentarios escritos se recibirán hasta el 6 de julio de 2026, y las audiencias públicas iniciarán el 7 de julio de 2026 en Washington D. C.
El aviso oficial señala que la USTR inició las investigaciones el 12 de marzo de 2026 y recibió cerca de 60 testimonios, además de más de 500 comentarios y réplicas durante el proceso. La oficina también indicó que realizó consultas con varios gobiernos, incluido el de Costa Rica.
Además de Costa Rica, la USTR ubicó a Canadá, Ecuador, la Unión Europea, Indonesia, México y Pakistán en otro grupo de seis economías que, según Washington, sí cuentan con prohibiciones sobre importación de bienes producidos con trabajo forzoso, pero no las aplican de manera efectiva.
Posterior al anuncio de la USTR, el Ministerio de Comercio Exterior (Comex) indicó en un comunicado a la prensa que dará seguimiento a la siguiente fase del proceso y coordinará las acciones necesarias para participar en la consulta pública "con el objetivo de continuar salvaguardando los intereses del sector productivo y exportador costarricense".
Por su parte, la Cámara de Comercio Exterior de Costa Rica (Crecex) hizo un llamado a las autoridades nacionales y al sector productivo para activar una respuesta país coordinada ante la propuesta que se discute en Estados Unidos sobre la eventual imposición de aranceles adicionales a productos provenientes de Costa Rica y otras economías.
El ente gremial señaló que, aunque la iniciativa aún no constituye una medida firme ni de aplicación inmediata, el país debe tomar con seriedad la señal enviada por las autoridades estadounidenses y prepararse técnicamente para defender sus intereses comerciales.
El presidente de Crecex, Rodney Salazar, añadió:
Costa Rica debe evitar una lectura alarmista, pero tampoco puede subestimar esta situación. Estamos ante una etapa procesal que aún contempla espacios de revisión, comentarios y ajustes, pero que exige desde ya una estrategia nacional articulada”.
