El secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, dijo que estaría “feliz” de enviarlo al país, aunque el Gobierno estadounidense insistió durante meses en removerlo a África.
El secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Markwayne Mullin, afirmó ante una comisión del Senado que su Gobierno estaría dispuesto a enviar a Kilmar Abrego García a Costa Rica, una declaración que contradice la posición sostenida por funcionarios migratorios y abogados del Departamento de Justicia en tribunales durante los últimos meses.
Abrego García, un salvadoreño que vivía en Maryland con su esposa e hijos, planteó a través de sus abogados que Costa Rica representa su destino preferido en caso de deportación. Autoridades costarricenses indicaron previamente que aceptarían recibirlo con estatus de refugiado o residencia.
La declaración de Mullin ocurrió el martes, durante una comparecencia ante el Comité de Asignaciones del Senado. El senador demócrata Chris Van Hollen le preguntó si conocía que Abrego García aceptó su remoción a Costa Rica y que Costa Rica aceptó recibirlo.
Mullin respondió primero que no conocía esa información. Cuando Van Hollen insistió en que Abrego García aceptaría ir a Costa Rica si el Gobierno estadounidense lo remueve, el secretario contestó: “Genial, si él está dispuesto a hacer eso, estaremos felices de enviarlo”.
Los abogados de Abrego García incorporaron la declaración de Mullin en un escrito presentado el miércoles ante la jueza federal Paula Xinis, quien supervisa su caso migratorio en Maryland. La jueza cuestionó en audiencias anteriores por qué el Gobierno de Donald Trump insiste en enviarlo a Liberia, en África occidental, en lugar de permitir su salida hacia Costa Rica.
Abrego García fue deportado en marzo de 2025 a El Salvador, pese a una orden judicial de 2019 que prohibía removerlo a ese país por temor a persecución. El Gobierno estadounidense sostuvo que pertenecía a la pandilla MS-13, señalamiento que él niega. Tras una orden judicial, Estados Unidos lo regresó en junio de 2025 para enfrentar cargos por tráfico de personas, pero un juez desestimó ese caso el mes pasado después de concluir que el Gobierno no logró refutar el argumento de la defensa sobre una persecución vindicativa.
La jueza Xinis mantiene vigente una orden que impide al Gobierno remover a Abrego García de Estados Unidos. En una audiencia anterior, un abogado del Departamento de Justicia sostuvo que el Departamento de Seguridad Nacional tiene discrecionalidad para ignorar el país elegido por una persona sometida a un proceso de deportación. La jueza respondió entonces que insistir en Liberia, pese a la elección de Costa Rica, resultaba “punitivo”.
